viernes, 30 de septiembre de 2016

El nuevo mercado


Por exteriores la gran construcción se muestra moderna e imponente, aparentemente la obra está concluida en su totalidad, o eso suponemos los otavaleños que fuimos testigos de su inauguración, hace más de cuatro meses, exactamente el 24 de mayo de este año; porque si eso no hubiese sido el caso, el sentido común nos dice que no lo hubiesen inaugurado con bombos y platillos. Además de su costo original que bordeaba los 18 millones de dólares, se hizo un refinanciamiento de unos 3 millones, que nos imaginamos fueron para concluir, con lo que hacía falta en esa mega estructura. Ahora la pregunta es ¿qué tanto esperan para el traslado de comerciantes a las nuevas instalaciones, que representa una inversión total de 30 millones de dólares con terreno y todo? Ante el reclamo que por hoy se limita a un exhorto respetuoso, el tipo de respuestas es conocida, tirarse la pelotita de un lado al otro: que el alcalde anterior, que en eso estamos, que un grupo de comerciantes no quieren pasar, que está mal construida, que la Contraloría, que queremos ser accionistas, etc., mientras ya vamos para el cuarto año desde que empezaron los trabajos en el sitio.

En esa obra existe mucho dinero público invertido, como para que esté olvidado e improductivo; donde se estima que se pierden unos 65 mil dólares mensuales, solamente por cuestiones de arriendo. La inoperancia de parte de las autoridades municipales de Otavalo, en el asunto del nuevo mercado 24 de Mayo es evidente. Según funcionarios de la anterior administración, la nueva infraestructura debía de entrar en funcionamiento en diciembre de 2014. Es muy importante que las autoridades cumplan con los plazos establecidos por ellos mismos, si no es así caerían en la demagogia y su credibilidad se iría al piso. Se ha dicho que en septiembre que se acaba hoy, o a mediados de octubre. ¿Será, no será? Según los ánimos de estos señores funcionarios, lo dudo.

viernes, 23 de septiembre de 2016

El desliz de Pachakutik

La democracia es un espacio público de confluencia de visiones y aspiraciones, destinada a la solución de distintos problemas que aquejan a la sociedad, en la búsqueda del “buen vivir” colectivo. En un sistema político partidista, ante la dificultad de un consenso total, en temas complejos y divergentes, es necesario entre los diversos actores de distintas tendencias ideológicas, la construcción de acuerdos de gobernabilidad. Desde esta óptica es válido que ciertos dirigentes del Movimiento Pachakutik, hayan tendido puentes de diálogo con los diferentes sectores políticos, señalados o autodefinidos como de izquierda, derecha o centro. Lo negativo es perder la unidad y estos conversatorios se hagan a título personal. Pero la responsabilidad y el reto para que no se produzca un cisma en cualquier movimiento, básicamente radica sobre sus dirigentes, llámese coordinadores o presidentes, que ponen a prueba su liderazgo. El debate es necesario en cualquiera de estos espacios políticos, pero también pesa la visión y la capacidad de dirección del líder, que además de sintonizarse verdaderamente con las bases, debe adaptarse a los cambios de tiempo.

Para poder negociar un acuerdo político con cualquier sector, es sumamente imprescindible tener un proyecto político bien definido y elaborado, para evitar cualquier suspicacia. En el caso del movimiento en mención, creo que es una de sus falencias, la ausencia de una plataforma política bien definida y clara, más allá de fogosos discursos. Si conocemos hacia donde queremos llegar, si sabemos qué es lo que queremos realmente, será más fácil poder “negociar” con cualquier partido o movimiento político, independientemente de su tendencia ideológica. Pero esto hay que hacerlo como un movimiento unido, evitando cualquier dispersión de aspiraciones a un mero interés grupal o personal. La historia ha demostrado que después de una guerra, incluso es necesario hacer una alianza con el mismísimo verdugo, si es necesario.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Entre México y Estados Unidos


En Estados Unidos por lo general, todos los inmigrantes latinoamericanos son considerados como mexicanos. Por lo tanto la arremetida del candidato republicano a la presidencia de ese país, Donald Trump, en contra de los mexicanos, es una ofensa no solo a ciudadanos de la patria azteca, sino a todos quienes están más allá de la frontera sur estadounidense. Los ecuatorianos residentes en ese país, entre inmigrantes y nacidos allá, supera ampliamente el medio millón personas que por diversas circunstancias tuvieron que radicarse en el país del norte, más que todo buscando mejores condiciones de vida. Ni qué decir de la totalidad de la población estadounidense de origen hispano o latino como se lo conoce allá, que supera los 50 millones de personas, por hoy el grupo étnico minoritario más grande y que crece aceleradamente en Estados Unidos.

Si revisamos la historia mexicana, recordaremos que en la guerra de 1846, Estados Unidos le arrebató casi la mitad de su territorio comprendido en el oeste norteamericano, cuando el ejército yanqui ocupó por primera vez una capital de un país extranjero, como lo hizo al tomarse la ciudad de México y obligar a firmar un tratado en 1848, que por hoy es rememorado por los políticos mexicanos, como respuesta a las agresiones verbales del candidato Trump. Pero parece que de alguna forma la propia historia en este tema, reivindicará justicia con la “reconquista” de estos territorios por los mexicanos, de una forma poca ortodoxa.

Pero lo más descabellado de esta historia se produjo hace poco, cuando por razones por nada explicables, el presidente mexicano Enrique Peña Nieto, invitó al magnate norteamericano, casi como si fuera un jefe de Estado, al palacio de gobierno; donde Trump nunca se retractó o peor aún pidió disculpas a los mexicanos. ¿Quién podría imaginarse? Invitar al “enemigo” a insultarle en su propia casa.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

De tropiezo a tropiezo

El mundo básicamente por la revolución tecnológica, ha cambiado abruptamente en este último cuarto de siglo y el Ecuador no ha sido la excepción. Desde el levantamiento indígena de 1990, el país ha experimentado transformaciones sociales y políticas que para bien o para mal, son significativas y de alguna forma van marcando el camino por donde debemos seguir. Nuestra clase política ha cometido errores garrafales que en su momento sería saludable que lo reconozcan. Hemos tenido en la última década el segundo boom petrolero que nos materializó muchísimo dinero, pero que el gobierno que alista ya sus maletas, no la supo optimizar como debe haber sido. Claro que queda algo importante, como queda también nuestra enorme deuda con China, la infraestructura; como carreteras, edificios, hidroeléctricas, entre otros productos tangibles, que hemos obtenido como cualquier padre de familia, al que le ha caído un buen billete y se compra electrodomésticos y ropa de marca.
Pero esa infraestructura es un bien de paso, como las escuelas del milenio sin seguro que se destruyeron durante el terremoto pasado. Un panorama mejor nos hubiésemos pintado ahora, si desde el principio el Gobierno Nacional hubiese destinado con delicadeza y celo absoluto los recursos económicos de todos los ecuatorianos, hombres y mujeres. En vez de despreciar; incentivado la creación de empresas productivas y la potenciación de otros que ya estaban en funcionamiento, con asistencia técnica, incentivos tributarios, dotación de recursos económicos; en otras palabras enseñar a la gente a que sea productiva, que trabaje, sin esperar las dádivas del gobierno.

Bien o mal, ahora no hay dinero ni para pagar el sueldo de la enorme burocracia que se infló a tamaño colosal. Aunque se diga que “el hombre es el único animal que se tropieza dos veces en la misma piedra”, es necesario aprender de nuestros errores para poderlos enmendar. Porque la virtud de un gobernante no está en gastar el dinero, sino en superar crisis y dificultades. Gran tarea para el próximo gobernante. 

viernes, 2 de septiembre de 2016

Yamor en Otavalo


Con el pregón de fiestas en Otavalo, de lo que será el Yamor 2016, en la “ciudad más amable del país”, hoy arrancan las fiestas septembrinas en la provincia de Imbabura. Lejos de cualquier situación negativa acarreada por diferentes situaciones, es un momento para olvidarnos de cosas poco halagadoras y sumergirnos en la alegría de las diferentes actividades programadas, como el mismo pregón, la Elección de la Reina del Yamor, el Festival de las Marías, el Festival de la Música Andina, la Travesía Natatoria al Lago San Pablo, la competencia automovilística del 4x4, entre otros eventos de regocijos populares. Otra de las atracciones de la fiesta en Otavalo, es el deguste de su gastronomía festiva, como lo es la bebida de la chicha del Yamor, elaborada con diferentes tipos de maíz, mediante un proceso laborioso que demanda de un conocimiento heredado de generación en generación. El plato típico del Yamor, es un manjar apetecido y muy demandado en esta época, constituye otro atractivo para los turistas que visitan la ciudad de Otavalo en estas fechas.

Contradiciendo a un exconcejal que dijo que la Fiesta del Yamor es una fiesta de mestizos, reafirmo que al igual que otras celebraciones en Otavalo, es una fiesta de todos los otavaleños y otavaleñas, ofrecida al mundo entero, donde se expone toda la riqueza intercultural, artística, paisajística, étnica, que tiene nuestra “comarca encantada”. Espacios como estos, es en donde se va forjando poco a poco la verdadera interculturalidad, con el aporte y la participación de todos y todas, sin discriminaciones de ningún tipo, sin exclusivismos, peor aún elitismos mal habidos. A disfrutar sanamente y sin excesos en estas fiestas, que nacen de alguna forma sustentada en el raigambre de las tradiciones ancestrales de nuestros pueblos. Éxitos totales a los organizadores y que ¡Viva el Yamor 2016!
    

viernes, 26 de agosto de 2016

Falsa creencia


Hasta ahora persiste la falsa creencia de que la cultura occidental, llámese cultura judeocristiana que tiene sus raíces en la cultura grecorromana, representa en su raíz y desarrollo, la civilidad y el pensamiento lúcido de la humanidad. Al contrario se creía o se cree, que otras culturas alrededor del mundo, representan a la barbarie y el subdesarrollo. Recordemos que a la llegada de los europeos a tierras americanas, se dudaba incluso de la humanidad de los nativos. Se decía de civilizaciones como el de los aztecas o mayas, que eran una horda de salvajes y bárbaros que realizaban sacrificios humanos e incluso se les acusaba de canibalismo.

Ahora bien, la tradición cuenta que en el monte Liceo, en Grecia, cuna de la civilización occidental, se realizaban sacrificios humanos al mayor de  todos los dioses griegos, Zeus, en un ritual donde se sacrificaba dos animales y una persona joven, para luego de mezclar la carne de las víctimas, comer entre los asistentes al rito. Efectivamente ahora un grupo de arqueólogos de la Universidad de Arizona, ha encontrado por primera vez, pruebas de que ciertamente se hicieron sacrificios humanos. “Los investigadores hallaron una tumba que contenía un esqueleto humano, al que le faltaba la parte superior del cráneo, mezclado con cenizas y huesos de animales. Los análisis realizados indican que los restos pertenecían a un adolescente, del siglo XI a dC.”

En conclusión, la humanidad tiene su origen en el centro de África, todos los seres humanos procedemos de una matriz común. Lo conocido es que grupos humanos se esparcieron por distintas áreas geográficas del mundo, a través de miles de años y se desarrollaron indistintamente, y el ambiente determinó su cultura y sus rasgos particulares. Ninguna civilización puede atribuirse cierta superioridad, todas tuvieron un proceso evolutivo parecido.

jueves, 18 de agosto de 2016

Pesadilla

Imagen: datosgratis.net 

Me desperté de un sobresalto a las cuatro de la mañana. Había tenido una pesadilla de gobierno. Soñé que estaba en medio de un trámite tremendamente engorroso, que debía pagar una multa de cientos de dólares cada cierto tiempo en forma indefinida, solo por haber cometido quien sabe qué, una simple contravención de tránsito. Al despertar perdí el sueño y me quedé pensando en que la pesadilla no dista mucho de la realidad.

Me considero una persona responsable y con un conocimiento suficiente en el manejo vehicular y de las normas de tránsito vigentes, tal vez no conozca al detalle de las sanciones enumeradas, pero no solo trato, sino que cumplo disciplinadamente este reglamento de urbanidad. Sin embargo les cuento que hace ya un tiempo, tuve que pagar cerca de 200 dólares por multas de tránsito, les cuento por qué: la más cara me notificaron, cuando en Guayllabamba por rebasar otro vehículo, marqué 104 o 107 km/h, unos puntillos más del límite que es 100 km/h. La otra fue porque mi acompañante no se había percatado en ponerse el cinturón de seguridad y la tercera nunca supe el por qué.

La otra multa que fue superior a los 100 dólares, ni siquiera lo supe hasta varios años después. Resulta que un familiar mío se llevó el carro a Quito y en el apuro no se acordó lo de Placa y Pico; el carro había quedado detenido hasta pagar la multa y hacer los trámites correspondiente, hasta ahí todo bien. Pero resulta que después de una detención de estas en Quito, a pesar de cumplir con las sanciones, el vehículo entra al sistema metropolitano y aunque sea de provincias tenía que hacer a más de la matriculación normal, las revisiones anuales en Quito, caso contrario la multa se acumulaba. Una locura. Hace poco me encontré con un amigo, primero preocupado por la falta de trabajo; segundo, desesperado porque se enteró de que tenía que pagar alrededor de 500 dólares de multa por contravenciones de tránsito. 

sábado, 13 de agosto de 2016

El Otavalo antiguo


Remontándonos a la época precolombina, la confederación carangue-cayambe era un vasto territorio ubicado al norte de Quito, que se extendía desde las riberas del río Guayllabamba hasta los límites con los pastos por el río Carchi. Pueblos distribuidos en cacicazgos, con un importante grado de desarrollo, que hoy puede ser corroborado por la cantidad restos arqueológicos, donde priman las tolas y las pirámides truncas, en donde el Otavalo prehispánico era el centro cultural y económico de esta gran nación. A fines del siglo XV y comienzos del siglo XVI llegan los conquistadores sureños a la región que actualmente comprende la República de Ecuador, siendo Tomebamba, la actual Cuenca, la principal ciudad inca fundada en estas tierras. Al llegar a Quito y querer extender sus dominio más al norte, los incas encontraron la más feroz resistencia de estos pueblos que no estaban dispuestos a doblegarse frente al invasor sureño. Al cabo de muchos años y cruentas batallas, la confederación del norte se enfrenta en un histórico combate, en lo que hoy es conocido como la batalla de Yahuarcocha, donde se calcula de entre 30 mil a 50 mil muertos en combate; se dice que los muertos fueron lanzados al lago, por lo que quedó como “lago de sangre”, Yahuarcocha.

Los incas básicamente estuvieron pocos años afianzando su dominio en estas tierras, cuando de pronto llegaron otros invasores, esta vez los españoles, que en un principio se aliaron con los nativos para borrar el dominio inca; pero los peninsulares muy pronto se convirtieron en sus verdugos, al institucionalizar un sistema de opresión y explotación de tamaño descomunal. El Otavalo antiguo prehispánico se ubicaba en San Rafael, luego los españoles se asentaron en tierra Sarance y por el prestigio e importancia que denotaba el nombre de Otavalo, adoptaron ese nombre permanentemente y se establece la ciudad en la que actualmente convivimos entre indígenas y mestizos. 

viernes, 5 de agosto de 2016

El águila y el cóndor


El águila calva, es una majestuosa ave originaria de Norteamérica y símbolo nacional de los Estados Unidos. Su nombre se debe al plumaje blanco que tiene en la cabeza y la parte de la cola. Ave sagrada de gran significación para los pueblos nativos de esta región. Por su parte el cóndor andino, es otro majestuoso animal sudamericano, reconocido como una de las aves voladoras más grandes del mundo y su longevidad es casi idéntica al de los humanos, pudiendo vivir unos ochenta años. El cóndor a más de ser parte de la espiritualidad y la mitología de los pueblos indígenas de estas regiones, es símbolo nacional de todos los países andinos como el Ecuador, que lo tiene representado en su escudo nacional.

Al respecto existe una hermosa profecía, que según los grandes sabios nativos cambiará la historia de la humanidad. Se predice que en el quinto pachakutik, periodo en el que nos encontramos –pachakutik es un ciclo de 500 años- ocurrirá la gran reunión entre la gente que es del Águila y la gente que es del Cóndor. Se dice que la gente del águila sumamente intelectual, se orientó hacia las ciencias, con una enorme capacidad de diseño tecnológico, que le permitirá obtener grandes riquezas; sin embargo su vacío espiritual pondrá en peligro su existencia. Por su lado la gente del cóndor, del espíritu, de los sentidos, fuertemente intuitiva, enfocó su vida en armonizarse con la naturaleza y su fuerte será la sabiduría; pero su debilidad será la incapacidad de interactuar con el mundo material y esto lo volverá vulnerable.

En esta historia se representa en el águila lo occidental y en el cóndor lo indígena, haciendo notar que solo la unión de estas dos visiones, salvará el mundo; cuando el cóndor y el águila vuelen juntos nuevamente. Aunque parezca irreal, aquí en el Valle del Amanecer en Otavalo, se puede realmente ver volar, solemne y majestuosamente a un águila y a un cóndor, juntos; solo tiene que subir la loma aledaña de Pucará. 

sábado, 30 de julio de 2016

Reinados de belleza

 Foto: elcomercio.com

En los últimos años en que el tema de la equidad de género es un tema de avanzada democrática, el tema de los reinados de belleza con razón genera un cuestionamiento profundo a su naturaleza. Por un lado está la libertad que tienen o tenemos como personas individuales o colectivas a desarrollar tradiciones culturales que pueden ser muy arraigadas dentro de una sociedad, como el caso de las señoritas “reinas”; por otro lado estas prácticas según la visión actual, pueden vulnerar los derechos e incluso la dignidad de algún sector importante, específicamente el de las mujeres.

Las sociedades gracias a la reflexión de pensadores, cientistas sociales, representantes políticos, gente común, hombres y mujeres comprometidos con la justicia, indudablemente que avanzan. Desde este enfoque consideramos firmemente que los concursos de “belleza”, por considerar a la mujer como un objeto decorativo o sexual deberían ser abolidos. Además el canon de belleza que se maneja en este tipo de eventos, corresponde al modelo occidental dominante. Más allá de que la belleza es un concepto subjetivo y abstracto, consideramos que la belleza física no debe ser un valor predominante que otorgue relevancia social, sobre otros atributos como la inteligencia, la honestidad o la sensibilidad social.

Sin embargo hay que considerar que existen reinas de belleza, porque las mismas chicas o la misma sociedad así lo desean. Es un tema que no hay tomar a la ligera, sino más bien de seguir ampliando el debate. Pero lo que es totalmente despreciable es que estos espacios de “concursos” como en el caso de la Reina del Yamor en Otavalo, traten de mantenerse como un reducto de dominación colonial  racista, reservada solamente a una élite blanco-mestiza, que trata de reafirmar un poder que ya se les escurre de las manos.

viernes, 22 de julio de 2016

Interculturalidad y representatividad

Foto: cortesía -  Pablo Velasco

Según el último censo del año 2010, en el Cantón Otavalo se contabiliza que la población total fue de 104 874 habitantes, distribuidos de la siguiente manera: población rural 65 520, población urbana 39 354. La población distribuida según la etnia predominante se registra de la siguiente manera: población indígena 60 032, población mestiza 42 260, el resto del total corresponde a otras minorías étnicas. Cabe notar que tanto la población indígena como la mestiza, tienen una importante representación tanto a nivel urbano y rural.

Al realizar una comparativa de estos datos con el nivel de representatividad política en el Cantón Otavalo, claramente se evidencia un no tan democrático desfase a la hora de nombrar a las autoridades que nos representan. Calculando apresuradamente podríamos determinar que en Otavalo se debería nombrar cinco concejales rurales y cuatro concejales urbanos, y no al contrario. En términos de representación étnica el cuadro debería ser de cinco o seis concejales indígenas y de cuatro o tres concejales mestizos. Realmente es tedioso llegar al extremo de estas exigencias, pero desde la lógica del reclamo por la razón de equidad de género, que ha sido aceptada ampliamente, esto podría ser muy válido.

Más allá de datos numéricos es muy importante cultivar una democracia de representación plena, donde prime la equidad y que nuestras autoridades sean el fiel reflejo de nuestras sociedades o llámese comunidades. Otavalo es nombrado como la Capital Intercultural del Ecuador, por el hecho de que convivimos mestizos e indígenas mayoritariamente, razón por la cual quien gobierne este cantón, debe ser aquella persona que tenga un conocimiento cabal de la realidad socio-cultural de estos dos pueblos; esto quiere decir que debe conocer de las dos culturas y tener pleno dominio de las dos lenguas, el Kichwa y el castellano.

viernes, 15 de julio de 2016

Espectro ideológico


El mundo contemporáneo responde a un “orden económico-político mundial”, que se ha establecido como consecuencia de procesos históricos liderado por países hegemónicos, occidentales principalmente. Es así que el capitalismo y el modelo occidental de democracia tienen predominio en la estructuración de cualquier sistema político y económico de cualquier país del mundo. El marxismo o llámese comunismo o socialismo, o cualquiera de sus versiones, surgió como respuesta o alternativa a un sistema elitista, injusto y opresor que denotaba el capitalismo, principalmente en sus inicios. Pero el socialismo, el más ortodoxo más que todo, no pudo establecer una real alternativa que propicie una sociedad próspera, democrática y libre, que llene las expectativas de felicidad que cualquier ser humano busca en su existencia.

En base a estas alternativas de gobierno predominantes en el mundo, se establece el “espectro político ideológico”, a lo que comúnmente conocemos como “derecha, centro derecha, centro, centro izquierda, izquierda”, donde se ubica en sus extremos la visión conservadora del mundo por un lado, y por el otro la visión revolucionaria. Es así que cualquier modelo de gobierno o llámese ideología política, reconozca o niegue, se ubica necesariamente en algún lado de este espectro ideológico. Claro que dentro de esto se ven contrariedades como por ejemplo, el capitalismo salvaje de la China socialista, o la dinastía medieval de Corea del Norte. En conclusión, un modelo de gobierno, inédito y nuevo, de una real justicia social y libertad, surgirá en el mundo, de las cenizas del capitalismo, que por hoy está representada en las grandes fortunas y corporaciones, que marcan la agenda de la política económica mundial; mientras tanto tenemos que sobrevivir con las mismas reglas y herramientas que nos plantean distintas posiciones, desde el multicolor “espectro político-ideológico”.

viernes, 8 de julio de 2016

Entre Otavalo y el Imbabura


Otavalo al igual que toda la provincia de Imbabura, ha sido bendecida con hermosos paisaje que pocos o muchos no hemos terminado de disfrutarla. En esta ocasión comenzaremos un viaje imaginario desde Otavalo hasta los pies del volcán Imbabura, más conocido como el taita Imbabura, porque según la mitología indígena, este cerro es un ser vivo, padre y protector de todos sus hijos que se han asentado a su alrededor. El viaje relativamente es corto, por lo  que haremos caminando, como debe ser, sí queremos un contacto directo con la naturaleza y su gente. Desde el sector de Copacabana seguiremos la ruta del tren en dirección norte, después de algunos minutos ya estaremos saliendo de la ciudad, para conectarnos con la impactante naturaleza de la Cascada de Peguche. En este trayecto lamentablemente hay que hacer un jalón de orejas a las autoridades municipales que en su momento sin preverse de nada, aprobaron la ubicación a los filos del ferrocarril, del plan de vivienda popular “Venezuela” y la retención vehicular de la Policía Nacional. ¡Qué falta de visión y consideración!

Al bordear el bosque de la cascada por la parte norte y en ascenso, nos encontramos con una muestra arquitectónica tradicional muy hermosa, conocida como hostal “La Casa Sol”, un emprendimiento hotelero Kichwa de alto nivel. Un poco más arriba subiendo Chimbaloma, llegamos a una acequia y junto a esta un espacio ritual llamado Kurikancha. Unos metros más, ya estamos en un sector de la comunidad de Agato, que tiene una vista impresionante del Valle del Amanecer. Seguimos caminando en medio de casas y maizales, pasando por el Centro de Sabiduría Ancestral Pakarinka Sisari de Chimbaloma, hasta llegar al centro de la comunidad, donde se ubica una la pequeña capilla con las imágenes de San Antonio y San Agatón. Del centro en mención hasta superar la parte poblada y conectarse con la naturaleza del mítico cerro, dista nada menos que unos cuarenta y cinco minutos de caminata. ¡Bien, el reto está planteado, a caminar se ha dicho! 

domingo, 3 de julio de 2016

Notas sobre el Inti Raymi


A pesar de que el Inti Raymi tiene diferentes matices según la práctica de cada pueblo, se puede resumir en el caso de la región norte de Ecuador, que es una fiesta de baile generalizado, la gastronomía propia de la época y el jolgorio en torno a la cultura autóctona y prácticas ancestrales. Por hoy no es solamente una celebración exclusiva del sector indígena, sino más bien ha trascendido a otros sectores de la sociedad como la mestiza, que lo ha retomado como algo propio de sus raíces. Digo retomado, porque siempre fue suyo; asumiendo que cuando hablamos de mestizaje, se sobrentiende que la persona es una confluencia de dos culturas, y como tal la una confluencia, es decir la indígena o Kichwa, es una parte propia que lamentablemente por los complejos y prejuicios que ha impuesto la cultura dominante, ha sido ignorado o en el peor de los casos ha sido despreciado como algo ajeno.

Retomando el Inti Raymi ya como un patrimonio cultural y de identidad nacional, sin la necesidad de normar mediante leyes u ordenanzas en relación a la fiesta misma, es necesario crear conciencia con relación a la esencia de la celebración. Es muy importante saber que, más allá de una práctica folclórica popular que debe ser aprovechada para potenciar el turismo  y la economía popular, en realidad no es así; el Inti Raymi después de cientos de años de dominación, todavía responde  a la expresión más profunda del ser andino, un espacio donde se reivindica como runa. Por otro lado es necesario lejos de cualquier justificativo, erradicar la violencia que puede generar esta práctica, como en el caso de Cotacachi o San Juan Capilla de Otavalo, para ello es necesario como ya se lo hace en el primer cantón citado, que autoridades, dirigentes indígenas e involucrados, tracen estrategias efectivas, para extirpar esta mala práctica que lamentablemente pone en entredicho esta celebración.



jueves, 23 de junio de 2016

Hatun puncha


Es sabido que las antiguas celebraciones precolombinas, con la llegada de los peninsulares europeos, fueron estratégicamente remplazadas por las celebraciones religiosas del cristianismo. De esta forma asumimos que incluso algunas fechas fueron movidas discretamente para coincidirlo con el calendario católico. Así las ancestrales fiestas indígenas quedaron redefinidas como fiestas del catolicismo, ahí están los ejemplos más próximos, tal como fueron llamados la fiesta de San Juan, San Pedro, Corpus Cristi, Día de los Difuntos, Carnaval, o como la Natividad. A pesar de esta transformación impuesta, muchas de sus prácticas como la ritualidad y básicamente la esencia de la religiosidad nativa, se adaptaron al nuevo esquema religioso occidental y permanecieron vigentes, bajo la curiosidad de los entendidos, que posteriormente llamaron a este fenómeno cultural, como sincretismo religioso.

Bajo este análisis se ha ido recuperando ciertos conceptos y fundamentalmente los nombres propios de estas fiestas ancestrales, tal como ha sucedido con el Inti Raymi o el Pawkar Raymi. En el caso del Inti Raymi, lo que se llamaba San Juan; la fiesta va en torno al 24 de junio, que es el día de San Juan Bautista, aunque debió ser alrededor del 21 de junio, día del solsticio; la celebración comienza el 22 de junio con el “Armay Tuta” la noche del baño ritual; el 23 con el “Altar Warkuy” donde se ubica la ofrenda o el altar y cuando en la noche se comienza a bailar; el 24 “Misa Puncha” o día del rito; el 25 “Gallo Puncha” o según mi conocimiento el “Hatun Puncha” o el Día Mayor; el 26 “Altar Paskay” cuando se reparte la ofrenda; y el 27 de junio la finalización del Inti Raymi con el “Kunchu Maskay” o lo que sería el día de los residuos de la fiesta. Estos son los días propios de la festividad, pero por hoy instituciones públicas principalmente, bajo sus propios intereses, remueven o anticipan fechas en torno a días que nada tienen que ver con la festividad.