viernes, 29 de agosto de 2014

Venciendo prejuicios

Era como las dos de la mañana de un fin de semana cualquiera, en la ciudad de Otavalo de hace aproximadamente un cuarto de siglo, venía en mi motocicleta en una de mis andanzas juveniles, cerca de la Plaza de los Ponchos, distingo a otro muchacho indígena que me hace parar con insistencia, me detengo, sin mayores explicaciones se monta en mi moto, yo entiendo y arranco enseguida. El “pana” había sido de Peguche, comunidad cercana a Otavalo. Después de varios años me encontré con este “compañero”, ya en una situación tranquila me explicó de aquel incidente. Resulta según me dijo, que una jorga de mestizos lo había acorralado de esquina a esquina para agredirlo, y que yo había llegado justo en el momento preciso; recuerdo que el agradecimiento hacia mí, fue emotivo y sincero.

La clásica y tradicional canción del grupo Winiaypa, titulada Chuchaqui, que por cierto es una de las mejores fusiones kichwas con ritmos contemporáneos, cuenta otro de los tantos incidentes étnicos entre indígenas y mestizos, que era muy común hace unas dos décadas. Muy a menudo al encontrarse con un grupo de muchachos mestizos, sin razón alguna lanzaban improperios a los indígenas, como: “indios”, “longos”, “roscas”, entre otros. Las relaciones entre los indígenas que empezaban a tomarse Otavalo y cierto sector de mestizos reaccionarios eran tensas. Recordemos que en 1996, Verónica Barahona, chica indígena que pretendía participar en la elección de la Reina del Yamor, fue rechazada contra todo razonamiento, por razones étnicas. Por esas mismas fechas las autoridades municipales de ese entonces, pretendieron sacar el monumento a Rumiñahui del parque central, sin conseguirlo.

Indudablemente el ascenso de Mario Conejo a la alcaldía de Otavalo, inauguró un nuevo periodo dentro de las relaciones interétnicas en la ciudad, y podemos decir que hemos avanzado. En mi caso por ejemplo a más de la fluida vida social entre amigos y familiares “runas” dentro de la ciudad, tengo muchos amigos mestizos con quienes hemos compartido alegrías y tristezas dentro de una sincera camaradería.

sábado, 23 de agosto de 2014

Entorno violento

He llegado a la conclusión de que la violencia lastimosamente es algo inherente a la naturaleza humana. Además sin necesidad de justificarla, debo presumir que nuestro mundo es violento, que nuestra galaxia y el universo mismo es violento. El micro cosmos es una eterna batalla bacteriológica y de violentas colisiones subatómicas. En tal sentido los que osamos estar vivos en esta fracción de segundo cósmico, somos naturalmente unos supervivientes. Existe evidencia de que el ser humano es igual o más violento que sus antepasados de la antigüedad, por hoy con una maquinaria más sofisticada para hacer daño al prójimo. Por más religiosos y pacifistas que nos declaremos, siempre tendremos impregnado en nuestra memoria, algún desliz violento en nuestras vidas, eso es innegable.

Dentro de esta cruda realidad también se percibe tenue, la luz de la sensatez y la búsqueda de la paz, destinada a eliminar el sufrimiento, como un acto altruista de la inteligencia humana. En diferentes épocas de la historia de la humanidad, han aparecido mensajeros de la paz o profetas que nos han inducido hacia esa paz y convivencia fraterna, que todos necesitamos pero que no la podemos establecer a cabalidad. Por ejemplo nadie olvida el mensaje de paz que advirtió  Jesús el Galileo. También es cierto  que el tema religioso ha sido conflicto de sangrientas batallas y de apasionadas discusiones, que pone en entredicho el propósito mismo de una fe religiosa.

Cierto es que la política y la religión establecen los parámetros legales y morales, para establecer una convivencia pacífica que nunca se ha logrado en su totalidad; de ahí que estos temas son de un debate un tanto conflictivo, que muchos prefieren evitarlos. Sin embargo cabe señalar que por hoy son los únicos caminos tendientes a conseguir un equilibrio aceptable de correlacionarnos en nuestro entorno y el mundo; por eso la necesidad de líderes religiosos y políticos que sepan sobrellevar el yo violento interior que todos tenemos, enjaulado en las rejas de la paz colectiva, que es lo que cuenta más.

     

miércoles, 20 de agosto de 2014

La diminuta humanidad

Con la muerte de nuestro cuerpo físico, evidentemente el universo conocido llegaría a su fin para cada uno de nosotros. Absolutamente en todas las culturas del mundo, se ha especulado sobre el origen y la razón de la existencia humana, y dentro de esta eterna búsqueda que calme nuestra crisis existencial como seres racionales, está la búsqueda de un ser absoluto llamado dios, el responsable de nuestra existencia y destino final. Muchos creen haber develado ese misterio y proclaman una suerte de verdad absoluta a sus creencias, para así  poder regocijarse y encontrar cierta paz interior. La religión y la espiritualidad son necesarias para los pueblos, casi imprescindibles, en la medida que establece una convivencia social aceptable a través  de sus valores morales. Pero esas creencias no deberían contraponerse al conocimiento y las ciencias, como ocurrió en la Edad Media, sino deberían buscar por lo menos una mínima confluencia que evite un profundo conflicto filosófico. El entendimiento entre ciencia y religión parece algo desnaturalizado por sus particulares principios. Vaya dilema.

Adentrarnos en el conocimiento del cosmos y sus misterios, nos eleva más allá de nuestras creencias religiosas, para convertir al dios de los humanos en algo diminuto e intrascendente. Nuestro planeta azul, apenas es un puntito extremadamente diminuto en la Vía Láctea, nuestra galaxia. Suponiendo que se podría viajar a la velocidad de la luz, que es de 300 mil kilómetros por segundo, necesitaríamos 27 mil años de constante viaje, solo para llegar a la mitad de nuestra galaxia, y de esas galaxias existirían aproximadamente unos 100 mil millones solo en el universo observable. Esto hablando de cuerpos celestes, pero el universo tiene misterios casi incomprensibles a la mente humana. El espacio que se consideraba como algo vacío, ahora se sabe que contiene la mayor parte de la materia del universo, conformada por radiación electromagnética, partículas cósmicas, neutrinos sin masa e incluso formas de materia oscura y la energía oscura.

Muchas de las verdades científicas de antaño se derrumban con el avance del conocimiento humano. Por ejemplo siempre se dijo que la distancia entre dos puntos es la recta, hoy se especula incluso que el espacio cósmico se puede torcer para acortar la distancia de esos dos puntos. Los misteriosos agujeros negros galácticos tienen una gravedad inimaginable que podría comprimir todo el planeta tierra al tamaño de una papa. Si nos adentramos al micro cosmos, la física cuántica hoy nos hace dudar de lo que nosotros conocemos como realidad, incluso pone en entredicho la teoría del origen del universo, este podría remontarse más allá del Big Bang. La mente humana es la mutación más maravillosa del todo, por poseer conciencia, es un milagro de nuestro universo conocido. A pesar de la insignificancia en el cosmos, la vida humana está llamada a trascender en el universo, a evitar su destrucción, a buscar los medios y la tecnología para nuestra supervivencia o morir en el intento; si no logramos este cometido, ¿de qué nos  serviría el altruismo espiritual, nuestra veneración a la madre tierra, o a aquel Dios omnipotente? Mientras tanto flotamos cual frágil burbuja en el espacio. 

Ejemplo Curitiba

La ciudad brasileña de Curitiba, debería ser la inspiración para todas las autoridades municipales y de quienes sueñan con una ciudad modelo. Curitiba la capital del estado brasileño de Paraná, es una metrópoli de nivel internacional, donde sus índices de desarrollo humano y económico, hablan por sí solos. El modelo de gestión de la trasportación urbana es reconocido a nivel mundial y no es raro ver a funcionarios de todas partes del mundo que visitan la urbe, interesados en su afamado modelo, que ya lo han puesto en práctica ciudades como Los Ángeles y Nueva York. Es conocido que en esta ciudad, todo es ordenado; por ejemplo las estaciones de taxis están separadas en forma adecuada y estos no paran en cualquier esquina, a no ser que sea una emergencia. Aquí en verdad se respeta al peatón, sin importar que sea un niño, adulto o mayor. A esto se suma sus atractivos culturales y turísticos como el Jardín Botánico de Curitiba o la Ópera de Alambre, entre tantos otros que provocan la visita de 300 mil turistas al año.

Sus habitantes se enorgullecen de esas preferencias que han logrado a través de una adecuada administración pública y también con el impulso de organizaciones privadas. Otro orgullo de esta ciudad cosmopolita está en sus espacios verdes, cada habitante tiene un espacio verde de 52 metros cuadrados, que va más allá de lo que pide las Naciones Unidas, que es de 15 metros cuadrados. Existen más de 144 km de espacios para bicicletas bien respetadas y bien utilizadas. Pero sobre todo esto, es la amabilidad de su gente, la que le hace destacar incluso por sobre las ciudades europeas.

Aquí más cerca, en Otavalo, tenemos una ciudad con un gran potencial de proyección, solamente hace falta una cosa: sintonía visionaria entre autoridades, ciudadanía y comunidades. Ejemplos como la de Curitiba en Brasil o Santa Fe en Nuevo México Estados Unidos, son de mucha valía a la hora de trazarnos una hoja ruta, para nuestra ciudad y sus comunidades. Es hora de mirar más allá del horizonte inmediato. 

lunes, 4 de agosto de 2014

Fierros infernales

Una carnicería como la que está sucediendo en la Franja de Gaza, dentro del conflicto palestino-israelí, debe ser condenada sin vacilación alguna. Pero parece que los intereses políticos regionales y geopolíticos, priman más que el valor de la vida humana, esto ante la impávida expectación de los organismos y países llamados a hacer respetar un alto al fuego inmediato. En este conflicto de complejidad muy extensa, es fácil llevarse por nuestra emotividad ideológica y maldecir al “cuco” sanguinario del Estado de Israel o a las milicias extremistas del grupo Hamas. En una guerra todos son asesinos, pero en perspectiva de cada bando, son luchadores y patriotas que gozarán incluso del beneplácito de sus dioses. Aquí nuestro enemigo general debería ser la guerra y quienes pregonan por ella, la dirigencia de los dos bandos, a las que no ha importado en absoluto poner a civiles e incluso niños en la mira de sus fierros infernales. 
     
El arsenal nuclear de la Guerra  Fría sigue intacto y el peligro de una aniquilación en términos globales también. El guía supremo iraní, el ayatola Ali Jamenei, acusó a Israel de estar cometiendo un “genocidio” en Gaza y pidió al mundo islámico que arme a los palestinos para luchar contra el “régimen sionista”. Si esto sucede –como muchos lo querrán- el polvorín del Medio Oriente podría explotar afectando incluso la paz global, en un mundo en que los nacionalismos belicosos parecen resurgir nuevamente. El presidente estadounidense Barack Obama ha declarado que cualquier solución a largo plazo del conflicto pasaría por “desarmar a los grupos terroristas y desmilitarizar Gaza”. Obviamente a Israel y occidente no le interesa el establecimiento de un Estado Palestino, y los palestinos con todo su derecho histórico, tampoco renunciarán a su patria; tornando aquel conflicto a su punto inicial.


En cualquier tipo de conflictos bélicos y más que todo en los conflictos internacionales el papel protagónico de la ONU en la búsqueda de una solución inmediata, debe ser inexcusablemente protagónico. Esperemos que las mentes de los líderes mundiales se “iluminen” y que puedan dirimir con sabiduría en esta clase de conflictos. 

La diminuta humanidad

Con la muerte de nuestro cuerpo físico, evidentemente el universo conocido llegaría a su fin para cada uno de nosotros. Absolutamente en todas las culturas del mundo, se ha especulado sobre el origen y la razón de la existencia humana, y dentro de esta eterna búsqueda que calme nuestra crisis existencial como seres racionales, está la búsqueda de un ser absoluto llamado dios, el responsable de nuestra existencia y destino final. Muchos creen haber develado ese misterio y proclaman una suerte de verdad absoluta a sus creencias, para así  poder regocijarse y encontrar cierta paz interior. La religión y la espiritualidad son necesarias para los pueblos, casi imprescindibles, en la medida que establece una convivencia social aceptable a través  de sus valores morales. Pero esas creencias no deberían contraponerse al conocimiento y las ciencias, como ocurrió en la Edad Media, sino deberían buscar por lo menos una mínima confluencia que evite un profundo conflicto filosófico. El entendimiento entre ciencia y religión parece algo desnaturalizado por sus particulares principios. Vaya dilema.

Adentrarnos en el conocimiento del cosmos y sus misterios, nos eleva más allá de nuestras creencias religiosas, para convertir al dios de los humanos en algo diminuto e intrascendente. Nuestro planeta azul, apenas es un puntito extremadamente diminuto en la Vía Láctea, nuestra galaxia. Suponiendo que se podría viajar a la velocidad de la luz, que es de 300 mil kilómetros por segundo, necesitaríamos 27 mil años de constante viaje, solo para llegar a la mitad de nuestra galaxia, y de esas galaxias existirían aproximadamente unos 100 mil millones solo en el universo observable. Esto hablando de cuerpos celestes, pero el universo tiene misterios casi incomprensibles a la mente humana. El espacio que se consideraba como algo vacío, ahora se sabe que contiene la mayor parte de la materia del universo, conformada por radiación electromagnética, partículas cósmicas, neutrinos sin masa e incluso formas de materia oscura y la energía oscura.

Muchas de las verdades científicas de antaño se derrumban con el avance del conocimiento humano. Por ejemplo siempre se dijo que la distancia entre dos puntos es la recta, hoy se especula incluso que el espacio cósmico se puede torcer para acortar la distancia de esos dos puntos. Los misteriosos agujeros negros galácticos tienen una gravedad inimaginable que podría comprimir todo el planeta tierra al tamaño de una papa. Si nos adentramos al micro cosmos, la física cuántica hoy nos hace dudar de lo que nosotros conocemos como realidad, incluso pone en entredicho la teoría del origen del universo, este podría remontarse más allá del Big Bang. La mente humana es la mutación más maravillosa del todo, por poseer conciencia, es un milagro de nuestro universo conocido. A pesar de la insignificancia en el cosmos, la vida humana está llamada a trascender en el universo, a evitar su destrucción, a buscar los medios y la tecnología para nuestra supervivencia o morir en el intento; si no logramos este cometido, ¿de qué nos  serviría el altruismo espiritual, nuestra veneración a la madre tierra, o a aquel Dios omnipotente? Mientras tanto flotamos cual frágil burbuja en el espacio. 

viernes, 25 de julio de 2014

¿Apartheid criollo?

El tristemente célebre régimen de apartheid sudafricano, fue un sistema de segregación racial que llenó de vergüenza a la humanidad, hasta 1992. Básicamente consistía en la separación de lugares exclusivos para blancos y otro para negros, bajo el dominio total de la élite blanca de Sudáfrica. Ciudades, escuelas, autobuses, playas, baños, para blancos y otros separados para negros; los segundos no tenían ni el derecho a voto y estaban sujetos incluso a la prohibición de amarse si no son del mismo grupo “racial”. En esta parte vale recordar que solo existe una raza, la raza humana.

En 1996, en Otavalo se produjo un conflicto social e incluso jurídico, porque las autoridades municipales de ese entonces no permitieron participar a una candidata indígena en la elección a Reina del Yamor. Por aquel entonces se argumentó que el Yamor –que tiene elementos autóctonos-  con la elección de la  reina, era una fiesta de mestizos para mestizos,  y que para el “indigenado” estaba reservado la elección de la Sara Ñusta. Desde esa fecha no se topó más el tema, a pesar de que inmediatamente al suceso, se dio un fallo constitucional en el sentido de que este impedimento era inconstitucional, favoreciendo, como no podía ser de otra manera al sector indígena. Después llegó un alcalde supuestamente indígena, a quien más allá de su discurso de la interculturalidad, nunca le interesó democratizar estos espacios que de alguna forma representaban, rezagos coloniales de dominación.

Personalmente suponía que la elección de la Reina del Yamor, estaba abierta a todas las chicas bonitas e inteligentes, que la no participación de kichwas, más bien era por el desinterés de ese sector; lamento decir que he estado equivocado. Hoy entiendo que por “tradición”, una “comisión” según el gusto y afinidad de esta, es la encargada de seleccionar a las candidatas. Pues bien desde el Cabildo Kichwa de Otavalo, hacemos un pedido público, que este escogimiento no tenga sesgos “raciales”. Para esto se prevé presentar tres propuestas, tres precandidatas kichwas al Comité de las fiestas del Yamor 2014, para que sean tomadas en cuenta. El reto de ir construyendo una verdadera interculturalidad, es una tarea de todos.

viernes, 18 de julio de 2014

Ideologías contrapuestas

El orden mundial o el statu quo global, basado en la libertad y el capitalismo, dista mucho de ser justo y democrático, por  ejemplo es conocido el papel que desempeñan las grandes corporaciones en la política de las superpotencias. El 1% de la población mundial acapara la mitad de la riqueza a escala planetaria. Con tantas necesidades, el mundo gasta 1,8 billones dólares al año en armamento. Esto realmente es una locura, cuando existen niños muriéndose de hambre y enfermedades por todas partes. Definitivamente esto no se acerca al ideal de justicia que tiene la humanidad. Por otro lado al unísono consigna revolucionaria, tendiente a remediar estas injusticias en el mundo, se ha planteado la antítesis ideológica basada en teorías contrapuestas al  modelo liberal de la democracia occidental, que como se ha podido comprobar, resultó un remedio peor que la enfermedad. No se duda de las buenas intenciones que hubo, desde los inicios mismos del marxismo, por cambiar ese orden mundial que pone al capital por encima del ser humano. Pero el sendero trazado por el espíritu revolucionario no era el correcto, se contraponía a la naturaleza del espíritu humano; la dignidad, el libre albedrío y la individualidad, se sintieron afectados, y en consecuencia el bloque socialista, cayó estrepitosa y simbólicamente con la demolición del Muro de Berlín en 1989.

Recuerdos de los experimentos revolucionarios de la época de la guerra fría, sobran, como el caso de Camboya, que en la segunda mitad de la década del 70, bajo el dominio de los Jemeres rojos con Pol Pot a la cabeza, murieron cerca de dos millones de personas en el denominado genocidio camboyano. Época en la que el hecho de vivir en una ciudad le convertía a un ciudadano, en un potencial peligro para el Estado; se dice que incluso el uso del pronombre personal yo, fue prohibido en pro de un colectivismo demencial. Los horrores de la guerra y las posturas ideológicas intrascendentes siguen al orden del día en distintas regiones del mundo, como en el caso palestino-israelí. Una lluvia de bombas y de sangre de nunca acabar.  

domingo, 13 de julio de 2014

Ganado y burocracia

A las cinco y media de la madrugada, de un día sábado cualquiera, es normal encontrarse con grupos de turistas extranjeros de diversas nacionalidades y edades, que apurados caminan por la vías que conducen al “mercado de animales” de Otavalo; otros se detienen para preguntar sobre las referencias de este sitio, que al igual que en otros espacios de la serranía, es un hormiguero multicolor de gran atracción, en especial para los visitantes de latitudes distantes. Recuerdo que hace ya varios años, en mi periplo por el altiplano peruano, incluso quien esto escribe, quedó fascinado ante un gentío colorido, de trajes llamativos y vistosos animales que irrumpían aquel espacio verde, en un pueblito cualquiera cerca de Cusco. Era pues una escena tradicional y muy propia de los pueblos andinos.

La decisión de los funcionarios de Agrocalidad, de clausurar la feria de animales de la ciudad de Otavalo, llama mucha la atención, por inesperada. Entiendo que esta clausura pesa sobre la municipalidad de Otavalo y por lo tanto es injusto y viene a destiempo. Es injusto porque los perjudicados de esta decisión burocrática, son los comerciantes que participan y subsisten de esta tradicional feria, que nada o poco tienen que ver con las adecuaciones del lugar. Por otro lado viene a destiempo porque las autoridades actuales del Municipio, recién acaban de posesionarse en sus flamantes puestos, y al igual que los usuarios de este mercado, se absuelven de responsabilidad.

Desesperados, en esta semana, los usuarios de este espacio se han reunido con los funcionarios municipales, para buscar soluciones urgentes a este problema que tiene incidencia social y turística. La solución es razonable y viable: Uno, los funcionarios de Agrocalidad deben rever  de manera urgente la decisión tomada. Dos, deben extender un plazo razonable para que las nuevas autoridades planifiquen la reubicación adecuada de este centro de comercio pecuario. El trabajo honesto y esforzado de la gente del pueblo, no puede detenerse por tecnicismos burocráticos, peor aún por diferencias políticas de terceros.

martes, 8 de julio de 2014

“Dígame licenciado"

“Dígame licenciado”- “licenciado”-“gracias, muchas gracias”, son frases muy conocidas de la popular serie televisiva humorística “Los Chifladitos”, del mexicano Roberto Gómez Bolaños, más conocido como Chespirito. Hago esta colación con el afán de hacer notar, que esto de usar y personificar los títulos académicos en forma indiscriminada, podría responder a un complejo psicológico de amplio análisis. Estimo que se los usa, para presumir de inteligente y estudiado, para pretender posesionarse por encima de los demás. La misma intención delata muy poca inteligencia y un profundo sentimiento de inferioridad y baja autoestima.

Antes, en tiempos arcaicos, hablo de hace 30 o 40 años, el uso de títulos académicos como pronombres, debió ser algo normal por excepcional. Entiendo que esta costumbre por hoy se remite a lo pueblero y provinciano; no sorprende encontrar todavía, una letanía de licenciados, ingenieros y abogados, hasta en un “parte mortuorio”. Esta situación contrasta hoy, cuando las sociedades evolucionan hacia una convivencia igualitaria, el respeto a las diferencias culturales, la prohibición absoluta a cualquier tipo de discriminación social. Es de notar que particularmente en países anglosajones y más acá en prestigiosas universidades, el trato por ejemplo entre alumnos y profesores, es de igual a igual, como debería ser en todo lado.


Los títulos académicos sirven para presentarse a un trabajo y nada más, ni siquiera para colgarlos en la sala; me atrevería a decir que a veces ni siquiera para presentarse a un trabajo, pues aunque el título es un respaldo, no garantiza el dominio de destrezas en la supuesta especialización. Conocido es el dicho: “Hay genios sin educación primaria, y pendejos con doctorado”. Alguien muy sabiamente dijo que, después de la universidad, uno realmente empieza a aprender, y el aprendizaje no tiene plazo, es continuo y permanente. Si uno de los grandes sabios griegos de la antigüedad, Sócrates, dijo: “Solo sé, que nada sé”, ¿por qué deberíamos ir presumiendo nuestro título académico colgado en nuestro pecho?

martes, 1 de julio de 2014

Resistencias al autoritarismo

Me he tomado el atrevimiento de sacar algunos extractos de la investigación periodística de Eduardo Tamayo G., realizada en 1994 y que se titula: “Resistencias al autoritarismo”. La obra es un compendio del periodo presidencial socialcristiano, comprendido entre 1984 y 1988, liderado por el guayaquileño León Febres Cordero Rivadeneira, quién en esa época fue llamado acertadamente como el “dueño del país”. La mayoría de los jóvenes de hoy, ni siquiera habían nacido en esa época, y estimo que poco o nada conocen de lo que aconteció en este periodo, caracterizado por una confrontación política muy violenta.

“La acción represiva del febrescorderismo se dirige también contra la prensa de oposición, y contra los periodistas en general, por el delito de informar lo que pasaba en el país. Esta situación se produce, paradójicamente, cuando el régimen se proclamaba como “el campeón de la libertad de expresión”…” “Los periodistas, columnistas y medios no solo que tienen dificultades para cumplir con su trabajo –es frecuente que policías, militares y diputados gobiernistas agredan a reporteros- sino que serán objeto de persecución y retaliaciones.”

“Así por ejemplo, los articulistas del diario Hoy: Juan Cueva, Simón Espinosa y Patricio Moncayo son despedidos de sus puestos en el sector público por “escribir en la oposición”. El editor de la controvertida revista Censura, Pancho Jácome, es detenido y torturado, en una oficina contigua a la Gobernación de Guayas, según su denuncia. Varios periodistas son separados de los medios de información por presiones oficiales. Se clausuran las emisoras Democracia de Quito, y CRE, Huancavilca y Centenario de Guayaquil, por transmitir declaraciones de Abdalá Bucaram, consideradas ofensivas para el presidente de la República.”


“El Gobierno desde el principio, no le reconoce al Frente Unitario de Trabajadores, FUT, su condición de interlocutor social. Su política hacia el movimiento sindical no se sustenta en el diálogo sino en la confrontación directa, la represión y las acusaciones de subversión a los trabajadores.” Cualquier parecido con la realidad actual, es pura coincidencia.

viernes, 20 de junio de 2014

Solsticio y celebración

Mañana 21 de junio, con el solsticio de verano, comienza oficialmente la celebración más importante de los pueblos andinos, el Inti Raymi, conocida en el norte ecuatoriano como la fiesta del sol, sanjuanes o San Pedro. Pero primero repasemos qué es un solsticio; es el momento en que el sol toma una posición más cercana al hemisferio norte de nuestro planeta, debido a la inclinación del eje de la Tierra. En esta fecha el sol, al momento de salir toma su posición más cercana al norte para regresar nuevamente con dirección sur, pero esto es sólo una ilusión, pues en realidad el sol no se mueve, sino nuestro planeta alrededor del astro rey.

Nuestros antepasados al igual que otros pueblos del mundo, tenían un conocimiento astronómico muy exacto, que marcaba un calendario más perfecto que el calendario occidental gregoriano. La vida,  la agricultura, la religiosidad y las festividades gravitaban alrededor de este conocimiento. Por hoy esta festividad sobrevive con distintos matices, dada la influencia del cristianismo y el avance de la globalización que de alguna forma va mermando en su real dimensión, el significado de esta mística celebración.


En Imbabura y las regiones cercanas, se ofrece por hoy, una amplia y variada programación con motivo del Inti Raymi; esta fiesta se amplió de las comunidades rurales para tomarse las ciudades, como Ibarra, Atuntaqui, Otavalo, Cayambe, Tulcán, entre otras; y con los kichwas otavalos, países y ciudades aún más lejanos. Congratula también saber, el interés y el apoyo de las autoridades provinciales, cantonales, centros educativos; que cada vez se integran con más compromiso. El Inti Raymi representa ese legado cultural que tenemos todos los ecuatorianos y por lo tanto debería ser considerada fiesta nacional y gozar el estatus de feriado; es contradictorio que por hoy nuestros niños y jóvenes tengan que desprenderse de esta fiesta, para asumir clases y exámenes en los centros educativos. 

domingo, 15 de junio de 2014

Neptuno y Machángara

La conquista española significó para los pueblos originarios de América, muerte, destrucción y la aniquilación cultural. La religiosidad nativa fue remplazada a sangre y fuego, por el credo católico. Las wakas –sitios sagrados- más significativas de esos pueblos subyugados, fueron tomados a cruz y espada, para ser transformados  en santuarios de extraños seres blancos, que aparecieron de un momento a otro, como dueños y divinidades de la nueva religiosidad, a la que los estudiosos sociales le llamaron sincretismo religioso; una especie de mezcla religiosa que reconfiguró un catolicismo diferente a la practicada en Europa. 

Así se explica la cantidad de vírgenes -imágenes de la virgen María- que aparecieron en la América pos colombina; como por ejemplo la virgen del Quinche, la virgen del Cisne, la Churona, la virgen de Las Lajas, la virgen de Guadalupe, entre tantas otras. Imágenes que cuentan un aparecimiento mítico y misterioso, por lo general en sitios que antiguamente eran una waka. Cuando estas imágenes anualmente, convocan a miles y miles de feligreses “católicos”, lo que en realidad sucede es una expresión clara y auténtica de la religiosidad propia de los pueblos autóctonos que creen en las divinidades de la naturaleza, de la pachamama, de la paridad y la complementariedad.

En Otavalo, dentro de la urbe, pasó desapercibido, olvidado y encadenado, uno de los sitios de ritualidad más importantes de la zona, como es el socavón del Machángara, donde también existe una imagen de la virgen María. Antropólogos y expertos en el tema, podrían disertar horas y horas, sobre el simbolismo y la importancia que tiene este sitio, en la espiritualidad y el culto astronómico. Paradójicamente junto a este sitio sagrado, descuidado; se encuentran las piscinas del Neptuno -un nombre extraño-, en la que el municipio invirtió mucho dinero en restaurarla. Ante el olvido y hundimiento del Machángara, restauraron a Neptuno –el dios romano del agua-. Estas son las incongruencias culturales, que destapa la coronilla de nuestras autoridades.

Una sola raza

Categóricamente solo existe una sola raza. ¿Entonces cabe hablar de racismo como un fenómeno social?, sí y no, sería la respuesta. No, porque el término racismo tiene su origen en la palabra raza y en la falsa creencia de que la humanidad se divide en razas. Hoy se sabe que solo existe una sola raza, la raza humana; entonces por ese lado el “racismo” es un término que está de sobra en el diccionario social. Por otro lado este término se ha afianzado tanto en el diccionario popular, para denotar sentimientos etnocéntricos de un grupo humano, en menosprecio de otros que fisiológica y culturalmente son diferentes.

Los países de la región andina albergan en su seno una población que se identifica claramente como mestiza, y esa es la identidad que incluso a regañadientes se ha aceptado en  forma general, como parte sustancial de la “cultura nacional”. En países como Perú, Bolivia y Ecuador, podemos afirmar sin temor alguno, que son latitudes, donde la población mayoritaria es indígena, aunque los mismos se aferren a esconderlo; para corroborar esta situación, basta un pequeño estudio de características fisonómicas y culturales de sus habitantes.

¿Entonces porqué ese afán de querer ser, lo que no son? La respuesta se esconde en el doloroso proceso de la conquista y el colonialismo europeo, que sufrió nuestra América nativa, hace varias centurias; donde el hombre blanco europeo a expensas de cierto desarrollo tecnológico, se erigió vencedor como el amo y señor del mundo, para esclavizar, explotar y dominar. El racismo se convirtió en doctrina y se impregnó en lo más profundo del ser, el ideal del hombre inteligente y triunfador era blanco. Todos querían ser blancos. 

Curioso y despreciable aún más, que en países como el nuestro, los mismos que, hace tres o cuatro generaciones eran “naturales” identificados, hoy quieran pasarse de mestizos o blancos y te descalifiquen con actitudes racistas. El racismo o etnicismo, una tragedia humana tan presente en “civilizaciones de  primera línea”, como Italia y Estados Unidos; qué pena.


domingo, 1 de junio de 2014

Mi abuelo

Mi abuelo paterno Miguel, de estatura mediana y piel más blanca que cobriza, era una especie de alquimista andino. En su casa de tapial y teja, en el sector Chimbaloma de la comunidad de Agato, se dedicaba a un sinfín de actividades, como; tejeduría, agricultura, trueque, comercio, escultura, espiritualidad, también curaba lesiones, torceduras y un sinfín de cosas. Además de inventor, tenía una serie de artefactos extraños entre ellas, piedras brillantes que según él, eran con las que jugaron la “chunkana” los “montes”, entre ellos el tayta Imbabura. Conocía fábulas e historias inimaginables, que nos recreaba junto a la “tullpa”, mientras mi abuela Josefina, hervía la sopa de coles con papas para la cena. Cuando habré tenido unos ocho años, del tronco de un árbol, sacó un vistoso caballito de madera, en que los chicos nos entreteníamos las tardes.

Como buen sabedor de la espiritualidad, tenía en su casa un cráneo, no uno cualquiera, sino de un pariente mismo, fallecido hace mucho. Aseguraba que su espíritu estaba presente y que se manifestaba de distintas formas, algunas veces en los sueños y otras en directo, al lanzar piedrecitas, silbar o hasta hablar en ciertas ocasiones. El motivo principal para que este resto sagrado esté en la casa, era la de cuidar el domicilio ante los ladrones, que eran tan “célebres” como los de ahora. Recuerdo como si fuese ayer, aquella apacible vida campestre, cuando ni siquiera la electricidad había llegado a nuestras casas, en medio de maizales de tallos enormes por doquier, que nos daba la impresión de estar en la “sacha”, la selva de los “yungas”.


Tristemente Miguel enviudó joven, después de hacer su vida sólo por un tiempo, se mudó a vivir con nosotros. Ya cerca de su ocaso, se convenció de que había tenido una revelación, estaba completamente convencido, que bajo su casa –que estaba sobre una tola- existía un tesoro ancestral muy valioso; no éramos quién para contradecir sus conocimientos y sabiduría. Por un tiempo se dedicó completamente a la labor de excavar, ante la extrañeza de sus hijos y nietos. Al no haber acumulado riqueza alguna, la idea de él era, dejarnos algún legado material.