Sarayaku es una comunidad indígena kichwa de la Amazonía ecuatoriana, específicamente de la provincia oriental de Pastaza. Su nombre que en castellano significa “río de maíz”, ha trascendido las fronteras nacionales y se ha convertido en sinónimo de resistencia y dignidad para los pueblos indígenas del continente, más que todo, por su lucha contra la explotación petrolera en sus territorios ancestrales. No hace mucho esta comunidad fue tema de noticia internacional, por acoger dentro de su territorio, al exasambleísta Cléver Jiménez, su asesor Fernando Villavicencio y Carlos Figueroa, quienes fueron sentenciados por injuriar al presidente Rafael Correa. El hecho fue comentado como una especie de asilo político, dentro de una comunidad indígena. Recordemos que en 1992, en el gobierno de Rodrigo Borja, se adjudicó a este pueblo indígena unos 135 000 hectáreas de su territorio.
En el litigio mantenido con el Estado ecuatoriano, la comunidad de Sarayaku salió favorecida con la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en 2012, el fallo determinó la responsabilidad del Estado ecuatoriano, por no haber realizado una consulta previa, libre e informada, sobre la explotación petrolera en sus territorios, y paralelamente ordena reparar a la comunidad, por violaciones a sus derechos colectivos, enmarcados en instrumentos jurídicos internacionales vigentes, como la de haber colocado explosivos en su territorio ancestral, sin su consentimiento. La sentencia de la Corte supranacional, a más de pagar una indemnización a la comunidad, en un hecho inédito, también obliga a que el Estado ecuatoriano pida disculpas públicas a la comunidad afectada, que en efecto se produjo el pasado 1 de octubre.
La legislación internacional vigente, de la cual Ecuador es subscriptor, como la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos indígenas, o el Convenio 169 de la OIT, reconoce plenamente los derechos de los pueblos originarios a escala global. Lamentablemente la falta de actualización, el desconocimiento de juristas y políticos sobre derechos indígenas, ha entorpecido sincronizar con las legislaciones nacionales y por ende obstaculizar su aplicación.
Es propicio recordarles que en Asamblea General de la ONU, el 13 de septiembre de 2007, afirma “que los pueblos indígenas son iguales a todos los demás pueblos…” y reconoce el derecho a ser diferentes y a ser respetados como tales; a la autodeterminación, en virtud del cual éstos determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural. En el articulado de esta declaración, se reconoce plenamente a los pueblos indígenas, el derecho a conservar y a reforzar sus propias instituciones políticas, jurídicas, económicas, sociales y culturales; manteniendo a la vez su derecho a participar plenamente, si lo desean, en la vida política, económica, social y cultural del Estado. Las personas indígenas tienen derecho a pertenecer a una comunidad o nación indígena, a practicar y revitalizar sus tradiciones, su cultura, su lengua. El o los Estados tienen la obligación moral y jurídica de adoptar medidas eficaces, conjuntamente con los pueblos indígenas, para que se cumplan estas leyes.
miércoles, 15 de octubre de 2014
Los otavalos
En Ecuador han sido reconocidos 14 nacionalidades y 18 pueblos indígenas. Uno de esos pueblos perteneciente a la nacionalidad kichwa, es el de los otavalos, asentados históricamente en sus territorios comprendidos entre los cantones de Otavalo, Antonio Ante y Cotacachi, de la provincia de Imbabura. ¿Pero quiénes son los otavalos? Es la etnia más reconocida dentro y fuera de las fronteras nacionales, por su carácter mindalae –comerciantes nativos de tradición ancestral- a quienes muchas veces se los ha comparado con los fenicios de la antigüedad. Su tradicional pelo largo trenzado, su sombrero, pantalón blanco, alpargatas y poncho azul en los hombres; blusa bordada con flores multicolores, anaco oscuro y blanco en las mujeres, los delata en cualquier lugar del mundo su origen étnico cultural.
Con más de 10 mil años de historia, según vestigios arqueológicos; en cuanto al origen de las comunidades imbayas, sarances y otavalos, sí podemos afirmar que en un momento de la migración, tribus procedentes de la rama antillana, fueron interactuando por la necesidad de subsistir con grupos de cazadores-recolectores, lo que generó en un segundo momento, un conocimiento del medio, de las plantas y de los animales; a tal punto que desarrollaron sistemas adelantados de agricultura, irrigación, domesticación, y en una forma lenta y paulatina, empezaron a producir ricas expresiones artesanales, alcanzando también niveles elevados de organización y de producción.
Estas formas de organización fueron las que codiciaron los incas, quienes comandados por Túpac Yupanqui, avanzaron hacia la región de Otavalo, con el afán de dominarlos; ante la cual Hualcopo y Caranqui, junto a otros caciques de Cayambe y Otavalo, organizaron una resistencia inquebrantable que duró aproximadamente 17 años. Seguidamente a las guerras incásicas, llegó la invasión española, a la que guerreros como Píntag y Nazacota Puento, debilitaron tenazmente en su momento, las agresiones de los invasores.
En los obrajes de la época colonial y como proveedores de tejidos en la época republicana, los otavalos fueron ganando reconocimiento y prestigio entre las poblaciones indígenas del país. El Pueblo Kichwa Otavalo es esencialmente migrante, pero con profundas raíces de pertenencia a su territorio, su apertura al comercio nacional e internacional, lo ha colocado como uno de los pueblos indígenas con mayor prosperidad económica en el país y quizá en toda América. El proceso migratorio se inicia en la década de 1940, a países cercanos en sus inicios y otros tan lejanos como Corea y Japón después. En muchos países y de manera especial en Europa y Estados Unidos, conforman colonias muy importantes de otavaleños, donde con las limitaciones del caso, siguen desarrollando y practicando la cultura de sus ancestros.
Actualmente se puede afirmar que los otavalos, ofrecen sus productos artesanales, así como sus manifestaciones culturales, en casi todo el mundo. Factores de carácter histórico: como su tradición mindalae y de tejedores; otros factores relacionados con la particularidad del ser kichwa-otavalo, como son el orgullo étnico cultural; sentido de independencia muy profundo, control del ciclo productivo y del mercado; capacidad de adaptación, mentalidad innovadora; constituyen el mayor legado de sus antepasados.
Con más de 10 mil años de historia, según vestigios arqueológicos; en cuanto al origen de las comunidades imbayas, sarances y otavalos, sí podemos afirmar que en un momento de la migración, tribus procedentes de la rama antillana, fueron interactuando por la necesidad de subsistir con grupos de cazadores-recolectores, lo que generó en un segundo momento, un conocimiento del medio, de las plantas y de los animales; a tal punto que desarrollaron sistemas adelantados de agricultura, irrigación, domesticación, y en una forma lenta y paulatina, empezaron a producir ricas expresiones artesanales, alcanzando también niveles elevados de organización y de producción.
Estas formas de organización fueron las que codiciaron los incas, quienes comandados por Túpac Yupanqui, avanzaron hacia la región de Otavalo, con el afán de dominarlos; ante la cual Hualcopo y Caranqui, junto a otros caciques de Cayambe y Otavalo, organizaron una resistencia inquebrantable que duró aproximadamente 17 años. Seguidamente a las guerras incásicas, llegó la invasión española, a la que guerreros como Píntag y Nazacota Puento, debilitaron tenazmente en su momento, las agresiones de los invasores.
En los obrajes de la época colonial y como proveedores de tejidos en la época republicana, los otavalos fueron ganando reconocimiento y prestigio entre las poblaciones indígenas del país. El Pueblo Kichwa Otavalo es esencialmente migrante, pero con profundas raíces de pertenencia a su territorio, su apertura al comercio nacional e internacional, lo ha colocado como uno de los pueblos indígenas con mayor prosperidad económica en el país y quizá en toda América. El proceso migratorio se inicia en la década de 1940, a países cercanos en sus inicios y otros tan lejanos como Corea y Japón después. En muchos países y de manera especial en Europa y Estados Unidos, conforman colonias muy importantes de otavaleños, donde con las limitaciones del caso, siguen desarrollando y practicando la cultura de sus ancestros.
Actualmente se puede afirmar que los otavalos, ofrecen sus productos artesanales, así como sus manifestaciones culturales, en casi todo el mundo. Factores de carácter histórico: como su tradición mindalae y de tejedores; otros factores relacionados con la particularidad del ser kichwa-otavalo, como son el orgullo étnico cultural; sentido de independencia muy profundo, control del ciclo productivo y del mercado; capacidad de adaptación, mentalidad innovadora; constituyen el mayor legado de sus antepasados.
Cirugía constitucional
Las leyes se deben elaborar con inteligencia y sabiduría, para que su vigencia dure mucho tiempo; más aún la Constitución, que es la ley suprema de una nación, debe ser de vigencia casi perpetua. Esa fue la razón, para que los promotores de la Constitución de 2008, proclamen sin temor alguno que duraría unos trescientos años. Obviamente que una carta magna puede tener imprecisiones, pero estos deben ser evacuados con el tiempo y con la mesura de un cirujano, siguiendo todos los procedimientos legales y éticos, que como texto político sagrado lo demanda.
A lo largo de la historia en nuestro país, la Constitución ecuatoriana, se ha editado en unas 20 ocasiones, muchas veces, respondiendo a los intereses de personajes y grupos de poder, que se han turnado en el gobierno. Con la última constituyente se esperaba que esta realidad histórica cambie, pero lamentablemente podemos constatar que esto no va a suceder, pues desde el ejecutivo se ha ordenado la reforma de una serie de ítems, vía trámite parlamentario, que de alguna forma deslegitimaría la Constitución vigente, que aprobamos con una amplia mayoría en las urnas, los ecuatorianos.
Manipular las leyes y al electorado para lograr un éxito político, no es bajo ningún modo algo ético; más aún si se quiere alterar una Constitución de manera estructural. No se puede atribuir al electorado ecuatoriano, una ingenuidad infantil, como para ocultar que en el tema de las reformas, el punto fundamental para el oficialismo, es el tema de la reelección indefinida para todas las funciones públicas del Estado. El oficialismo puede argumentar cualquier disparate jurídico para hacerlo vía Asamblea Nacional, que sabemos es sumisa al poder central; pero nuestro sentido común, nuestra visión de justicia, nos dice que temas tan delicados, que son de un impacto político y social tan profundos como estos, deben sujetarse a un análisis y debate nacional sin prejuicio alguno, previo sometimiento a un referéndum vinculante, de irrenunciable transparencia certificada. Si no, sencillamente estaríamos cayendo en una dictadura solapada.
A lo largo de la historia en nuestro país, la Constitución ecuatoriana, se ha editado en unas 20 ocasiones, muchas veces, respondiendo a los intereses de personajes y grupos de poder, que se han turnado en el gobierno. Con la última constituyente se esperaba que esta realidad histórica cambie, pero lamentablemente podemos constatar que esto no va a suceder, pues desde el ejecutivo se ha ordenado la reforma de una serie de ítems, vía trámite parlamentario, que de alguna forma deslegitimaría la Constitución vigente, que aprobamos con una amplia mayoría en las urnas, los ecuatorianos.
Manipular las leyes y al electorado para lograr un éxito político, no es bajo ningún modo algo ético; más aún si se quiere alterar una Constitución de manera estructural. No se puede atribuir al electorado ecuatoriano, una ingenuidad infantil, como para ocultar que en el tema de las reformas, el punto fundamental para el oficialismo, es el tema de la reelección indefinida para todas las funciones públicas del Estado. El oficialismo puede argumentar cualquier disparate jurídico para hacerlo vía Asamblea Nacional, que sabemos es sumisa al poder central; pero nuestro sentido común, nuestra visión de justicia, nos dice que temas tan delicados, que son de un impacto político y social tan profundos como estos, deben sujetarse a un análisis y debate nacional sin prejuicio alguno, previo sometimiento a un referéndum vinculante, de irrenunciable transparencia certificada. Si no, sencillamente estaríamos cayendo en una dictadura solapada.
El despertar de los mandantes
El encanto del “Flautista de Hamelín” en la política ecuatoriana, parece que empieza a disiparse. La marcha de los trabajadores convocada por el Frente Unitario de Trabajadores FUT y otras organizaciones como la Conaie, del pasado miércoles 17 de septiembre, fue inédito y masivo en el actual periodo de la Revolución Ciudadana. Según reportes de los medios de comunicación, se dieron enfrentamientos violentos entre los manifestantes opositores a la política del gobierno central y miembros de la Policía Nacional, con un saldo de varios heridos y 84 detenciones. Cabe señalar que las manifestaciones pacíficas y el derecho a la resistencia, están consagradas en la Constitución de nuestro país; pero en estas circunstancias, mantener la calma y la cordura, se torna difícil por la intromisión de los miembros del orden público y los ánimos exaltados de los manifestantes.
Ventajosamente la cosa no pasó a mayores; dada la irresponsable convocatoria de parte del oficialismo a una contra marcha que se concentró en la Plaza de la Independencia, a unos cuantos metros de los marchantes opositores, que pudo haber originado una lamentable confrontación violenta entre hermanos ecuatorianos. El gobierno debe entender que aquí en nuestro país se debe gobernar para todos y no solo para una mitad, o peor aún para su grupo de amigos que están en el poder.
No somos ciegos para negar los logros de la actual administración, más que todo en la infraestructura pública, administración que ha sido bendecida con una inimaginable cantidad de recursos económicos, provenientes de esta segunda bonanza petrolera, que son de todas y todos los connacionales. Pero me parece que los logros de la “revolución”, son enturbiados por una serie de desaciertos que empiezan a molestar a las mayorías, como la metida de la mano a la justicia, la criminalización de la protesta social, la degradación de la libertad de expresión, el caudillismo, leyes inconsultas e impositivas, doble discurso, entre otros tantos errores encasillados bajo la lógica de una revolución centralista, vertical y autoritaria.
Ventajosamente la cosa no pasó a mayores; dada la irresponsable convocatoria de parte del oficialismo a una contra marcha que se concentró en la Plaza de la Independencia, a unos cuantos metros de los marchantes opositores, que pudo haber originado una lamentable confrontación violenta entre hermanos ecuatorianos. El gobierno debe entender que aquí en nuestro país se debe gobernar para todos y no solo para una mitad, o peor aún para su grupo de amigos que están en el poder.
No somos ciegos para negar los logros de la actual administración, más que todo en la infraestructura pública, administración que ha sido bendecida con una inimaginable cantidad de recursos económicos, provenientes de esta segunda bonanza petrolera, que son de todas y todos los connacionales. Pero me parece que los logros de la “revolución”, son enturbiados por una serie de desaciertos que empiezan a molestar a las mayorías, como la metida de la mano a la justicia, la criminalización de la protesta social, la degradación de la libertad de expresión, el caudillismo, leyes inconsultas e impositivas, doble discurso, entre otros tantos errores encasillados bajo la lógica de una revolución centralista, vertical y autoritaria.
sábado, 13 de septiembre de 2014
“Chávez nuestro…”
Intentar salvar al gobierno chavista de Maduro con un ¡Chávez nuestro que estás en los cielos..!, delata la clase de gente que está gobernando Venezuela. A renglón del articulista venezolano Gustavo Briceño “Es la difamación del nombre de un dios. Significa pues, que un determinado colectivo, al expresar que Chávez es nuestro y que está en los cielos, intenta asemejar al presidente fallecido con Dios. Es en toda su extensión una inmensa blasfemia y de paso, una manifestación de locura colectiva”.
Lejos de nuestra afinidad política o no, con el llamado Socialismo del Siglo XXI, lo que ocurre en Venezuela, es a todas luces un experimento populista que ha puesto al país al borde del abismo; citando nuevamente a Briceño: “Hugo Chávez Frías ha sido el presidente de Venezuela más nefasto que ha pasado por nuestra historia, desde que Venezuela apareció frente al mundo como una república. Chávez hizo lo que un presidente sano y racional no hubiera hecho jamás en un país como el que tenemos: dividir a los venezolanos y anarquizarlos por el solo capricho de destruir una sociedad que odió y nunca entendió”.
Hacer un buen gobierno no significa encender una bronca generalizada dentro de una sociedad, llenar las cárceles, perseguir a sus detractores, mientras se reparte la vendimia de los petrodólares a diestra y siniestra, para luego quedar desfalcado. Dentro de los gobernantes socialistas en el mundo, han existido estadistas responsables que han optado por el pragmatismo social y económico, esto ha permitido a sus países, abrirse paso hacia un desarrollo democrático y sustentable. Aunque el concepto de populismo parece que todavía está en debate, podríamos resumirlo con el siguiente dicho popular: “Por la plata baila el mono, y por el oro el mono y el perro”, frase que alude al interés de la gente y los políticos por el dinero. Mientras se extiendan migajas, muchos pero no todos, incluso estarían dispuestos a vender el alma al diablo, o por lo menos a mantenerse callados.
Lejos de nuestra afinidad política o no, con el llamado Socialismo del Siglo XXI, lo que ocurre en Venezuela, es a todas luces un experimento populista que ha puesto al país al borde del abismo; citando nuevamente a Briceño: “Hugo Chávez Frías ha sido el presidente de Venezuela más nefasto que ha pasado por nuestra historia, desde que Venezuela apareció frente al mundo como una república. Chávez hizo lo que un presidente sano y racional no hubiera hecho jamás en un país como el que tenemos: dividir a los venezolanos y anarquizarlos por el solo capricho de destruir una sociedad que odió y nunca entendió”.
Hacer un buen gobierno no significa encender una bronca generalizada dentro de una sociedad, llenar las cárceles, perseguir a sus detractores, mientras se reparte la vendimia de los petrodólares a diestra y siniestra, para luego quedar desfalcado. Dentro de los gobernantes socialistas en el mundo, han existido estadistas responsables que han optado por el pragmatismo social y económico, esto ha permitido a sus países, abrirse paso hacia un desarrollo democrático y sustentable. Aunque el concepto de populismo parece que todavía está en debate, podríamos resumirlo con el siguiente dicho popular: “Por la plata baila el mono, y por el oro el mono y el perro”, frase que alude al interés de la gente y los políticos por el dinero. Mientras se extiendan migajas, muchos pero no todos, incluso estarían dispuestos a vender el alma al diablo, o por lo menos a mantenerse callados.
sábado, 6 de septiembre de 2014
Historia idealizada
Al referirnos a nuestra historia, es evidente que pecamos de románticos e idealistas. Siempre ha sido así, nos vanagloriamos de las grandes hazañas de nuestros héroes míticos; y en el caso particular de las culturas indígenas o andinas, ingenuamente la hemos sobredimensionado como la perfección absoluta, en desmedro de la cultura dominante, a la que echamos la culpa de todos los males del mundo y la de nuestra propia desgracia.
Recojo algunas apreciaciones sobre los mitos y verdades del incario, según el blog: manifiesto bizantino. Señala por ejemplo que, uno de los mitos es que en el Tahuantinsuyo no existía la discriminación, cosa que dista de la realidad. Lo cierto es que la etnia inca, era una casta clasista y racista. Es común que cuando un Estado conquista a otro, el vencedor se crea superior. El Sapainca (emperador o rey de reyes), era quien como hijo del sol, garantizaba el orden de las cosas en la Tierra, como único intermediario entre el hombre y los dioses.
El poder inca marginó a muchos pueblos, por considerarlos peor que animales. Para la élite inca era inconcebible que un aristócrata se mezclara con alguien de menos estatus. Era una deshonra hacerlo, tan grande que para evitar la vergüenza, muchos optaron por quitarse la vida. Muchos estudiosos de los incas, han argumentado que en el pasado del Tahuantinsuyo no existió la esclavitud, cayendo en una verdad a medias, pues si hubo esclavitud, pero no del modo sistemático y organizado como en occidente. Los “pinas” por ejemplo, eran aquellos desafortunados, rebeldes y lacras sociales, que eran condenados a trabajar en los cocales oficiales en la selva, en condiciones de vida sumamente extremas.
La civilización inca fue el último aliento de toda la tradición andina milenaria, que se vio truncada con la llegada de los españoles. Muchos historiadores señalan con razón, que se estaba gestando una especie de sistema feudal muy primario, que posiblemente se hubiese concretado con características propias, si los peninsulares seguían aislados al otro lado del mundo.
Recojo algunas apreciaciones sobre los mitos y verdades del incario, según el blog: manifiesto bizantino. Señala por ejemplo que, uno de los mitos es que en el Tahuantinsuyo no existía la discriminación, cosa que dista de la realidad. Lo cierto es que la etnia inca, era una casta clasista y racista. Es común que cuando un Estado conquista a otro, el vencedor se crea superior. El Sapainca (emperador o rey de reyes), era quien como hijo del sol, garantizaba el orden de las cosas en la Tierra, como único intermediario entre el hombre y los dioses.
El poder inca marginó a muchos pueblos, por considerarlos peor que animales. Para la élite inca era inconcebible que un aristócrata se mezclara con alguien de menos estatus. Era una deshonra hacerlo, tan grande que para evitar la vergüenza, muchos optaron por quitarse la vida. Muchos estudiosos de los incas, han argumentado que en el pasado del Tahuantinsuyo no existió la esclavitud, cayendo en una verdad a medias, pues si hubo esclavitud, pero no del modo sistemático y organizado como en occidente. Los “pinas” por ejemplo, eran aquellos desafortunados, rebeldes y lacras sociales, que eran condenados a trabajar en los cocales oficiales en la selva, en condiciones de vida sumamente extremas.
La civilización inca fue el último aliento de toda la tradición andina milenaria, que se vio truncada con la llegada de los españoles. Muchos historiadores señalan con razón, que se estaba gestando una especie de sistema feudal muy primario, que posiblemente se hubiese concretado con características propias, si los peninsulares seguían aislados al otro lado del mundo.
viernes, 29 de agosto de 2014
Venciendo prejuicios
Era como las dos de la mañana de un fin de semana cualquiera, en la ciudad de Otavalo de hace aproximadamente un cuarto de siglo, venía en mi motocicleta en una de mis andanzas juveniles, cerca de la Plaza de los Ponchos, distingo a otro muchacho indígena que me hace parar con insistencia, me detengo, sin mayores explicaciones se monta en mi moto, yo entiendo y arranco enseguida. El “pana” había sido de Peguche, comunidad cercana a Otavalo. Después de varios años me encontré con este “compañero”, ya en una situación tranquila me explicó de aquel incidente. Resulta según me dijo, que una jorga de mestizos lo había acorralado de esquina a esquina para agredirlo, y que yo había llegado justo en el momento preciso; recuerdo que el agradecimiento hacia mí, fue emotivo y sincero.
La clásica y tradicional canción del grupo Winiaypa, titulada Chuchaqui, que por cierto es una de las mejores fusiones kichwas con ritmos contemporáneos, cuenta otro de los tantos incidentes étnicos entre indígenas y mestizos, que era muy común hace unas dos décadas. Muy a menudo al encontrarse con un grupo de muchachos mestizos, sin razón alguna lanzaban improperios a los indígenas, como: “indios”, “longos”, “roscas”, entre otros. Las relaciones entre los indígenas que empezaban a tomarse Otavalo y cierto sector de mestizos reaccionarios eran tensas. Recordemos que en 1996, Verónica Barahona, chica indígena que pretendía participar en la elección de la Reina del Yamor, fue rechazada contra todo razonamiento, por razones étnicas. Por esas mismas fechas las autoridades municipales de ese entonces, pretendieron sacar el monumento a Rumiñahui del parque central, sin conseguirlo.
Indudablemente el ascenso de Mario Conejo a la alcaldía de Otavalo, inauguró un nuevo periodo dentro de las relaciones interétnicas en la ciudad, y podemos decir que hemos avanzado. En mi caso por ejemplo a más de la fluida vida social entre amigos y familiares “runas” dentro de la ciudad, tengo muchos amigos mestizos con quienes hemos compartido alegrías y tristezas dentro de una sincera camaradería.
La clásica y tradicional canción del grupo Winiaypa, titulada Chuchaqui, que por cierto es una de las mejores fusiones kichwas con ritmos contemporáneos, cuenta otro de los tantos incidentes étnicos entre indígenas y mestizos, que era muy común hace unas dos décadas. Muy a menudo al encontrarse con un grupo de muchachos mestizos, sin razón alguna lanzaban improperios a los indígenas, como: “indios”, “longos”, “roscas”, entre otros. Las relaciones entre los indígenas que empezaban a tomarse Otavalo y cierto sector de mestizos reaccionarios eran tensas. Recordemos que en 1996, Verónica Barahona, chica indígena que pretendía participar en la elección de la Reina del Yamor, fue rechazada contra todo razonamiento, por razones étnicas. Por esas mismas fechas las autoridades municipales de ese entonces, pretendieron sacar el monumento a Rumiñahui del parque central, sin conseguirlo.
Indudablemente el ascenso de Mario Conejo a la alcaldía de Otavalo, inauguró un nuevo periodo dentro de las relaciones interétnicas en la ciudad, y podemos decir que hemos avanzado. En mi caso por ejemplo a más de la fluida vida social entre amigos y familiares “runas” dentro de la ciudad, tengo muchos amigos mestizos con quienes hemos compartido alegrías y tristezas dentro de una sincera camaradería.
sábado, 23 de agosto de 2014
Entorno violento
He llegado a la conclusión de que la violencia
lastimosamente es algo inherente a la naturaleza humana. Además sin necesidad
de justificarla, debo presumir que nuestro mundo es violento, que nuestra
galaxia y el universo mismo es violento. El micro cosmos es una eterna batalla
bacteriológica y de violentas colisiones subatómicas. En tal sentido los que
osamos estar vivos en esta fracción de segundo cósmico, somos naturalmente unos
supervivientes. Existe evidencia de que el ser humano es igual o más violento
que sus antepasados de la antigüedad, por hoy con una maquinaria más
sofisticada para hacer daño al prójimo. Por más religiosos y pacifistas que nos
declaremos, siempre tendremos impregnado en nuestra memoria, algún desliz
violento en nuestras vidas, eso es innegable.
Dentro de esta cruda realidad también se percibe tenue, la
luz de la sensatez y la búsqueda de la paz, destinada a eliminar el
sufrimiento, como un acto altruista de la inteligencia humana. En diferentes
épocas de la historia de la humanidad, han aparecido mensajeros de la paz o
profetas que nos han inducido hacia esa paz y convivencia fraterna, que todos
necesitamos pero que no la podemos establecer a cabalidad. Por ejemplo nadie
olvida el mensaje de paz que advirtió
Jesús el Galileo. También es cierto
que el tema religioso ha sido conflicto de sangrientas batallas y de
apasionadas discusiones, que pone en entredicho el propósito mismo de una fe
religiosa.
Cierto es que la política y la religión establecen los
parámetros legales y morales, para establecer una convivencia pacífica que nunca
se ha logrado en su totalidad; de ahí que estos temas son de un debate un tanto
conflictivo, que muchos prefieren evitarlos. Sin embargo cabe señalar que por
hoy son los únicos caminos tendientes a conseguir un equilibrio aceptable de
correlacionarnos en nuestro entorno y el mundo; por eso la necesidad de líderes
religiosos y políticos que sepan sobrellevar el yo violento interior que todos
tenemos, enjaulado en las rejas de la paz colectiva, que es lo que cuenta más.
miércoles, 20 de agosto de 2014
La diminuta humanidad
Con la muerte de nuestro cuerpo físico, evidentemente el
universo conocido llegaría a su fin para cada uno de nosotros. Absolutamente en
todas las culturas del mundo, se ha especulado sobre el origen y la razón de la
existencia humana, y dentro de esta eterna búsqueda que calme nuestra crisis existencial
como seres racionales, está la búsqueda de un ser absoluto llamado dios, el
responsable de nuestra existencia y destino final. Muchos creen haber develado
ese misterio y proclaman una suerte de verdad absoluta a sus creencias, para
así poder regocijarse y encontrar cierta
paz interior. La religión y la espiritualidad son necesarias para los pueblos,
casi imprescindibles, en la medida que establece una convivencia social aceptable
a través de sus valores morales. Pero
esas creencias no deberían contraponerse al conocimiento y las ciencias, como
ocurrió en la Edad Media, sino deberían buscar por lo menos una mínima
confluencia que evite un profundo conflicto filosófico. El entendimiento entre
ciencia y religión parece algo desnaturalizado por sus particulares principios.
Vaya dilema.
Adentrarnos en el conocimiento del cosmos y sus misterios,
nos eleva más allá de nuestras creencias religiosas, para convertir al dios de
los humanos en algo diminuto e intrascendente. Nuestro planeta azul, apenas es
un puntito extremadamente diminuto en la Vía Láctea, nuestra galaxia.
Suponiendo que se podría viajar a la velocidad de la luz, que es de 300 mil
kilómetros por segundo, necesitaríamos 27 mil años de constante viaje, solo
para llegar a la mitad de nuestra galaxia, y de esas galaxias existirían
aproximadamente unos 100 mil millones solo en el universo observable. Esto
hablando de cuerpos celestes, pero el universo tiene misterios casi
incomprensibles a la mente humana. El espacio que se consideraba como algo vacío,
ahora se sabe que contiene la mayor parte de la materia del universo,
conformada por radiación electromagnética, partículas cósmicas, neutrinos sin
masa e incluso formas de materia oscura y la energía oscura.
Muchas de las verdades científicas de antaño se derrumban
con el avance del conocimiento humano. Por ejemplo siempre se dijo que la
distancia entre dos puntos es la recta, hoy se especula incluso que el espacio
cósmico se puede torcer para acortar la distancia de esos dos puntos. Los
misteriosos agujeros negros galácticos tienen una gravedad inimaginable que
podría comprimir todo el planeta tierra al tamaño de una papa. Si nos
adentramos al micro cosmos, la física cuántica hoy nos hace dudar de lo que
nosotros conocemos como realidad, incluso pone en entredicho la teoría del
origen del universo, este podría remontarse más allá del Big Bang. La mente
humana es la mutación más maravillosa del todo, por poseer conciencia, es un
milagro de nuestro universo conocido. A pesar de la insignificancia en el
cosmos, la vida humana está llamada a trascender en el universo, a evitar su
destrucción, a buscar los medios y la tecnología para nuestra supervivencia o
morir en el intento; si no logramos este cometido, ¿de qué nos serviría el altruismo espiritual, nuestra
veneración a la madre tierra, o a aquel Dios omnipotente? Mientras tanto
flotamos cual frágil burbuja en el espacio.
Ejemplo Curitiba
La ciudad brasileña de Curitiba, debería ser la inspiración
para todas las autoridades municipales y de quienes sueñan con una ciudad
modelo. Curitiba la capital del estado brasileño de Paraná, es una metrópoli de
nivel internacional, donde sus índices de desarrollo humano y económico, hablan
por sí solos. El modelo de gestión de la trasportación urbana es reconocido a
nivel mundial y no es raro ver a funcionarios de todas partes del mundo que
visitan la urbe, interesados en su afamado modelo, que ya lo han puesto en
práctica ciudades como Los Ángeles y Nueva York. Es conocido que en esta
ciudad, todo es ordenado; por ejemplo las estaciones de taxis están separadas
en forma adecuada y estos no paran en cualquier esquina, a no ser que sea una
emergencia. Aquí en verdad se respeta al peatón, sin importar que sea un niño,
adulto o mayor. A esto se suma sus atractivos culturales y turísticos como el
Jardín Botánico de Curitiba o la Ópera de Alambre, entre tantos otros que
provocan la visita de 300 mil turistas al año.
Sus habitantes se enorgullecen de esas preferencias que han
logrado a través de una adecuada administración pública y también con el
impulso de organizaciones privadas. Otro orgullo de esta ciudad cosmopolita
está en sus espacios verdes, cada habitante tiene un espacio verde de 52 metros
cuadrados, que va más allá de lo que pide las Naciones Unidas, que es de 15
metros cuadrados. Existen más de 144 km de espacios para bicicletas bien
respetadas y bien utilizadas. Pero sobre todo esto, es la amabilidad de su
gente, la que le hace destacar incluso por sobre las ciudades europeas.
Aquí más cerca, en Otavalo, tenemos una ciudad con un gran
potencial de proyección, solamente hace falta una cosa: sintonía visionaria
entre autoridades, ciudadanía y comunidades. Ejemplos como la de Curitiba en
Brasil o Santa Fe en Nuevo México Estados Unidos, son de mucha valía a la hora
de trazarnos una hoja ruta, para nuestra ciudad y sus comunidades. Es hora de
mirar más allá del horizonte inmediato.
lunes, 4 de agosto de 2014
Fierros infernales
Una carnicería como la que está sucediendo en la Franja de
Gaza, dentro del conflicto palestino-israelí, debe ser condenada sin vacilación
alguna. Pero parece que los intereses políticos regionales y geopolíticos,
priman más que el valor de la vida humana, esto ante la impávida expectación de
los organismos y países llamados a hacer respetar un alto al fuego inmediato.
En este conflicto de complejidad muy extensa, es fácil llevarse por nuestra
emotividad ideológica y maldecir al “cuco” sanguinario del Estado de Israel o a
las milicias extremistas del grupo Hamas. En una guerra todos son asesinos,
pero en perspectiva de cada bando, son luchadores y patriotas que gozarán
incluso del beneplácito de sus dioses. Aquí nuestro enemigo general debería ser
la guerra y quienes pregonan por ella, la dirigencia de los dos bandos, a las
que no ha importado en absoluto poner a civiles e incluso niños en la mira de
sus fierros infernales.
El arsenal nuclear de la Guerra Fría sigue intacto y el peligro de una
aniquilación en términos globales también. El guía supremo iraní, el ayatola
Ali Jamenei, acusó a Israel de estar cometiendo un “genocidio” en Gaza y pidió
al mundo islámico que arme a los palestinos para luchar contra el “régimen
sionista”. Si esto sucede –como muchos lo querrán- el polvorín del Medio Oriente
podría explotar afectando incluso la paz global, en un mundo en que los
nacionalismos belicosos parecen resurgir nuevamente. El presidente
estadounidense Barack Obama ha declarado que cualquier solución a largo plazo
del conflicto pasaría por “desarmar a los grupos terroristas y desmilitarizar
Gaza”. Obviamente a Israel y occidente no le interesa el establecimiento de un
Estado Palestino, y los palestinos con todo su derecho histórico, tampoco
renunciarán a su patria; tornando aquel conflicto a su punto inicial.
En cualquier tipo de conflictos bélicos y más que todo en
los conflictos internacionales el papel protagónico de la ONU en la búsqueda de
una solución inmediata, debe ser inexcusablemente protagónico. Esperemos que
las mentes de los líderes mundiales se “iluminen” y que puedan dirimir con
sabiduría en esta clase de conflictos.
La diminuta humanidad
Con la muerte de nuestro cuerpo físico, evidentemente el
universo conocido llegaría a su fin para cada uno de nosotros. Absolutamente en
todas las culturas del mundo, se ha especulado sobre el origen y la razón de la
existencia humana, y dentro de esta eterna búsqueda que calme nuestra crisis existencial
como seres racionales, está la búsqueda de un ser absoluto llamado dios, el
responsable de nuestra existencia y destino final. Muchos creen haber develado
ese misterio y proclaman una suerte de verdad absoluta a sus creencias, para
así poder regocijarse y encontrar cierta
paz interior. La religión y la espiritualidad son necesarias para los pueblos,
casi imprescindibles, en la medida que establece una convivencia social aceptable
a través de sus valores morales. Pero
esas creencias no deberían contraponerse al conocimiento y las ciencias, como
ocurrió en la Edad Media, sino deberían buscar por lo menos una mínima
confluencia que evite un profundo conflicto filosófico. El entendimiento entre
ciencia y religión parece algo desnaturalizado por sus particulares principios.
Vaya dilema.
Adentrarnos en el conocimiento del cosmos y sus misterios,
nos eleva más allá de nuestras creencias religiosas, para convertir al dios de
los humanos en algo diminuto e intrascendente. Nuestro planeta azul, apenas es
un puntito extremadamente diminuto en la Vía Láctea, nuestra galaxia.
Suponiendo que se podría viajar a la velocidad de la luz, que es de 300 mil
kilómetros por segundo, necesitaríamos 27 mil años de constante viaje, solo
para llegar a la mitad de nuestra galaxia, y de esas galaxias existirían
aproximadamente unos 100 mil millones solo en el universo observable. Esto
hablando de cuerpos celestes, pero el universo tiene misterios casi
incomprensibles a la mente humana. El espacio que se consideraba como algo vacío,
ahora se sabe que contiene la mayor parte de la materia del universo,
conformada por radiación electromagnética, partículas cósmicas, neutrinos sin
masa e incluso formas de materia oscura y la energía oscura.
Muchas de las verdades científicas de antaño se derrumban
con el avance del conocimiento humano. Por ejemplo siempre se dijo que la
distancia entre dos puntos es la recta, hoy se especula incluso que el espacio
cósmico se puede torcer para acortar la distancia de esos dos puntos. Los
misteriosos agujeros negros galácticos tienen una gravedad inimaginable que
podría comprimir todo el planeta tierra al tamaño de una papa. Si nos
adentramos al micro cosmos, la física cuántica hoy nos hace dudar de lo que
nosotros conocemos como realidad, incluso pone en entredicho la teoría del
origen del universo, este podría remontarse más allá del Big Bang. La mente
humana es la mutación más maravillosa del todo, por poseer conciencia, es un
milagro de nuestro universo conocido. A pesar de la insignificancia en el
cosmos, la vida humana está llamada a trascender en el universo, a evitar su
destrucción, a buscar los medios y la tecnología para nuestra supervivencia o
morir en el intento; si no logramos este cometido, ¿de qué nos serviría el altruismo espiritual, nuestra
veneración a la madre tierra, o a aquel Dios omnipotente? Mientras tanto
flotamos cual frágil burbuja en el espacio.
viernes, 25 de julio de 2014
¿Apartheid criollo?
El tristemente célebre régimen de apartheid sudafricano, fue
un sistema de segregación racial que llenó de vergüenza a la humanidad, hasta
1992. Básicamente consistía en la separación de lugares exclusivos para blancos
y otro para negros, bajo el dominio total de la élite blanca de Sudáfrica.
Ciudades, escuelas, autobuses, playas, baños, para blancos y otros separados
para negros; los segundos no tenían ni el derecho a voto y estaban sujetos
incluso a la prohibición de amarse si no son del mismo grupo “racial”. En esta
parte vale recordar que solo existe una raza, la raza humana.
En 1996, en Otavalo se produjo un conflicto social e incluso
jurídico, porque las autoridades municipales de ese entonces no permitieron
participar a una candidata indígena en la elección a Reina del Yamor. Por aquel
entonces se argumentó que el Yamor –que tiene elementos autóctonos- con la elección de la reina, era una fiesta de mestizos para
mestizos, y que para el “indigenado” estaba
reservado la elección de la Sara Ñusta. Desde esa fecha no se topó más el tema,
a pesar de que inmediatamente al suceso, se dio un fallo constitucional en el
sentido de que este impedimento era inconstitucional, favoreciendo, como no
podía ser de otra manera al sector indígena. Después llegó un alcalde
supuestamente indígena, a quien más allá de su discurso de la
interculturalidad, nunca le interesó democratizar estos espacios que de alguna
forma representaban, rezagos coloniales de dominación.
Personalmente suponía que la elección de la Reina del Yamor,
estaba abierta a todas las chicas bonitas e inteligentes, que la no
participación de kichwas, más bien era por el desinterés de ese sector; lamento
decir que he estado equivocado. Hoy entiendo que por “tradición”, una
“comisión” según el gusto y afinidad de esta, es la encargada de seleccionar a
las candidatas. Pues bien desde el Cabildo Kichwa de Otavalo, hacemos un pedido
público, que este escogimiento no tenga sesgos “raciales”. Para esto se prevé
presentar tres propuestas, tres precandidatas kichwas al Comité de las fiestas
del Yamor 2014, para que sean tomadas en cuenta. El reto de ir construyendo una
verdadera interculturalidad, es una tarea de todos.
viernes, 18 de julio de 2014
Ideologías contrapuestas
El orden mundial o el statu quo global, basado en la
libertad y el capitalismo, dista mucho de ser justo y democrático, por ejemplo es conocido el papel que desempeñan
las grandes corporaciones en la política de las superpotencias. El 1% de la población
mundial acapara la mitad de la riqueza a escala planetaria. Con tantas
necesidades, el mundo gasta 1,8 billones dólares al año en armamento. Esto
realmente es una locura, cuando existen niños muriéndose de hambre y
enfermedades por todas partes. Definitivamente esto no se acerca al ideal de
justicia que tiene la humanidad. Por otro lado al unísono consigna
revolucionaria, tendiente a remediar estas injusticias en el mundo, se ha
planteado la antítesis ideológica basada en teorías contrapuestas al modelo liberal de la democracia occidental,
que como se ha podido comprobar, resultó un remedio peor que la enfermedad. No
se duda de las buenas intenciones que hubo, desde los inicios mismos del
marxismo, por cambiar ese orden mundial que pone al capital por encima del ser
humano. Pero el sendero trazado por el espíritu revolucionario no era el
correcto, se contraponía a la naturaleza del espíritu humano; la dignidad, el
libre albedrío y la individualidad, se sintieron afectados, y en consecuencia
el bloque socialista, cayó estrepitosa y simbólicamente con la demolición del
Muro de Berlín en 1989.
Recuerdos de los experimentos revolucionarios de la época de
la guerra fría, sobran, como el caso de Camboya, que en la segunda mitad de la
década del 70, bajo el dominio de los Jemeres rojos con Pol Pot a la cabeza,
murieron cerca de dos millones de personas en el denominado genocidio
camboyano. Época en la que el hecho de vivir en una ciudad le convertía a un
ciudadano, en un potencial peligro para el Estado; se dice que incluso el uso
del pronombre personal yo, fue prohibido en pro de un colectivismo demencial.
Los horrores de la guerra y las posturas ideológicas intrascendentes siguen al
orden del día en distintas regiones del mundo, como en el caso
palestino-israelí. Una lluvia de bombas y de sangre de nunca acabar.
domingo, 13 de julio de 2014
Ganado y burocracia
A las cinco y media de la madrugada, de un día sábado
cualquiera, es normal encontrarse con grupos de turistas extranjeros de
diversas nacionalidades y edades, que apurados caminan por la vías que conducen
al “mercado de animales” de Otavalo; otros se detienen para preguntar sobre las
referencias de este sitio, que al igual que en otros espacios de la serranía,
es un hormiguero multicolor de gran atracción, en especial para los visitantes
de latitudes distantes. Recuerdo que hace ya varios años, en mi periplo por el
altiplano peruano, incluso quien esto escribe, quedó fascinado ante un gentío
colorido, de trajes llamativos y vistosos animales que irrumpían aquel espacio
verde, en un pueblito cualquiera cerca de Cusco. Era pues una escena
tradicional y muy propia de los pueblos andinos.
La decisión de los funcionarios de Agrocalidad, de clausurar
la feria de animales de la ciudad de Otavalo, llama mucha la atención, por
inesperada. Entiendo que esta clausura pesa sobre la municipalidad de Otavalo y
por lo tanto es injusto y viene a destiempo. Es injusto porque los perjudicados
de esta decisión burocrática, son los comerciantes que participan y subsisten
de esta tradicional feria, que nada o poco tienen que ver con las adecuaciones
del lugar. Por otro lado viene a destiempo porque las autoridades actuales del
Municipio, recién acaban de posesionarse en sus flamantes puestos, y al igual
que los usuarios de este mercado, se absuelven de responsabilidad.
Desesperados, en esta semana, los usuarios de este espacio
se han reunido con los funcionarios municipales, para buscar soluciones
urgentes a este problema que tiene incidencia social y turística. La solución
es razonable y viable: Uno, los funcionarios de Agrocalidad deben rever de manera urgente la decisión tomada. Dos,
deben extender un plazo razonable para que las nuevas autoridades planifiquen
la reubicación adecuada de este centro de comercio pecuario. El trabajo honesto
y esforzado de la gente del pueblo, no puede detenerse por tecnicismos
burocráticos, peor aún por diferencias políticas de terceros.
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