viernes, 20 de octubre de 2017

Hace apenas un siglo












A diferencia de la época medieval o la época colonial, en que por largas centurias no se experimentaban cambios importantes en el desarrollo de las sociedades a nivel global; el último siglo fue realmente impresionante, casi no se puede explicar cómo en un lapso relativamente tan corto de tiempo, la humanidad haya podido ser testigo de una transformación histórica inédita. Indudablemente que las generaciones contemporáneas son las más privilegiadas, al ser testigos de este gran salto tecnológico y cultural del ser humano. Esto obligadamente nos hace reflexionar al mismo tiempo sobre las transformaciones más próximas, de nuestras ciudades, de nuestros pueblos, incluso transformaciones a nivel del núcleo familiar.

Hace más o menos como un siglo, la simplicidad y la tranquilidad reinaban todavía estos valles; Otavalo por ejemplo apenas era un pueblito enclavado en medio de imponentes montañas andinas, sus callecitas y plazas polvorientas poco se diferenciaban de la ruralidad. Apenas había llegado el ferrocarril, y la luz eléctrica recién empezaba a dar un poco de vida a las lúgubres noches de esta comarca; se construye el Teatro Bolívar en 1918 y varias de las instituciones otavaleñas empiezan a constituirse. Culturalmente, la ciudad y el campo eran dos mundos opuestos se podría decir. Los mestizos blanqueados con los mestizos llanos dominaban la urbe, y los “indios” como se los llamaba a los indígenas kichwas, regían en el campo, en sus comunidades; a excepción de los días de feria, donde las necesidades de estos dos sectores humanos, se complementaban. El kichwa, dedicado a la agricultura, la tejeduría, el comercio y otras ramas artesanales, vivía en un medio natural místico, pero descomplicado. La vida indígena llena de interacción social y comunitaria, era un venir y devenir de trabajo duro y acontecimientos festivos. Eran tiempos en que nadie se imaginaba con el ajetreo y el bullicio actual, ni mucho menos con artilugios que en su época hubieran sido considerados mágicos o de milagro. El mundo seguirá transformándose inexorablemente, si tenemos algo de suerte podremos dar testimonio de ese cambio, después de 30 o 40 años. 

viernes, 13 de octubre de 2017

A propósito de Cataluña

Recuerdo que cuando yo, un niño kichwa proveniente de una escuelita rural, entré al colegio de la ciudad, nuestro profesor de literatura, lo primero que nos mandó a leer fue “El Cantar del mio Cid”, un clásico de la literatura española. Debo confesar que cuando intenté leer este clásico no entendí ni una “jota” y pienso que la mayoría de mis compañeros tampoco lo entendieron. ¿Cómo podíamos entender un texto completamente extraño, escrito en un castellano antiguo, que cuenta una historia que sucedió hace como unos 800 años, en un lugar inimaginable al otro lado del mundo? Fue un zarpazo a mis ansias de convertirme en un sano amante de la lectura y el aprendizaje. Espero que por hoy el sistema educativo ecuatoriano haya variado notablemente en pro de una educación acorde a las necesidades y a la realidad nuestra. ¡Ojo! No estoy diciendo que no se debe leer los clásicos de la literatura universal, puede ser de España o de tantas otras naciones alrededor del mundo. Lo que quiero poner en claro es que “primero lo nuestro, lo propio”, más que todo en los inicios.


Hago este recuento porque he notado que distinguidos intelectuales ecuatorianos y otros latinoamericanos como el célebre escritor peruano Mario Vargas Llosa, han saltado con iracundia, ante la legítima aspiración del pueblo catalán, de obtener su independencia, acorde a los preceptos de la libre autodeterminación de los pueblos del mundo. Es como que estos señores todavía tienen escrito en su ADN, la subordinación colonial incondicional, a lo que fue el Imperio español. Las élites latinoamericanas, las mismas que no pudieron cohesionar a sus estados criollos, parece que todavía no han cortado aquel “cordón umbilical” que los ata, a la mal definida “madre patria”. Es la misma ideología que despreció siempre lo “indio”, lo mestizo, lo propio; para acoger preceptos imperialistas muy ajenos a nuestra realidad. Ahora me pregunto: ¿qué pensarán de otros pueblos del mundo que luchan y aspiran con una independencia total, como es el caso Tíbet, Puerto Rico, Kurdistán, Escocia, Irlanda del Norte, o el mismo País Vasco, para enumerar algunos? 

viernes, 6 de octubre de 2017

El caso del pueblo rohinyá









Foto: BBC


Todavía se sigue cometiendo atrocidades alrededor del mundo, y no existe entidad que las pare. Las violaciones a los derechos humanos poco o nada han cambiado desde la Segunda Guerra Mundial, donde millones de seres humanos perdieron la vida, por falsos nacionalismos y las ambiciones de caudillos militares mesiánicos, afanados en dominar el mundo. Por hoy por ejemplo, todavía se sigue asesinando personas por cuestiones religiosas, tal como sucede en la República de la Unión de Myanmar, antigua Birmania, ubicada en el extremo noroeste de la subregión conocida como el Sudeste Asiático. Es un conflicto histórico de tipo étnico cultural, que se remonta a siglos, en el que está inmerso el pueblo rohinyá, el que para el Estado Birmano es un paria, sin derecho alguno, ni siquiera a la nacionalidad birmana. Musulmanes los rohinyás, son acusados de violentos y de querer establecer un estado islámico dentro de Birmania o Myarmar, de mayoría budista. La persecución de la que es objeto este pueblo, ha hecho que organismos internacionales como la misma ONU, califique como un caso de limpieza étnica en pleno siglo XXI. El pueblo rohinyá huye despavorido hacia Bangladesh, de las acciones del ejército birmano, donde se denuncian poblaciones incendiadas, mujeres violadas, niños y ancianos condenados a morir de hambre, gente quemada viva, entre otras atrocidades.

El caso rohinyá no es un caso aislado de etnocidio, sino uno más que empuja a la humanidad hacia una bestialidad solapada que nos denigra, nos deshumaniza. Vivimos tiempos difíciles en que la irracionalidad de ciertos líderes mundiales, podrían poner en serio riesgo la existencia misma de la especie humana, si alguno de ellos en medio de una orgía de poder, arrogancia y ego, aplastase el botón que libere la muerte sobre la faz de la Tierra. Nuestra existencia pacífica no dispone de ninguna garantía, por lo que es necesario reescribir un acuerdo mundial, que más allá de los logros obtenidos por la ONU, esta entidad realmente se constituya en una autoridad mundial, que frene los delitos internacionales, incluso más allá del célebre comodín llamado: soberanía, en casos como el que se describe al inicio.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Caos vehicular













Más allá de que la vialidad del sector rural ha mejorado notablemente, la ciudad de Otavalo en este tema, por hoy se encuentra en un caos total. La vía de circunvalación prácticamente ya no circunda ninguna cosa, sino mas bien es una vía que pasa por la mitad de la urbe y genera demasiado conflicto en la movilidad urbana, por el hecho de que se  cortaron algunas intersecciones que conectaban el centro con varias ciudadelas y sectores periféricas de la ciudad.

Con el inicio de clases la intersección entre la vía de circunvalación (Panamericana) y la vía que conduce hacia San Juan, en la parte occidental de la ciudad, se ha convertido en un hervidero total de vehículos, más que todo en horas de salida y entrada estudiantil. A esa parte están algunas instituciones educativas que acogen a miles de estudiantes y en consecuencia hay cientos de padres de familia apurados que se quedan en medio de una congestión terrible en ese cruce vial. El caos se repite en el cruce de las vías que conducen a Selva Alegre que por cierto está en pésimas condiciones y la otra que va hacia Quiroga, donde están dos instituciones educativas. Por otro lado es evidente el caos vehicular que se genera en la entrada norte de la ciudad, junto al redondel, donde los fines de semana existe una gran afluencia de vehículos provenientes de Pichincha, que entran en conflicto con los vehículos que van en sentido contrario hacia el centro de la ciudad. Otavalo necesita acciones inmediatas para remediar esta situación, es necesario habilitar otras vías alternas que den respiro a estos puntos críticos, se debe terminar de una vez por todas la vía de circunvalación y establecer una señalización de primera. Que no se olviden de los pasos peatonales decentes, no esas moles de cemento “laberínticos” que espantan a cualquiera.

El parque automotor ha crecido tanto a nivel local y nacional, y resulta evidente que nuestras ciudades no tuvieron una planificación adecuada como para mitigar esta situación. Por un lado se habla de ciudades renovadas que prioricen al ser humano, al peatón, y así debe ser; pero por otro lado el número de vehículos sigue creciendo y las ciudades tienen que dar una respuesta frente a esta situación, para eso están nuestras las autoridades, que muchas veces se duermen en los laureles.

viernes, 22 de septiembre de 2017

¡Un desmadre!

Cuando se había perdido toda esperanza, tuvo que ocurrir un milagro. Los diez años del correismo fueron traumáticos para el Ecuador y sus efectos perdurarán por algún tiempo. Para el ecuatoriano medianamente informado, sin vínculo alguno al partido del Gobierno, la llamada “década ganada”, no fue más que un desperdicio total, si hablamos de los grandes cambios que necesitaba el país, tanto a nivel estructural, el cambio a la matriz productiva, el fomento a las libertades y  los derechos humanos, la concreción de un auténtico Estado Prurinacional, entre otros ítems. La “Revolución Ciudadana” como lo han contado incluso varios de sus cofundadores, se fue paulatinamente alejándo de sus preceptos iniciales, para recluirse en una especie de un caprichoso y enfermizo dominio caudillista. Lo que ya se sabía de dientes para adentro hoy comienza a develarse en medio de una especie de grotesca telenovela, donde las pasiones, las traiciones, el robo, el espionaje, la corrupción, el contubernio, y no sé qué desmadre más, constituyen la trama de cada capítulo. Por todo esto bajó la popularidad del anterior régimen, por todo esto la mitad de los ecuatorianos no votó por el continuismo que representaba Lenín Moreno, por todo esto muchos tuvieron que regresar a ver obligadamente al candidato banquero.

La historia es conocida, el candidato oficial se impuso en medio de cuestionamientos a la independencia del Consejo Nacional Electoral y sospechas de fraude. Aunque el grito de amplios sectores de la sociedad ecuatoriana se escuchó por todos lados, las cartas ya estaban echadas y las esperanzas se fueron desvaneciendo con el pasar de los días. Pero el milagro ocurrió. Contrario a lo que muchos esperaban, el nuevo presidente ecuatoriano efectivamente se sacudió del correismo y en correspondencia al clamor nacional abrazó la sensatez y  proclamó una lucha abierta contra la corrupción y la apertura de canales de diálogo entre el Gobierno y la sociedad civil. Aunque haya sido parte del gobierno anterior, siempre miré a Lenín Moreno como a un hombre bueno. Por el bien de todos, ojalá no nos equivoquemos de nuevo.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Es lo que somos












Un video de Youtube en el que una venezolana inmigrante señala a los ecuatorianos como “indios feos”, se ha viralizado y ha provocado una cantidad de reacciones que dejan a flote, la calidad de sociedades en la que vivimos. Por un lado persiste el complejo colonial arcaico, de que si no eres blanco, caucásico, europeo o norteamericano; eres menos, de poco valor o simplemente feo; por otro lado, los ecuatorianos no terminamos de aceptar algo que está explícito, en nuestra forma de hablar, en nuestra apariencia, nuestra idiosincrasia, que nos delata a leguas; nuestra condición de runas, de indígenas o de indios, como quiera que lo llamemos, y lo tomamos como algo indigno o como un insulto. Claro que muchos con sobresalto dirán, no, no; somos mestizos, como queriendo opacar su mayoritaria herencia genética, que es autóctona. Existe más todavía, la creencia absurda y estúpida de que mientras más blanca sea tu piel, más se acerca a lo bello; nada más fuera de la realidad, pues incluso dentro de cánones y arquetipos de belleza occidental, podemos encontrar gente “bella”, tanto en afrodescendientes, asiáticos, amerindios y otros grupos étnicos. Es pues una creencia retrógrada que refleja la limitada capacidad intelectual de sus creyentes. Pero para el colmo son creencias que han florecido en tierras latinoamericanas, donde casi la totalidad de su población tiene profundas raíces indígenas, complementadas con raíces africanas y  europeas, para ser más específico de la Europa morisca peninsular. Esto demuestra una monumental falta de autoestima, en otras palabras, sentirse menos, tener lástima de su propia condición étnica o “racial”. 

En realidad resulta incómodo abordar estos temas que nos hacen retroceder siglos, pero toca ir afinando algunas desavenencias en cuanto a conceptos y creencias, que surgen alrededor de este tema cada cierto tiempo. Ya es hora de sepultar nuestra manía de prejuzgar a la gente por su condición étnica, cultural, social, laboral o de género. Asumir nuestra identidad genética y cultural con orgullo, no solo proyecta nuestro buen nivel de autoestima, sino que devela una mente abierta y educada.

lunes, 11 de septiembre de 2017

La inhumanidad en Ecuador


Nos sorprende la impavidez de los ecuatorianos frente a una noticia que debería ser un escándalo nacional, donde todos deberíamos sentirnos denigrados y exigir la más ágil investigación de parte de las autoridades de la Función Judicial, para que los culpables reciban el máxima castigo. Me refiero a las denuncias de torturas en la cárcel de El Turi de Cuenca. Los testimonios de reclusos y familiares, víctimas de extorsión revelan dramáticos testimonios de supuestas prácticas de tortura al interior de este centro de rehabilitación social, conocido como El Turi. Según una nota de prensa “Los internos testimoniaron ante las autoridades fiscales que les maltrataban físicamente de forma masiva o individual, mediante descargas eléctricas de alto voltaje, colgándoles de los pulgares o arrojándoles agua helada durante la noche y madrugada.” Todo esto consta en el proceso que la Fiscalía investiga, una supuesta operación de una red de extorsión, en la que se encuentran involucrados internos y el exdirector de la cárcel.

“He venido viviendo una pesadilla, me han apuñalado los glúteos, el pulmón…me torturaban, pasaban los cables por medio de unas ventanas de una celda que había a lado, me ponían los pies en baldes de agua y los cables en los pulgares”, cuenta uno de los internos a un perito legal. Según las primeras investigaciones los relatos coinciden con las lesiones encontradas en el cuerpo de un interno. Según las noticias parece que las motivaciones de estas monstruosidades fue el dinero. Las víctimas cuentan que entregaron miles de dólares a los victimarios, incluso vendiendo algunos enseres de la casa. Una abominable noticia que pesábamos solo sucedía en países lejanos o en películas de terror.


Obvio que la responsabilidad por estas aberraciones del sistema estatal cae en el Gobierno Nacional, más aún en un gobierno que se autocalificaba como íntegro y respetuoso de los derechos humanos. Cómo las autoridades carcelarias y del sistema judicial no se percataron de semejante inhumanidad que ocurría frente a sus narices, eso por no sospechar que la permitieron o la socaparon. Muchos abusos comienzan a develarse. ¡Que los culpables sean castigados! 

viernes, 1 de septiembre de 2017

Otavalo












Otavalo ocupa un paradisiaco rincón de la cordillera andina ecuatoriana y una ubicación  privilegiada. En el Hemisferio Norte, a un paso de la Línea Ecuatorial, Otavalo está apenas a unos 100 kilómetros de Quito, la capital de la República; a un poco más de una hora del Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre, con vuelos y conexiones a cualquier parte del mundo; a unos 150 kilómetros aproximadamente de la frontera con Colombia. A un tiempo muy cortísimo de la Costa o de la Región Amazónica. Colindante con otros hermosos valles andinos, el Valle del Amanecer surge en la tranquilidad de sus azules cielos, rodeados de imponentes montañas, desde donde se puede contemplar a plenitud la majestad de la creación y la pujanza de sus hijos e hijas, que han impregnado en su tierra su huella indeleble.

Esa será la razón para que los que tomaron vuelo a otras partes del mundo, entre los que se destacan los comerciantes kichwas, afincados en la mayoría de países del mundo, retornen cada cierto tiempo, para como dicen “recargarse” con su madre tierra; y otros que no lo pueden hacer, vivan siempre con la añoranza del recuerdo y el deseo eterno en el regreso a su tierra, a su “llakta”.

En la actualidad Otavalo se proyecta al mundo como una ciudad intercultural, por la particularidad de que aquí conviven dos culturas, la mestiza y la indígena. La interculturalidad en su estatus pleno, correspondería a un proceso social complejo, dada nuestra particularidad histórica; por lo que se puede afirmar que la nuestra, la de Otavalo está en construcción. Como coterráneos tenemos las herramientas y la materia prima de gran valía, para proyectarnos hacia la consecución de nuestras aspiraciones, que es la reconstrucción de Otavalo como una ciudad de Cultura, turismo y trabajo, acorde a las exigencias del siglo XXI. El reto es nuestro, la de ustedes, de todos; convertir a Otavalo en una ciudad del mundo, pero una ciudad con identidad propia. ¡Que viva Otavalo!

miércoles, 30 de agosto de 2017

Violencia y derecho internacional

Es cierto que cuando se produce algún atentado terrorista en Europa o Estados Unidos, la noticia y los sentimientos de repudio y solidaridad con las víctimas, trasciende muchísimo más rápido en occidente, que las matanzas y la barbarie que se produce en la guerra de Siria, en el Oriente Medio. Esto puede ser explicado por la cercanía de los escenarios de terror y el vínculo de los medios occidentales con el sentir de sus respectivos países, como también con la cruzada de occidente. Pero estas situaciones jamás, ni remotamente nos deberían inclinar a justificar esta clase actos abominables; con mucha más razón todavía, si va en contra de personas inofensivas e inocentes, tal como ocurrió hace poco en la ciudad española de Barcelona.

Lo de Siria realmente es trágico, y a lado de otros acontecimientos suscitados desde la Segunda Guerra Mundial, como la Guerra de Vietnam, la matanza fratricida y desquiciada de Camboya, el genocidio de Ruanda, la masacre genocida en los Balcanes, la Guerra del Golfo, la catástrofe humanitaria se Somalia, entre otros; constituye una vergüenza para la humanidad. Más allá del principio de la no intervención y la autodeterminación de los pueblos, debería prevalecer como una normativa supranacional, la vigencia plena de los derechos humanos, para que en ningún rincón del mundo, sea pisoteada la dignidad humana. Las ideas altruista del expresidente ecuatoriano Jaime Roldós Aguilera, sobre los derechos humanos, recogidas en la llamada Carta de Conducta, establece el principio de que en la región no puede invocarse la soberanía para justificar violaciones a los derechos humanos, y esto se debería aplicarse a escala universal. Obviamente que en la geopolítica están las potencias hegemónicas como buitres al acecho y hay que tener cuidado de sus tentáculos. Es necesario que la institucionalidad de la ONU, evolucione hacia una potestad de plena vinculación para los estados del mundo, donde prime la plena vigencia de los derechos humanos, con una clara agenda en donde prevalezca también un programa de desarme mundial, el respeto al medio ambiente y la reducción drástica de la brecha entre pobres y ricos. Como cualquier pueblito, nuestra aldea global sí necesita de un policía.

sábado, 19 de agosto de 2017

Acciones inefectivas

Para nadie es desconocido que los accidentes de tránsito se han incrementado en los últimos años y que las vías del país están teñidas de sangre y dolor. Absolutamente nadie está seguro y las cifras publicadas enfunden terror y temor. Obviamente que las autoridades de control tienen un índice alto de responsabilidad frente a estos hechos, básicamente porque no han podido establecer una política efectiva que logre estabilizar o en el mejor de los casos disminuir drásticamente estos índices de siniestralidad. De acuerdo con una información de la Agencia Nacional de Tránsito (ATN), “el 50, 09% de los accidentes se produce por impericia o imprudencia del conductor, el 13,2% por irrespeto a las normas de tránsito, el 12,31% por exceso de velocidad, el 9,73% por embriaguez, el 7,69% por condiciones extremas sin determinar y el 6,99% por imprudencia de otros involucrados.

Hace poco se firmó un Pacto Nacional de Seguridad Vial, entre los representantes de los transportistas, de la sociedad civil y del Gobierno Nacional, justamente para trabajar en un plan de acción que disminuya la siniestralidad en el país. Ninguna acción tendrá los resultados esperados si no se toma el problema con la seriedad requerida y la apuesta en una acción integral. Erróneamente pensaron nuestros “honorables” asambleístas que con sanciones más drásticas y la distribución de competencias se lograría mitigar los problemas de movilidad y transportación en el país. En esto seguiremos enfáticos en señalar que se necesita una capacitación vial permanente, control y más control. No sé a quién se le ocurrió esto de la creación de los Agentes Civiles de Tránsito, que me parece un despilfarro de recursos y aumento de una burocracia inoperante. Por otro lado he visto a señoritas policías recién graduadas, que más se dedican a pasear entre compañeras y hablar por teléfono, que a efectuar algún tipo de control; muy necesarios en carreteras, intersecciones, semáforos, salida de escuelas, pasos cebras, parada de buses, etc. Las autoridades de tránsito deben estar ahí, para educar, controlar y sancionar.  


viernes, 11 de agosto de 2017

Corrupción

Una de las definiciones de corrupción del diccionario de la Real Academia Española, dice: “En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones o medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores.” El común de los mortales, con razón, al escuchar este término lo asocia inmediatamente con el robo de fondos públicos. Lamentablemente en el quehacer político y en las funciones públicas, siempre ha estado incrustada la podredumbre de la corrupción. Este flagelo de la humanidad está directamente relacionado a la resistencia a regirse por los valores morales y éticos, que se han establecido como costumbre y mecanismo de convivencia, para normar de alguna forma la ambición que es parte de la condición del ser humano.


Aunque el tema de la corrupción siempre estuvo presente en los ámbitos políticos de la región, los escándalos que se han suscitado a nivel de Latinoamérica en los últimos tiempos, rebasan toda medida; más aún cuando el tema involucra a gobiernos llamado progresistas y de izquierda, a los que sus electores brindó confianza con la esperanza de que marquen diferencia de la tradicional clase política e inauguren la pulcritud en el manejo de las arcas públicas, en beneficio de las grandes mayorías. Atrás quedaron en el fango frases como: “manos limpias y mentes lúcidas”, “todo para la patria, nada para nosotros”, “la espada de Bolívar que recorre América Latina” o “vamos a inaugurar la decencia”. Lamentable, denigrante. Dos cosas se necesitan para establecer la honestidad en un país: La educación que involucra nuestra responsabilidad como padres de familia, como también del sistema educativo, por un lado; por otro, la consolidación de instituciones democráticas fuertes e independientes, como el Poder Judicial. A esto se le podría añadir la libertad de expresión. La lucha contra la corrupción debe ser una cruzada mundial en la que nos involucremos todos, aquí en el Ecuador debería ser un tema de unidad nacional, más allá de las absurdas pasiones políticas que enceguecen el sano juicio.

viernes, 4 de agosto de 2017

Despropósito chavista

Aunque el Gobierno Nacional por medio de su cancillería, de manera inexplicable, todavía dé su voto de confianza al gobierno de Nicolás Maduro, el ciudadano común con una mínima capacidad reflexiva, no puede hacerse el loco y pretender desentenderse de lo que sucede en la hermana República Bolivariana de Venezuela. Es evidente que en el país de Bolívar se ha roto el sistema constitucional desde hace ya tiempo, y que la demencial dirigencia política del Partido Socialista Unido de Venezuela, representado en las toscas personalidades de Maduro y Diosdado Cabello, empujan al país con uñas y dientes hacia el borde del precipicio y una eventual guerra civil. A más de politizar las fuerzas armadas, el chavismo armó a 170 000 civiles que solo responden a los designios del fanatismo partidista; esto se ha convertido en el gran coraza inexpugnable de un sinsentido poder incrustado como un parásito en la vida de los venezolanos.

Frente al llamado y la eventual consecución de una asamblea constitucional, que por sus características nació muerta, y el nuevo encarcelamiento a sus opositores, la impavidez del mundo frente a la situación, comienza a desintegrarse para una condena sin vacilaciones al gobierno dictatorial de Maduro. Mientras esto sucede miles de venezolanos en un drama sin precedentes, abandonan en avalancha su país querido. También a Otavalo, han regresado parientes kichwas que hicieron su vida misma en Venezuela y tienen que comenzar nuevamente de cero, en una realidad diferente. No queda otra, la respuesta internacional debe ser contundente, para restituir la democracia en este país hermano; más aún el chavismo deberá responder ante la justicia, por sus evidentes actos de corrupción denunciados por la oposición. A veces se fanfarronea al decir que no nos interesa para nada la política, y que mientras vivamos de nuestro trabajo, no nos afectará. Esto es falso, guste o no nos guste, estamos supeditados a las decisiones y acciones de estas y estos “ilustres” ciudadanos políticos. 
  

viernes, 28 de julio de 2017

Rituales y bebidas espirituosas

















Ciertamente el alcoholismo es un mal endémico incrustado en diferentes sociedades alrededor del mundo, que ha costado millones de vidas en torno a ella. El alcohol como cualquiera de las otras drogas, puede crear una adicción de resultados catastróficos del que es muy difícil escapar. Las drogas al igual que en la medicina deben ser tratadas con mucho cuidado, respeto y delicadeza, porque es un producto de naturaleza que bien podría ayudar al ser humano. El problema surge cuando la debilidad humana por los placeres mundanales, se impone sobre la conciencia y el raciocinio. En todo caso es un problema complejo al que las leyes y la ética deben dar una salida o condición aceptable.

En el mundo indígena andino, también ha existido la costumbre de embriagarse con chicha de maíz y en épocas actuales con las bebidas espirituosas comerciales. Estudiosos incluso enfatizan que en toda reunión social andina, había la costumbre de beber. Actualmente en las fiestas kichwas se puede notar que existe la costumbre de embriagarse entre los compadres y comadres, pero no por gusto o peor aún por vicio, sino por profundizar lazos familiares en un estado de sinceridad espiritual, al que yo lo llamo como el ritual del “machana”. En la costumbre occidental, en una fiesta, si se quiere tomar, se acude al bar y se sirve lo que uno quiere y punto; en una fiesta andina eso no sucede, una persona nunca puede tomar una bebida alcohólica sola; necesariamente tiene que existir coparticipación, retribución, acompañamiento. Una fiesta kichwa es exitosa si se han embriagado los participantes y aunque suene un poco extraño, los compadres expresan satisfacción y gratitud por ello. La ritualidad y el simbolismo están presentes en cuestiones triviales y sencillas de la vida misma de los kichwas, más aún en celebraciones familiares grandes como las que hemos descrito; por eso es necesario conocer en su esencia sus prácticas culturales, antes de concluir en apreciaciones superficiales o comparaciones antropológicamente ajenas.

jueves, 27 de julio de 2017

Ojo con “San Juan Capilla”












Hace ya varios años, desde la prefectura se hicieron varios trabajos en el estadio de la comunidad de Agato, entre ellos graderío, adecentamiento de la cancha y cerramiento. La obra fue muy esperada, pero por inconsulta la obra en su conjunto estaba mal hecha, pues no respondía a la realidad socio cultural del medio, a la que las autoridades de aquel entonces dejaron pasar nomas, y ni qué decir de los técnicos y profesionales que estaban a cargo de la obra. A la comunidad de Agato no le quedó otra que a punta de picos y barras derrumbar el desatinado cerramiento de ladrillo, para remplazarlo con una malla metálica que le dio una mejor apariencia y funcionalidad. Cuento esta historia para poner en claro que a veces los dineros públicos no son bien invertidos por nuestros representantes en la función pública.

Con la idea de gestar un proyecto de infraestructura que responda a la realidad cultural, histórica y social de “San Juan Capilla”, de la comunidad del mismo nombre, ubicada prácticamente a unas cuadras del centro de la ciudad de Otavalo, en un inicio y en un acto sin precedentes, nos reunimos profesionales kichwas de diversas ramas, como arquitectos, antropólogos, sociólogos, comunicadores, gestores culturales, entre otros; y así lo hicimos, concluimos y presentamos el proyecto muy bien fundamentado al Municipio de Otavalo. Pero en medio de la  burocracia, los intereses politiqueros, los “contreras”; el proyecto fue reformulado desde el municipio. Ahora, escucho que a este ancestral espacio de ritualidad, de profundo significado no solo para la comunidad, sino para el Pueblo Kichwa Otavalo en su conjunto, le quieren convertir en una especie de parque o “mercadillo”, más peor aún escucho que quieren poner una pileta en el medio. El concepto vernáculo solar andino y el trabajo de meses parece que fue desechado. Ahora no sabemos a ciencia cierta, qué mismo se va a hacer. El desconocimiento es atrevido, por no usar otro término. Mucho ojo con “San Juan Capilla”.
   

viernes, 14 de julio de 2017

Cosas de la política


Para una considerable masa de connacionales, debe ser difícil ser delatados por uno de sus más queridos compañeros; me refiero a las últimas declaraciones del presidente Lenín Moreno que entre otras verdades ya conocidas reafirmó lo siguiente: “Toda la gente va ir abandonando su comportamiento ovejuno y empezar a respirar esa libertad nueva”, también dijo contradictoriamente a las afirmaciones de Correa que: “No hay tal mesa servida (…) se podía ser un poquito más mesurado en dejar cuentas en mejores condiciones”, y hace poco en una reunión en Carondelet, con directivos de varios medios de comunicación del país, Moreno pidió que ellos sean los primeros en denunciar la corrupción en el Ecuador. Estas declaraciones y otras posicionan al Presidente como un hombre sensato y de una lucidez abismalmente diferente al del anterior jefe de gabinete. Bueno, aparentemente eso es lo que refleja la realidad política actual.

Pese a las últimas y claras desavenencias entre Moreno y Correa, aún existe la sospecha de que toda esta “telenovela” sea parte de algún libreto tramado en las catacumbas de la pasión revolucionaria de Alianza País. Se podría especular que todo esto sea un montaje para “dar de baja” a Moreno y ungir a Jorge Glas o José Serrano, o más peor aún, propiciar la llamada “muerte cruzada” para que nuevamente retorne al poder Rafael Correa Delgado. En política todo es posible, recordemos que sin ser el mejor presidente, Velasco Ibarra regresó y fue cinco veces electo como primer mandatario. En realidad mientras el país tiene un problema económico muy serio por el descomunal endeudamiento y la degradante situación de sus instituciones, Correa aprovechó su última instancia en el país, para darse un baño de popularidad con “viudas” incluidas, que lloraban su partida. Pero ojo, el exmandatario, no va a vivir en uno de sus paraísos revolucionarios como Cuba o Venezuela, sino en Bélgica, eximperio y cuna del capitalismo al que dice repudiar. Cosas de la política.