viernes, 12 de febrero de 2016

Cosas del carnaval

El carnaval, entiendo, es una época precuaresmal destinada a los excesos, a la diversión, a la irreverencia generalizada y al movimiento turístico con fines económicos. Con esta premisa, supongo, no nos debería sorprender por ejemplo que el “lugar sagrado de los grandes espectáculos” del Pawkar Raymi, se haya convertido en el primer espacio “comunitario”, público, abierto para el consumo libre de drogas. No nos debería llamar la atención, que ciertos valores culturales considerados sagrados y propios de pueblos ancestrales, se comercialice como un souvenir industrial de poco valor. No nos debería sorprender la ingesta desmedida de alcohol por doquier, entre jóvenes que ni siquiera cumplirán los dieciocho. No nos debería sorprender que a pretexto de la celebración “sacra”; calles, plazas, veredas, terrenos y hasta autopistas, se hayan convertido en mercados ambulantes, sin el mínimo control de las autoridades competentes. Ventas de comidas bajo el humo asfixiante del polvo, esmog, espuma y colorantes que incluso podrían tener anilina.

En contraste a esta alocada visión del carnaval actual, viene a mi memoria la figura de nuestra “jatuku” -abuela- que cada martes de carnaval, el día del famoso hoy “tumarina”, llegaba a nuestra casa, un poco antes del amanecer, para verter agua y flores del campo sobre nuestra cabeza, con tal solemnidad que solo nos remitíamos a agradecer reiteradamente. Más de día ya en la plaza de la comunidad, los compadres y familiares se reencontraban, se intercambiaban alimentos, para después recrear este ritual pero ya no con flores, sino con globos de agua que recién se habían introducido. La solemnidad del “florecimiento”, el “chimpachi”, la transmisión intergeneracional de la cultura en el caso delos kichwas, va sucumbiendo, ante el poder de los bufones carnavaleros de la diversión y el placer.

lunes, 8 de febrero de 2016

Gratitud

Recuerdo remotamente cuando pequeño, mi padre me llevaba de la mano a algunos de sus viajes de “mindaláe”, donde mi extrañeza al percatarme de un mundo urbano totalmente distinto al campo de nuestra comunidad, hacía sentir un poco de temor; pero nuestros padres siempre estaban ahí, para cuidarnos, para brindarnos fortaleza. También recuerdo el día más feliz de mi niñez, cuando a la edad de unos ocho años, mis papás me compraron una bicicleta azul, una chopper con luces, que en aquella época realmente era un lujo para mí. Tantas atenciones, tantos consejos que nos han llenado como seres humanos completos, sin fisuras emocionales de ningún tipo, hacen que como mis hermanos, mi hermana, yo me regocije de la vida que hemos tenido dentro de nuestra familia, para agradecer ahora, en vida, a nuestros queridos papá y mamá.

Muchos habremos tenido el privilegio de haber participado de una vida familiar respetuosa y equilibrada, más aún muchos de nosotros tenemos la gran dicha de poder contar con la presencia, el cariño y el afecto de nuestros padres. Reconocer la labor y el sacrificio que han tenido nuestros progenitores en la vida de sus hijos, es un gran acto de justicia familiar, al cual nadie debería quitar la vista. Al envejecer, en el ocaso de la vida, el ser humano se torna frágil en los dos sentidos, el físico y el emocional; es el momento que nosotros como hijos e hijas, con un desborde de satisfacción, debemos brindar nuestro respeto, nuestra asistencia; hacer del resto de su existencia, tranquila y confortable. Lejos de las circunstancias que nos ha tocado vivir en la vida, seamos agradecidos y atentos con nuestros viejos, con nuestros padres; si lo hacemos así, después de su partida, no nos invadirá ningún remordimiento y nuestra vida será más grata.

sábado, 30 de enero de 2016

La inmortalidad

Más allá de las doctrinas religiosas que apuestan por la inmortalidad del alma o de la conciencia, pensar en la mortalidad del ser humano, o sea nuestra propia muerte física, es una idea que innegablemente de alguna forma nos aterra. La inmortalidad más allá de nuestro cuerpo físico, es considerada por algunos pensadores, como el invento creado para remediar la angustia y el miedo que produce en el ser humano, la conciencia de su limitada vida, y constituye la base de las doctrinas religiosas, que fecundan la esperanza de poder vencer a la muerte. En términos corporales, de hecho de aquí a un poco más de cien años, nadie de los que vivimos actualmente estará vivo, pero al igual que muchos confiarán en una vida eterna después de la muerte, confiamos que nuestros descendientes seguirán habitando este planeta azul.

La inmortalidad al igual que antes, todavía es un gran misterio para la humanidad, de hecho se la percibe como la calamidad más “democrática” que existe; tanto para la nobleza y la plebe, el pobre y el rico, el blanco y el negro, para el justo y el malvado, para el sabio y el mundano. De hecho el género humano con su corta existencia, hablemos de un millón de años en relación a los 4.500 millones de años que marca la existencia de nuestro planeta, es proclive a la muerte total. La búsqueda de la vida eterna, sea por mecanismos místicos o científicos, estará presente siempre en la conciencia del hombre entendido como género. Es muy posible, según cómo avanza la ciencia, en un plazo no muy largo, el hombre logre revertir la muerte; por ejemplo con el uso de microprocesadores cuánticos, que dentro de cuerpos artificiales indestructibles, podrían recibir toda la conciencia y el conocimiento de un cerebro biológico. Pero surgiría otro dilema existencial, al notar que vivir eternamente puede ser aburrido.

lunes, 25 de enero de 2016

Socialismo civilizado

Curiosamente el Informe Mundial sobre la Felicidad 2015, ubica con Suiza a la cabeza, a los Países Escandinavos en el Top 10, de los países más felices del mundo. Obviamente son naciones democráticas y desarrolladas con un sistema político maduro y funcional. En Escandinavia sus habitantes gozan de altos estándares de vida y de buenas prestaciones sociales, gracias a que en esa parte del mundo se ha recreado la idea de un “socialismo civilizado”, llamado también el modelo nórdico de bienestar, lejos de la barbarie del fracasado modelo del Socialismo Real. Es que la idea de construir una sociedad del bien común, nunca deberá renunciar a los derechos establecidos y garantizados por las Naciones Unidas, y básicamente a la libertad del ser humano. El sentido de libertad está impregnado genéticamente en la naturaleza humana, negarla sería negar al mismísimo ser humano.

Se tendría que hacer un esfuerzo para poder comprender a estas alturas de la vida política, cómo algunos ciudadanos osan de seguir vociferando sus proclamas revolucionarias “bolcheviqueanas”, para seguir defendiendo lo indefendible, como es el fracasado modelo del “socialismo populista” autoritario del siglo XXI y a sus toscos líderes. La conclusión sería que las canonjías extendidas a intelectuales y hombres de bien, lastimosamente a veces, surten el efecto esperado. Más allá en las huestes menos ilustradas, es más comprensible que por el “puestico” o el “puentecito”, ellos estarán siempre listos para aplaudir y “respaldar”.

A pesar de la crisis económica que se empieza a vivir, es confortable saber que las sociedades con sus aciertos y tropiezos, siempre seguirán hacia adelante, lo que tenga que borrarse se borrará, los que tengan que unirse se unirán, los que tengan que irse se irán y lógicamente el pasado nunca volverá.

viernes, 15 de enero de 2016

Gran máquina

En un mar de arena amarillento, en el desierto sureño del Perú, el sol se despide en el horizonte, con un cálido espectáculo de colores y sombras. Por la inmensidad de aquel paisaje extraño y cautivador, se divisa desde lejos una rayita que la atraviesa, casi imperceptible, es la carretera poco transitada que conecta el altiplano peruano con el Océano Pacífico. El breve silencio desértico se interrumpe por el rugir de dos máquinas, las indestructibles motocicletas GS 500 de Suzuki, que vienen conducidos por dos otavaleños a su paso por el majestuoso Titicaca y la República Plurinacional de Bolivia, desde las tierras norteñas de los “kitus”, de las tierras que en su época robaron el corazón del Inca Atahualpa. El objetivo del recorrido en este día es Tacna, la ciudad fronteriza próxima a la República de Chile.

Cruzar en una máquina de dos ruedas el tramo comprendido entre Desaguadero, ubicada en la frontera con Bolivia, y la ciudad de Tacna, realmente fue épico; primero, tuvimos que poner a prueba nuestro improvisado equipo al frío extremo que representa circular a velocidad por los 5.000 metros de altura sobre el nivel del mar; segundo, el tramo era largo, desconocido y desolado; al demorarnos un buen tiempo bajo esa temperatura blanquecina de las alturas peruanas, nos preocupó seriamente, pero no nos quedó otra que seguir apresuradamente hasta ubicarnos en descenso y alejarnos del frío extremo que empezaba a congelar los dedos de las manos.

Grandes experiencias que alimentan nuestras vidas, eso constituyó esta aventura que lo realizamos ya hace algunos años, y que por hoy lo realiza nuestro dilecto amigo, Leonardo Eskenazi, un chileno que ha adoptado a Otavalo como su tierra, él regresa apresurado ya por el Perú, en su gran máquina, la Suzuki V Strom 650.

viernes, 8 de enero de 2016

Mal comienzo

Los deseos de amor, paz y felicidad en el mundo, rápidamente se ven opacados durante el inicio de este nuevo año. El terrorismo, la guerra en Oriente Medio, el drama de los refugiados sirios, las redadas contra los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos, son algunos de los hechos que ya desdibujaban el panorama ideal de paz y armonía, que supongo todos los seres humanos anhelamos. Como esto fuera poco, dos hechos internacionales, ponen en vilo la tan deteriorada convivencia civilizada entre las naciones: una, las fricciones diplomáticas entre Arabia Saudita e Irán; la otra, la supuesta prueba nuclear de carácter militar, que ha ejecutado el gobierno de Corea del Norte.

En el caso de Arabia Saudita e Irán, el conflicto es histórico, religioso y complejo, se remonta incluso a los orígenes mismos del islam en tiempos del profeta Mahoma. A la muerte del Profeta, las pugnas entre familiares y allegados por liderar el nuevo movimiento religioso de los árabes, terminaron en asesinatos y guerras internas. De esta forma el islam se divide en dos facciones, los sunitas y los chiitas, los primeros que conforman una gran mayoría dentro del islam, están representados o liderados por el Estado teocrático, totalitario y aliado de occidente, como lo es Arabia Saudita; por el bando opuesto está la rama de los chiitas, que es la facción minoritaria liderada por la República Islámica de Irán, que tiene un programa nuclear y una tradición anti occidente. Un eventual enfrentamiento entre estos dos países podría poner en serio riesgo la paz mundial.

En cambio, Corea del Norte representa al chico descarriado de la humanidad, que tarde o temprano terminará mal. Hace unos días dice haber detonado una bomba de hidrógeno; la Bomba H, es la más letal que se conoce, puede ser 3.000 veces más poderosa que la bomba lanzada en Hiroshima en 1945. Un arma de estas características en manos de un gobierno demencial, es algo que nos hace temblar.

domingo, 3 de enero de 2016

¡Felicidades!

Ahora que comenzamos un nuevo año, el 2016, y luego del merecido festejo, no está por demás reiterar mi deseo de éxitos y felicidades a todos los amigos y amigas, con los que compartimos este espacio de opinión, unos escribiendo y otros siguiendo mediante la lectura reflexiva. Aunque resulte una frase trillada y creada solo para justificar o disculparse de nuestros burdos errores, sabemos todos, que los seres humanos no somos infalibles, no somos perfectos, y en esa medida seguramente algún rato nos equivocaremos en nuestros actos y apreciaciones de nuestra existencia, de la realidad o de la visión política; pero más allá de esa realidad, quisiera recalcar nuestro enorme esfuerzo intelectual en calidad de columnistas, para no cometerlo, para saber delinear nuestra perspectiva por el camino más idóneo hacia la razón, la justicia y el bien común; de esta forma cumplir a cabalidad nuestro papel de comunicadores, de gestores de opinión pública y más aún, de ser los portavoces de una parte muy importante de la sociedad.

Aunque bajo la situación política y económica que nos apabulla, resulte contrario presagiar un año lleno de prosperidad y paz, es importante reconocer que nuestros deseos pueden materializarse, todo depende de nuestra actitud. Si respondemos a la crisis con mucho ingenio y trabajo, sabremos superarlo seguramente; por otro lado, si nos llenamos de humildad y sensatez, podremos reconstruir fácilmente la unión y la fraternidad entre todos y todas. El reto es ir sumando, no restando ni dividiendo; construyendo no destruyendo, mirando más allá de nuestros propios intereses o los intereses de grupo. Con toda esa posibilidad, nos llenamos el corazón para recalcar nuevamente nuestro sincero deseo de que en el nuevo año, la divina providencia les colme de bendiciones y que sus deseos de felicidad se cumplan a cabalidad. ¡Buen año para todos!

viernes, 25 de diciembre de 2015

Patito

Su cuerpecito luce delgado, es pequeño por niño y por falta de una adecuada alimentación, su tez trigueña no impide notar las quemaduras en sus pronunciadas mejillas, su pelo despeinado y sucio se ajetrea al capricho del viento helado propio de la serranía andina, impidiéndole jugar tranquilamente con unas cosillas que se ha encontrado en el lugar. Su nombre es Matías, pero sus amigos y vecinos le dicen Patito, quizá por su peculiar forma de caminar; tiene apenas cinco añitos y vive en la comunidad más alejada de la ciudad de Otavalo. Los padres de Patito, a más de él, tienen otros cuatro hijos, entre niños y niñas, el más grande quizá tenga unos catorce, ellos son muy humildes, no les ha ido bien en la vida, el papá es jornalero y lo que gana apenas le alcanza a no perecer de hambre; la madre cuida de la casa y a su familia, está enferma, pero no sabe exactamente lo que tiene, se nota en su mirada que ha perdido las esperanzas.

Patito recuerda lo que es para él la Navidad, una época donde se puede encontrar dulces y galletas; le brillan sus ojitos cuando alguien le habla de ello, seguramente el recuerdo del sabor a dulce en su lengua, esté muy impregnado en su memoria, como también la visita de un grupo de extraños que llegaron el año pasado a su comunidad, pero nada más; no sabe de aquel niño que nació hace más de dos milenios en un país lejano y desconocido. Patito seguro estará ansioso que aquella visita de extraños se repita también este año, pero nunca se sabe. No podría imaginarme cuanta felicidad sentiría, si alguien le llevase un juguete grande, brilloso y con ruedas, que alguna vez él miró en algún lado. En ciudades grandes es impresionante cómo se festeja la Natividad; donde la bebida, comida y regalos, vienen en cantidades extraordinarias. Si no sabemos compartir lo mucho o lo poco que tenemos, no deberíamos celebrar la navidad.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Tascando uñas

Aunque las autoridades del gobierno minimizan la crisis económica que se comienza a sentir en el país, es evidente que aunque nos quieran pintar color de rosa, la situación es realmente difícil. No sabemos a exactitud, si las salvaguardias y otro tipo de impuestos que se van creando últimamente, lograrán el efecto deseado por las autoridades económicas, que es la de redimir un poco la crisis, escrita con mayúsculas, que se avecina. Al norte del país, en especial en las provincias de Carchi e Imbabura, la situación se torna más compleja, por la proximidad de la frontera colombiana. La población de esta región y de otras regiones más alejadas, se ha volcado a las ciudades fronterizas de Colombia como Ipiales y Pasto, donde en una de ellas por la avalancha de vehículos ecuatorianos, incluso han tenido que replicar el pico y placa de la ciudad de Quito. El movimiento económico en Ipiales en este año, donde los precios son hasta el 50% más bajos que en Ecuador, va a ser sumamente inusual y alto. Para ellos esta Navidad, realmente será una muy felicísima Navidad; mientras muchos, acá al otro lado de la frontera, tendremos una oscura y triste celebración.

Ecuador no ha tomado seriamente el asunto de la dependencia petrolera, ni de potenciar su aparato productivo, ni de dinamizar su comercio internacional como nuestros países vecinos, y por hoy vemos cuáles son las consecuencias. Ahora se nota que la rimbombante proclama del cambio de matriz productiva, se recoge tímida en un oscuro rincón, donde se guarda la mala propaganda y los diferentes experimentos jurídicos que no funcionaron; porque fue solamente eso: un despliegue publicitario iluso. Vale repetir para que se nos quede en la cabeza: en tiempo de bonanza económica, solo nos dedicamos a gastar y gastar, como diría el dicho popular, “nos la hemos comido toda”, y ahora nerviositos, nos tascamos las uñas, a ver qué otro milagro podemos hacer.

jueves, 10 de diciembre de 2015

La apurada refundación de Quito

El panorama es complejo, los quiteños o los quitus todavía no se habían habituado completamente a los incas, pues estos últimos ni siquiera habían completado un siglo de haber llegado a tierras norteñas, en calidad de conquistadores, y seguramente seguían un tanto mal vistos por los nativos. Además el enorme aparato administrativo centralizado del Tahuantinsuyo, había quedado tremendamente fracturado y descabezado a la llegada de los conquistadores españoles, y esto explica como un puñado de hombres lograron refundar la villa de San Francisco de Quito en 1534. El 15 de agosto Diego de Almagro había fundado en Riobamba lo que se llamó Santiago de Quito, para demostrar que era él, la autoridad española con esa potestad; el 28 de agosto fundó San Francisco de Quito, pero lo hizo a distancia, sin haber llegado Quito; según consta en acta, la villa de San Francisco debía establecerse en el sitio que los indios llamaban Quito, por lo que Almagro encargó a su compañero de armas, Sebastián de Benalcázar hacer efectiva esta disposición, al pie del cerro Pichincha.

Benalcázar tardó cerca de tres meses en llegar a Quito, según historiadores, la demora se debió a varias razones, principalmente la conocida y feroz resistencia indígena liderada por Rumiñahui, quien quemó la ciudad y escondió sus tesoros, dejando a Benalcázar solo cenizas. El 6 de diciembre junto a 300 hombres, Benalcázar fundó definitivamente la villa de San Francisco de Quito; después se registraron 205 colonos españoles, para dar inicio con sus trazados y repartición de solares, lo que sería la ciudad española de Quito. De esta forma sobre la sangre y el desastre de nuestros antepasados, quedaría sellado el simbólico inicio de cinco siglos de opresión sobre las culturas locales. Eso es lo que se festeja cada 6 de diciembre.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Maniobra política

Lejos de la potestad de los asambleístas y la funcionalidad de las reformas constitucionales, las llamadas enmiendas constitucionales que fueron empujadas como dé lugar por el oficialismo hacia su aprobación, marcaría el inicio de un doloroso proceso social y político, hacia una enésima constituyente ya anunciada por algunos sectores intelectuales en el Ecuador. Sin poder avizorar cuáles son las ocultas intenciones de Alianza País, pero con la claridad de que todo esto fue un tremendo desatino político del presidente Correa, debemos tener en cuenta y sin olvidarnos que toda esta maniobra política atropelló muchas cosas en su camino, el más importante, nuestro derecho a pronunciarnos por nuestro destino en las urnas, en una consulta popular.

La lógica oficialista se sintetiza en: “nosotros somos los representantes del pueblo y decidimos por él”. En parte tienen razón, son nuestros o vuestros representantes, pero no tienen un poder omnipotente de decisión, así de claro; ellas y ellos no puede venir a decidir por ejemplo, por la disolución de nuestra República, o la anexión a otra, o la instauración de una dictadura tecnocrática, peor a sabiendas del desacuerdo general; eso es una actitud oportunista y antidemocrática que en algún momento les cobrará tremenda factura. El divorcio ideológico entre los que gobiernan y gobernados es total, los primeros se alejaron de la vocación democrática de nuestro pueblo.

En toda esta maraña de sucesos políticos, económicos y sociales, es claro que existe un gran perdedor, que obviamente es Ecuador, nuestro país. Lamentablemente, el conflicto político se acentuará con más fuerza; revertir las reformas, como también revisar nuevamente nuestra Constitución de “trescientos años”, que ávidos de cambio apresuradamente aprobamos, nos costará mucho.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Víctimas y victimarios

Prevaleciendo la dignidad humana, creemos en los pactos de honor, incluso en épocas de conflicto bélico y nunca claudicaremos en la lucha por la plena vigencia de los Derechos Humanos; pero sin embargo cabe anotar, que cuando alguien decide pasar a la ilegalidad, a la insurgencia armada, a la guerrilla, una persona acepta todo el riesgo y sacrificio que demanda semejante decisión, incluso ofrendar su propia vida si es necesario. Es una decisión extrema donde alguien se compromete a matar o a morir, a desenvolverse en un ambiente de horror, de secuestros, de asaltos, de persecución, de venganza, y todo ese cuadro espeluznante que trae consigo una guerra.

Sorprende hoy, en este tiempo, que los excombatientes de Alfaro Vive Carajo – AVC, aprovechando la coyuntura política, traten de victimizarse y se vayan a acusar con el Gobierno Nacional, a sabiendas de que la Justicia ecuatoriana no goza de plena imparcialidad, que toda justicia debería tener. El escandaloso error de las autoridades ecuatorianas, al maquinar un justo o injusto homenaje en la alfombra roja de las altas esferas del poder político nacional, a los exmiembros de AVC, mientras se procesaba implacablemente a los 10 muchachos de “Luluncoto”, acusados de subversión y terrorismo, dejó en claro el sinsentido discurso oficial. Esto preocupa y con razón, que se haya politizado los procesos judiciales por crímenes de lesa humanidad.

Estamos conscientes de las tremendas arbitrariedades que se produjeron en el gobierno de León Febres Cordero, y los culpables ya hace tiempo que debieron ser castigados dentro de la ley. Si eso no ha pasado, sería justo que los involucrados se sometan, no a un sainete de revancha y venganza, sino a un ejercicio judicial pulcro e independiente, eso sí, sin la intromisión de nadie, ni del presidente, ni de los militares uniformados.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Catzos y desfile

Todos los miembros de la familia, que estaban en condiciones de caminar en ascenso, varios kilómetros en dirección al taita Imbabura, nos despertamos apresurados dos horas antes de que llegue el alba, con la idea enfocada en coger la mayor cantidad de catzos blancos, en las faldas de este mítico cerro. Recuerdo que a finales de la década de los 70, no importó que fuera la fecha más importante de Otavalo, el 31 de Octubre, en el que, como portaestandarte de la Escuela “César Antonio Mosquera” de la comunidad de Agato, debía estar puntual para el desfile cívico de la ciudad, para madrugar a los catzos. Aunque la caminata al Imbabura fue como siempre una anecdótica aventura, esa vez no tuvimos la suerte de atrapar una cantidad aceptable de estos muy cotizados insectos blancos. Más peor aún, recuerdo que después de “corretear” hasta Otavalo, casi llego atrasado al desfile.

La tradición andina de la preparación gastronómica de los catzos, a pesar de la influencia de otras costumbres, no ha desaparecido; sino más bien se ha “comercializado”, esto, a razón de que por hoy lo podemos comprar en ciudades como Otavalo e inclusive Quito. Muchos por ignorancia o estar habituados a otro tipo de alimentos, podrían ver con repugnancia, pero su valor nutricional está por demás demostrado científicamente. Si se lo prepara adecuadamente y se lo combina con el tostado de maíz, puede convertirse en un exquisitez para cualquiera. Una publicación seria enfatiza que: “La carne de catzo tiene muchas proteínas, también contiene carbohidratos y minerales. No hay ninguna contraindicación para consumirla. Su carne es tan saludable y nutritiva como la carne de pollo”. Pues bien, una vez más queda demostrado, cuanta sabiduría la de nuestros antepasados, al haber heredado esta sana costumbre. ¡Buen provecho!

viernes, 6 de noviembre de 2015

La radio

Muchos recordarán que hace apenas unos quince años, la música nacional popular, llamada también como música “chicha”, y la música indígena o andina, no tenían espacio en las radiodifusoras locales ni nacionales del país. Todas estas manifestaciones musicales y culturales incluyendo la celebración del Inti Raymi, estaban en un claro proceso de pérdida y retroceso. Las radios tenían ojos y oídos solo para la música comercial, de preferencia la música extranjera. En este contexto un grupo de jóvenes kichwas del sector de Ilumán, a través de la Federación Indígena y Campesina de Imbabura FICI, tuvieron acceso a un pequeño y rudimentario equipo de radio, compuesto básicamente por una pequeña consola, un transmisor portátil y una antena. Así con música recopilada a través de amigos y vecinos, esquivando la mano dura de las autoridades de comunicación, comenzó la aventura llamada “Radio Ilumán” La voz intercultural, una radio bilingüe local, que apostaría por gestar y revitalizar las expresiones culturales del pueblo kichwa.

Gracias a ese proyecto comunitario a la que muy pronto nos sumamos otro grupo de jóvenes entusiastas, amantes del quehacer comunicacional, pudimos influir en el destino de las expresiones culturales de nuestro pueblo. Con el tiempo, estas y otras acciones dieron su fruto. Nuestra música y nuestra lengua madre que es el kichwa, comenzó su viaje a través de la frecuencia radial, para impregnarse con fuerza en el corazón y mente de nuestros oyentes, básicamente de Otavalo y Cotacachi. El Inti Raymi resurgió con ímpetu, no solamente dentro del sector indígena, sino más allá. La música andina se amplió a otras radios locales e incluso nacionales a niveles insospechados. Tanto se pudo hacer con una pequeña radio, y qué pena que los kichwas otavalos no hayamos podido acceder a una radio de frecuencia regional, en tiempos de la tan cacareada redistribución equitativa de frecuencias.


sábado, 31 de octubre de 2015

Acertada inversión

La autopista que cruza el centro de la serranía ecuatoriana luce impecable, el sonido del motor y el ruido del viento acariciando la humanidad del conductor, es una sinfonía multicolor de sensaciones, difícil de explicar sin ser un poeta. Viajar en un vehículo motorizado de dos ruedas, en una mañana de sol radiante, por el callejón interandino de nuestro país, no tiene precio. Los imponentes volcanes y nevados, rodeados por una infinidad de ciudades y poblaciones, se contrastan con el cielo azul equinoccial de nuestro país, recordándonos una vez más, que nuestra tierra es prodigiosa y tiene un valor turístico incalculable.

La modernización vial que se ha producido durante los últimos años, es una inversión más que acertada en términos turísticos, y el reto del gobierno nacional, a pesar de la crisis económica producida por los últimos fenómenos económicos conocidos por todo el mundo, sería justamente el poder concluir en forma rápida las obras en ejecución y seguir con las vías de segundo y tercer orden, donde se incluyen caminos vecinales, puentes, entre otros. Una red vial óptima, es nuestra carta de salvación para enfrentar cualquier tipo de recesiones, pero siempre con una visión de país y sin apasionamientos políticos.

A pesar de las proclamas del Gobierno Nacional, que sugieren que el cambio de la matriz productiva ya está en ejecución o está próximo a concretarse, es sensato lejos de la demagogia reconocer, que este es un proceso a largo plazo. Mientras esto sucede, apuntalar al sector turístico más allá de las carreteras, sería una excelente medida, para que el anunciado cambio, sea una realidad medible, en términos económicos y sociales. Aunque el petróleo sea irrenunciable, es muy importante que nuestro país al igual que otros, deje definitivamente su dependencia económica del llamado “oro” negro, y el turismo nos puede ofrecer muchísimo.