viernes, 14 de julio de 2017

Cosas de la política


Para una considerable masa de connacionales, debe ser difícil ser delatados por uno de sus más queridos compañeros; me refiero a las últimas declaraciones del presidente Lenín Moreno que entre otras verdades ya conocidas reafirmó lo siguiente: “Toda la gente va ir abandonando su comportamiento ovejuno y empezar a respirar esa libertad nueva”, también dijo contradictoriamente a las afirmaciones de Correa que: “No hay tal mesa servida (…) se podía ser un poquito más mesurado en dejar cuentas en mejores condiciones”, y hace poco en una reunión en Carondelet, con directivos de varios medios de comunicación del país, Moreno pidió que ellos sean los primeros en denunciar la corrupción en el Ecuador. Estas declaraciones y otras posicionan al Presidente como un hombre sensato y de una lucidez abismalmente diferente al del anterior jefe de gabinete. Bueno, aparentemente eso es lo que refleja la realidad política actual.

Pese a las últimas y claras desavenencias entre Moreno y Correa, aún existe la sospecha de que toda esta “telenovela” sea parte de algún libreto tramado en las catacumbas de la pasión revolucionaria de Alianza País. Se podría especular que todo esto sea un montaje para “dar de baja” a Moreno y ungir a Jorge Glas o José Serrano, o más peor aún, propiciar la llamada “muerte cruzada” para que nuevamente retorne al poder Rafael Correa Delgado. En política todo es posible, recordemos que sin ser el mejor presidente, Velasco Ibarra regresó y fue cinco veces electo como primer mandatario. En realidad mientras el país tiene un problema económico muy serio por el descomunal endeudamiento y la degradante situación de sus instituciones, Correa aprovechó su última instancia en el país, para darse un baño de popularidad con “viudas” incluidas, que lloraban su partida. Pero ojo, el exmandatario, no va a vivir en uno de sus paraísos revolucionarios como Cuba o Venezuela, sino en Bélgica, eximperio y cuna del capitalismo al que dice repudiar. Cosas de la política.
  

miércoles, 12 de julio de 2017

Dardos contra Moreno

(Diario El Norte - viernes 07-07-2017)

Ciertamente produce gracia, notar que ante el llamado del presidente Moreno a la oposición, a dialogar sobre diferentes problemas que aquejan al país; el expresidente Correa, en algún rincón de la patria, esté dando saltos de berrinche. Frente a la última década de una “unidad medievalmente sumisa” del oficialismo, resulta difícil convencernos de que al interior de Alianza País se haya producido una fisura.

En su tiempo el oficialismo reformó la Constitución, contrariamente al sentir popular, con la única intención de llevar nuevamente a Rafael Correa a la reelección presidencial, pero me parece que las cosas no salieron como lo planeado, sencillamente porque el pueblo ecuatoriano o una gran mayoría de ella, ya estaba hasta la coronilla, del estilo discordante del líder número uno de esa agrupación política, que logró incluso la división de las familias ecuatorianas. De esta forma en medio de dos facciones políticas, Alianza País tuvo que necesariamente elegir a Lenín Moreno como su candidato, en desmedro de la otra opción que tenían como su mejor carta de presentación a Jorge Glas, Vicepresidente de la República, hombre un tanto misterioso que no inspira mucha confianza en el electorado ecuatoriano. Así el oficialismo se presentó con Moreno, un hombre sencillo de aceptada credibilidad más que todo en los sectores sociales, donde en su tiempo ejecutó un gran trabajo; un hombre que en definitiva contrastaba fuertemente al interior del oficialismo.

Es evidente y fue evidente que el país clamaba por un cambio, por la unidad, por la sensatez y la paz; estimo que el presidente Moreno está consciente de eso y está dispuesto a “sanear” la política ecuatoriana para bien. Pero lamentablemente se puede ver por otro lado, que existen los de la vieja escuela correísta, acostumbrada al tumulto, a la bronca –tal como sucedió en la comparecencia del vicepresidente Glas en la Fiscalía-, que junto a su antiguo líder están lanzando dardos al presidente Moreno; quien ha respondido acertadamente: “Para el odio no cuenten conmigo”