viernes, 7 de febrero de 2014

El campo y la ciudad

Por lo general antes la calidad de vida se medía en base al lugar donde se vivía, óptimo en las ciudades y bajo en el área rural, a excepción de las grandes haciendas o fincas. Para cerciorarse de esa realidad socioeconómica, suficiente con leer la novela de Jorge Icaza, Huasipungo, donde se recrea la cruda realidad del “indio” y el campesino de hace unas cuantas décadas. Hasta hace poco el mundo rural y el mundo urbano del Ecuador, eran mundos totalmente divorciados, distintos. La vida económica, social, cultural y política del país, se concentraba solo en las grandes ciudades, como Guayaquil, Quito o Cuenca.
Fue claro el desinterés total de parte del Estado ecuatoriano y los gobiernos de turno, de incluir a los sectores rurales y más alejados del país, al desarrollo y progreso fijados desde el gobierno central; fue esta realidad administrativa, que incluso contribuyó a la pérdida paulatina del territorio histórico ecuatoriano, que llegaba incluso al río Amazonas. Esta realidad obviamente no podía seguir más, y por hoy se esmera en cambiarla con recursos económicos, tecnológicos y jurídicos, a los que sería saludable incluir también el recurso, llamémoslo antropológico, para que los cambios a nombre del progreso se den con mucha observación a los valores culturales de los diferentes pueblos que coexisten en las regiones selváticas y rurales del país.

Por hoy es bien sabido que la calidad de vida está en el campo, lejos de la contaminación de todo tipo que se produce en las ciudades, solo con el aditamento de una buena carretera, agua potable y energía eléctrica; mucho mejor si a esto se incluye una buena asistencia médica y centros educativos de calidad. Ahora la internet hace posible el acceso inimaginable a la información y la comunicación, esto nos permite estar “conectados” con el mundo. Gran parte de los sectores rurales todavía están desatendidas, pero creo que vamos por un buen comienzo. 

viernes, 31 de enero de 2014

Compromisos apresurados

A cada minuto, a cada segundo, las decisiones que tomamos influirán significativamente en nuestras vidas; más aún si somos autoridades o gobernantes, nuestras decisiones como tales influirán en un colectivo o una sociedad. La decisión del alcalde actual de Otavalo, de jugarse una enésima reelección, según mi humilde opinión no fue la más acertada, un sondeo a la comunidad puede dar fe de esta situación. Si había el interés de dar continuidad a las grandes obras que pertenecen al cantón, debían antelarse con un relevo democrático y ordenado, por el bien de Otavalo y sus habitantes. Lamentablemente las cosas no se dieron de esta forma y hoy tendrán que jugárselas todas, exponiendo seriamente el futuro y la trayectoria política de Mario Conejo, como también la feliz consecución de las grandes obras propuestas desde la municipalidad.

En cuanto a Gustavo Pareja, político respetable, contendor más cercano de Conejo, para ser sincero me preocupan sus huestes, parecerían que salvo algunas excepciones, representan la antítesis del diálogo intercultural que se ha pretendido instaurar en el Otavalo de los últimos años. Preocupa también los compromisos apresurados que pudiese haber tenido, en relación a ciertos dirigentes o grupos intransigentes que tienen un concepto pueblerino de Otavalo. Frente a estos riesgos debemos ser enfáticos en señalar, que la planificación y las obras deben continuar. Como decía un candidato a la alcaldía “primero Otavalo”. El nuevo mercado, el nuevo estadio, terminal terrestre, mercado de animales, entre otros, deben continuar con la misma hoja de ruta y el entusiasmo con la que se ha iniciado, sino sería un golpe bajo y una traición a la ciudad y sus comunidades. El destinar el espacio del actual Mercado 24 de Mayo, a su continuidad o cualquier otro tipo de mercado, sería una tragedia. Descongestionar y recuperar con una plaza cívica, lo que queda de la arquitectura republicana, como se pretende ahora, sería lo más sensato e inteligente.

lunes, 27 de enero de 2014

Sana tentación

Al principio quienes ejercieron el poder fueron los más fuertes, a través de la opresión, la imposición y la fuerza bruta. Con el tiempo estos grupos establecieron su linaje en el poder, como una manera segura de perpetuarse con su familia y descendencia en el gobierno de los países. Así surgieron los nobles, los reyes, los zares, los incas, los emperadores. Eran pues ellos y su grupo de nobles o sus elegidos quienes decidían la suerte del pueblo, sus súbditos; eran quienes dictaban normas y leyes que ellos consideraban correctos y necesarios. Así se formaron los países, los reinos, los imperios; así transcurrió la mayor parte de la historia de la humanidad, hasta que en Francia de 1789, con la llegada de la Ilustración y nuevas corrientes filosóficas e ideológicas, se empezó a cuestionar el injusto statu quo impuesto por un minúsculo grupo de la sociedad, aparentemente predestinada a gobernar por siempre. En aquel año estalló una sangrienta revolución en Francia y se empezó a recrear un tipo de gobierno más representativo, un gobierno del pueblo que pretendía normar de alguna forma los excesos y las arbitrariedades de los gobernantes, ese fue el origen de los Estados democráticos modernos.

 Hoy en nuestro país y nuestros cantones, incluso en nuestras parroquias, sorprende la facilidad que existe para que cualquier persona o grupo pueda incursionar en política y tener una relativa facilidad de acceso al poder, sea este local o nacional. Esta situación nos empuja hacia una sana tentación a reflexionar sobre quienes deberían gobernarnos, talvez gente escogida y especializada para ello, como si se tratase de una labor netamente profesional, como el de un médico; pero esto no sería justo ni funcional. Las democracias actuales obviamente no son perfectas y hasta pueden tener sus propios vicios, pero es la manera más justa de establecer un gobierno; hay que irla construyendo con la participación de todos y especialmente fortaleciendo sus instituciones. Así los reyes, los nobles, las dinastías dictatoriales y los líderes supremos, no tendrán cabida.

viernes, 17 de enero de 2014

Contrasentido

En medio de la “prosperidad” y la euforia verde, en Ecuador están sucediendo hechos muy graves que se caracterizan por una invisibilidad producida por el marketing gobiernista; ante lo cual, quienes nos consideramos demócratas no debemos callar. Qué pena decirlo, pero parece que por buscar la estabilidad política y acentuar los cambios de la “revolución ciudadana”, se quiere sacrificar las libertades y la institucionalidad democrática del país. Hay que reconocerlo tácitamente, que esto no está bien, que es un error que no muy pocos lamentaremos. Los Estados totalitarios jamás prosperarán, porque denigran la naturaleza y la condición humana, para muestra basta con revisar la historia política mundial. Los estadistas y los grandes líderes no pueden darse el lujo de equivocarse atrozmente, bajo ningún justificativo en temas relacionados con los derechos civiles y la construcción de una sociedad respetuosa e equilibrada.

La persecución a periodistas, dirigentes sociales, ambientalistas y en el caso de Cléver Jiménez, a asambleístas, es un contrasentido y merma los logros de este gobierno. Es muy preocupante que a razón de la llamada disciplina partidista, se haya eliminado cualquier debate profundo y sincero al interior de Alianza País, peor aún al interior de la Asamblea Nacional.

En sustento de una extraña figura jurídica, el domicilio del asambleísta Jiménez y de su asesor Fernando Villavicencio, fueron allanadas por la Fiscalía y miembros del Grupo de Intervención y Rescate (GIR), como en los tiempos de León Febres Cordero. En el juicio demandado por injurias, por el Presidente de la República; se emitió ya la sentencia a un año y medio de prisión, ratificada por la Corte Nacional de Justicia. Evidentemente es un tema político en donde es clara la violación a la inmunidad parlamentaria que goza todo y toda asambleísta de la República. Si esto hacen con un asambleísta, ¿qué podrán hacer con un ciudadano común y corriente? Difícil que el mito de David y Goliat, se recree en esta ocasión.

jueves, 9 de enero de 2014

Nuestra fisonomía

El título de una nota periodística me llama la atención: “Burriers británicas sentenciadas”, dirijo la mirada hacia la fotografía, se distinguen dos mujeres jóvenes altas y rubias, más atrás un hombre con una placa colgada en su cuello, es evidente que se trata de un policía. Parecía una noticia originaria de algún país anglosajón, pero al percatarme del rostro del policía, deduzco rápidamente que no es una noticia de Europa o Estados Unidos, sino de algún país de Sudamérica, al centrarme en el contenido de esta nota, me entero que se trata de una modelo irlandesa y otra escocesa, detenidas el año pasado cuando se disponían abandonar Perú con 11 kilos de cocaína.

Las facciones  y los rasgos indígenas que llevan impregnados en su fisonomía y ADN los latinoamericanos, los delatan en cualquier parte del mundo. Resulta gracioso cuando los que aquí se auto identifican como mestizos o incluso blancos, cuando viajan por ejemplo a Europa, son sencillamente identificados como indígenas, o para obviar ese calificativo que puede sonar a despectivo, son identificados como latinos, aunque este término sea totalmente incompatible con la realidad socio-biológica de nuestros compatriotas.


El proceso de “blanqueamiento” de la sociedad ecuatoriana, aunque sea ilusoria, surtió efecto, sino cómo nos podemos explicar, que a pesar de nuestra evidente fisonomía, la población indígena según el último censo, se lo devaluó al 7% de la población ecuatoriana. No quiero ser irrespetuoso, pero esto me explota una carcajada. El asunto de la trenza de los kichwas otavalos ha generado muchos comentarios, incluso en medios nacionales y no ha faltado quien subestime este tema como algo intrascendente. El proceso de uniformizarnos dentro de una “cultura nacional” no indígena, sigue como una idea impregnada en los propósitos de la élite política y oligárquica de este país, que a regañadientes ha aceptado la idea del mestizaje como un baluarte de la identidad mayoritaria nacional. Hasta que la conciencia de nación no sea evidente en los pueblos indígenas, seguiremos siendo extranjeros en nuestra propia tierra y seguiremos desapareciendo.

viernes, 3 de enero de 2014

Tres deseos

Al comenzar este nuevo año, aprovecho de este espacio para extender mis más sinceros deseos de éxitos y felicidad en el 2014, a todos mis amigos, amigas, familiares, conocidos y ecuatorianos en general. Tres cosas básicas es lo que clamamos como nuestros deseos más inmediatos y personales, con ocasión de cada nuevo año: primera y básicamente la salud, porque la salud física y espiritual debe ser el máximo logro del ser humano. En cuerpo sano y mente sana, la felicidad brota espontáneamente. La segunda aspiración es amor, básicamente porque que el ser humano está predestinado a la convivencia afectuosa con otro ser humano. El hombre y la mujer necesitan de afecto, cariño y comprensión. El amor puede ser entendido en dos dimensiones, uno como un estado mental de afecto social, donde se incluyen valores como la solidaridad y la paz. Pero fundamentalmente el amor es entendido como una relación de atracción, compenetración afectiva y pasional entre dos personas, tradicionalmente entre un hombre y una mujer, donde la relación sexual es un complemento sumamente importante que no puede ser descuidada.


Por último quizá el deseo más apetecido es el de la prosperidad, el éxito económico. Pocos serán los desprendidos que quieran obviar de este recurso para alcanzar la felicidad. El dinero en la sociedad actual es necesario, porque nuestras vidas están lamentablemente supeditadas a este recurso de intercambio inventado por el hombre. Pero hay que entender que el dinero de ninguna manera garantiza la felicidad en el ser humano, pues es evidente que gente de mucho dinero por lo general son completamente infelices. También se debe tomar en cuenta el dicho popular, de que el dinero corrompe al ser humano, esto puede ser cierto tomando en cuenta que la naturaleza humana es proclive a la ambición desmedida y a los placeres mundanales, sin embargo un dinero bien aprovechado es necesario. Salud, amor y prosperidad para todos ustedes.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Balance

Al finalizar el año 2013, es importante hacer un balance general de la situación económica, social y política del país. Hay que reconocer que la hegemonía política todavía se rotula con Alianza País y seguro que lo tendremos para un buen rato. Reconozco el enorme interés puesto por el líder máximo del movimiento político gobernante, de cambiar el país, sus instituciones, su cuerpo legal y hasta la mentalidad del común de los ciudadanos y ciudadanas, de una forma pragmática. A la infraestructura y la obra social desarrollada por el gobierno de la revolución ciudadana, hay que reconocerlo, es importante; más aún si es avivada por un despliegue propagandístico sin precedentes a su gestión. Es innegable el liderazgo y las buenas intenciones de Rafael Correa, pero no bastan solo esos dos elementos a la hora de construir un país próspero y democrático. Mucha gente no vacila a la hora de afirmar que es el mejor presidente que hemos tenido, esto puede ser cierto, en todo caso la historia sabrá juzgarlo acertadamente.


Pero también hay que reconocer que esta aparente realidad, no es exactamente como se lo pinta. Las libertades en el Ecuador están en entredicho según varios organismos internacionales. En los últimos años prácticamente hemos tenido un segundo boom petrolero. Últimamente sí hubo dinero. Recordemos que el barril de petróleo subió de 25  a 100 dólares y con una producción de medio millón de barriles diarios, otros dos mil millones de dólares anuales en remesas de los migrantes, préstamos abultados de China, e incluso dinero proveniente de negocios ilícitos que circula por el país, digamos dinero lavado. Si se ha concretado una gran infraestructura a nivel nacional, no es por la benevolencia del gobierno de turno, sino porque hemos tenido años generosos económicamente, y la dolarización, el dólar del odiado imperialismo al que todos amamos, contribuyó a este efecto, sino los revolucionarios verdes seguro lo hubieran desechado. Ahora hay la sensación de que nos hemos gastado todo y el Presidente ha sido claro: “Vienen dos años difíciles”

martes, 24 de diciembre de 2013

Inusitado interés

La disposición dada por el Cabildo Kichwa de Otavalo, a las peluquerías y sala de bellezas de la ciudad, en el sentido de que se exija el consentimiento de sus padres, a los menores de edad kichwas-otavalos que decidan cortarse su trenza o cabellera larga, ha generado un interés inusitado, no solamente en las redes sociales y la población en general; sino por parte de medios de comunicación locales, regionales, nacionales, e incluso internacionales; y no era para menos dado su significado. Por un lado es una especie de radiografía de la situación socio cultural de la etnia kichwa, específicamente la de los otavalos; por otro, visibiliza el poder de injerencia de las autoridades indígenas comunitarias, en este caso en un medio totalmente sui géneris, como es una ciudad.

Se han dado muchos comentarios con respecto a este tema, unos mejores que otros; éstos, supongo se caracterizan según su contexto y la experiencia de vida en particular. Obviamente hermanos kichwas, que de kichwas no tienen casi nada, y que en algún momento de su vida renegaron de su identidad, de su gente y de su trenza; minimizarán el tema, aduciendo cualquier tipo de argumentos, que hasta podrían ser válidos. Pero quien esto escribe, orgullosamente kichwa-otavalo, con una amplia experiencia y más que todo, vivencia comunitaria; se remite religiosamente al consejo y sabiduría de nuestros taitas y mamas, porque son ellos precisamente, los que han posibilitado el milagro de nuestra supervivencia como pueblos, después de siglos de genocidio y exterminio cultural.


Reconocemos claramente que esta disposición no pretende ser la panacea a la pérdida de nuestra identidad. Nosotros sabemos más que cualquiera, que los valores culturales se pregonan, se cultiva y se transmiten, básicamente a nivel doméstico. Pero fue necesario también abordar este tema, tan profundo, tan sensible; que lastima el orgullo de ser runa, además de ser el causante de muchos conflictos familiares. Se ha conseguido poner en la mesa del debate y la discusión, el delicado tema del proceso de la pérdida de la trenza kichwa-otavalo.   

domingo, 15 de diciembre de 2013

Elementos culturales

De hecho las culturas interactúan con otras y evolucionan. En otros casos son absorbidas y desaparecen. Más aún con el fenómeno actual de la globalización, las culturas y etnias del mundo tienden a uniformizarse dentro del patrón occidental, sin embargo al mismo tiempo de este fenómeno, las culturas también tienen la oportunidad de reivindicarse y de fortalecerse, sin caer en el culturalismo extremo. Al hablar de los elementos culturales, podríamos categorizar o jerarquizarlo en una forma arbitraria, según nuestro propio criterio; pero más allá de eso, sí podemos consensuar que el elemento lengua o idioma es el más importante, pues todos los saberes, conocimientos, particularidades, giran en torno a este elemento vital de un conglomerado que se identifica como una cultura particular.


Otro de los elementos más concretos y visibles lo constituye su indumentaria tradicional, autóctona o propia; aunque en muchos casos como el de los japoneses y chinos este elemento se va remitiéndose paulatinamente a lo folclórico. Pero en otros casos como el de los árabes, de la Península Arábiga, es muy notorio que la indumentaria propia se mantiene como algo cotidiano y formal, a pesar de que este grupo humano ha tenido la posibilidad de relacionarse extensamente con la cultura occidental, por el tema petrolero y comercial. En el caso de los kichwa-otavalos, se ha cuestionado el hecho de que la juventud se ha desprendido de su indumentaria tradicional para adoptar la ropa occidental. En este punto hemos aclarado que por hoy el traje “típico” o tradicional como es el poncho, el sombrero, el pantalón blanco y las alpargatas, en el caso de los hombres; el anaco, la blusa bordada, el reboso y las alpargatas en el caso de las mujeres, se han convertido en nuestros trajes formales y en ropa de gala; al igual que el terno, el esmoquin o el vestido lo son para la llamada cultura occidental. Tenemos entendido que con el tiempo, esta indumentaria evolucionará, pero esperamos que este cambio o transformación se realice dentro de los patrones culturales que nos identifique como un pueblo culturalmente bien definido. 

viernes, 6 de diciembre de 2013

Primero los niños

Debo confesar que el sufrimiento de un niño o niña, realmente me parte el corazón. Las sociedades y las naciones del mundo se construirán con los niños y niñas de ahora, razón por la que la prioridad número uno de cualquier Estado medianamente civilizado, debe ser indiscutiblemente el sector infantil. Temas como la desnutrición infantil deben ser superados definitivamente con políticas públicas efectivas y sostenibles. La gratuidad y el acceso a la educación básica debe ser garantizada más allá de la literatura constitucional. Pero aparte de estos temas importantes, hechos y actos monstruosos ocurridos recientemente en contra de inocentes criaturas, sacuden la conciencia nacional y nos hacen meditar si realmente la justicia es justa con estos hechos abominables.

Los niños indígenas, Nestor de 5 años, Jordan de 3 y Juanita de 7, oriundos de la serranía centro del Ecuador, desaparecieron de su vivienda ubicada en el barrio Nueva Aurora en el sur de Quito, el pasado 20 de agosto. Sus padres campesinos humildes, después de una búsqueda de 20 días, encontraron a la niña asesinada y en una caja de cartón. Después el 3 de octubre apareció Jordan o lo que quedaba del angelito, en una quebrada; y el 31 del mismo mes hallaron los huesos de un niño de 5 años por el sector de Quitumbe, era Néstor. Mentiría si dijera que esta noticia no logró arrancarme una lágrima, más aún la de sus familiares y de su madre que mientras acariciaba dos diminutos ponchos rojos, no lograba entender cómo sus hijos habían sido arrancados de su vida.


Los niños primero y después la patria. Instamos a que el Ministerio del Interior revuelva cielo y tierra para dar con el paradero de estas bestias, porque estos asesinos humanos no pueden ser. Revisar también el Código Integral Penal para que el castigo sea verdaderamente severo en estos casos. Les preguntaría a las señoritas, señoras y señores asambleístas: ¿Qué hicieran o qué pedirían si algo parecido sucediese con sus hijos? En vez de dedicarse a meter a la cárcel a periodistas y maestras, favor dedicarse a cazar a estos monstruos.

viernes, 29 de noviembre de 2013

El pelo largo

Resulta preocupante cómo nuestros hijos kichwas de pelo largo, deciden arbitrariamente de un momento a otro cortarse su trenza. Una vez más la moda impuesta por los medios masivos de comunicación, imponen su subcultura. Los padres talvez erróneamente nos consolamos al afirmar que sólo se debe a una burda moda pasajera. En términos generales nuestra sociedad lleva a la gente a creer que el estilo de pelo que llevan, es una cuestión de preferencia personal; un asunto de moda o conveniencia, o sencillamente un asunto de estética; pero dentro de la cultura kichwa no es así, el pelo largo representa algo más.

Durante la guerra de Vietnam, Estados Unidos desarrolló un programa militar, en la que reclutaba guerreros indios capaces de extraordinarias proezas en el campo de batalla; pero de forma inexplicable, cualquiera que fueran sus talentos y capacidades en la reservación india, parecía que misteriosamente desaparecían en la milicia. Este fenómeno inexplicable llevó al gobierno norteamericano a realizar un estudio, donde se demostró que este fenómeno se debía al corte de pelo militar que se les hacía a los nativo americanos, quienes decían que no podían “sentir” al enemigo, ni acceder a su “sexto sentido”, su “intuición” y que por eso sus sentidos no podían ser fiables, ni ellos podían “leer” las señales más sutiles, ni acceder a información extrasensorial. De esta forma el documento final del estudio recomendaba que todos los rastreadores indios estuvieran exentos de los cortes militares, de hecho se requería que los rastreadores tuvieran el pelo largo.


Dice la sabiduría ancestral que cada parte del cuerpo tiene sus funciones específicas, que la madre naturaleza mediante la evolución ha dotado a cada ser vivo, y esto ha permitido la supervivencia del ser humano y otros mamíferos; en tal virtud nuestro pelo largo es una extensión del sistema nervioso, un conducto energético, como un tipo de hilos sensitivos altamente evolucionados o “antenas” que transmiten información al cerebro. Mucho cuidado con el corte de nuestra sagrada trenza.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Monstruosidades

Hace ya más de cuatro meses que aconteció en Otavalo, una monstruosa noticia. Una mujer kichwa fue agredida salvajemente por su pareja, con un pico de botella, con el cual le propinó cortes muy graves en los ojos y estos le ocasionaron la pérdida total de la vista. Increíble constatar tanta irracionalidad sostenida por el alcohol y los celos, a la vuelta de nuestras casas, y más aún parte nuestros corazones, saber que sus hijos pequeños presenciaron este macabro hecho. En este caso no sé que sería lo justo a la hora de juzgar al infeliz que la agredió. Se podría equiparar a un asesinato, o más que eso, pues el muerto descansaría en paz; pero pensemos en la pobre señora que tiene que vivir toda su vida en la oscuridad y encima velar por sus hijos. Terrible dilema para los jueces.


Por estos días, otra noticia horripilante sacude una vez más la conciencia ciudadana del norte ecuatoriano. Cerca de Otavalo otra mujer kichwa, docente, fue atacada salvajemente y violada por tres descerebrados que ventajosamente han sido detenidos. En los dos casos se genera un terrible dolor en sus familiares, que difícilmente podrán recuperarse del shock psicológico al que han sido expuestos. Todos nos preguntamos ¿qué nos está pasando? ¿Dónde están los valores como el respeto al prójimo, que nos inculcaron nuestros padres y nuestros guías espirituales? No cabe duda que la crisis generada en la familia, la escuela y la sociedad, son los responsables de esta degeneración social. En tal virtud podemos señalar que nosotros como padres, maestros y gobernantes; más que asumir una mea culpa, debemos obligarnos a reflexionar en la remediación de una sociedad que va en retroceso, en cuanto a los valores humanos que nos diferencian de las bestias. Y la remediación puede estar en el ejemplo, en el respeto a la humanidad, a la persona, a sus diferencias, a sus preferencias. Cuando se pierde el respeto que todas y todos nos merecemos, la bestialidad oculta en lo humano puede salir de parte a parte. Un mensaje para padres, maestros y gobernantes.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Fecha memorable

“Espero que mañana a las seis de la tarde me informará que ha vuelto la tranquilidad a Guayaquil, cueste lo que cueste, para lo cual usted queda autorizado” Estos fueron los términos del telegrama con las que el Presidente de la República José Luis Tamayo, ordenó al Comandante de la Zona de Guayaquil, aplacar la huelga general de los trabajadores producida a mediados del mes de noviembre de 1922. En esa época la economía mundial entró en una etapa muy difícil a causa de la I Guerra Mundial, y nuestro país no quedó al margen de tales efectos.

Una serie de movimientos obreros y de trabajadores se habían sumado a las protestas, como los ferroviarios, trabajadores de los carros urbanos, los de la empresa eléctrica, cacahueteros, carpinteros, panaderos, albañiles, peluqueros, lavanderos; todos ellos se unieron a la marcha del 14 de noviembre, donde se estima que desfilaron alrededor de unas treinta mil personas hacia la gobernación, para entregar un manifiesto en la que reclamaban la rectificación de las medidas económicas del gobierno, el cumplimiento de las 8 horas de trabajo, mejora salarial,  libertad de los líderes detenidos, entre otras demandas.


El 15 de noviembre de 1922, fecha memorable para todos los ecuatorianos y ecuatorianas, en especial para la clase obrera y trabajadora; se produjo una de las matanzas más infames que se haya acontecido en contra de la población civil de nuestro país. Los militares apostados en calles, portales y casas guayaquileñas, disparaban sin cesar a la multitud. Según estimaciones unas mil quinientas personas fueron asesinadas, sus cuerpos fueron a parar en fosas comunes o al torrente del Río Guayas. El Estado ecuatoriano nunca reconoció este crimen y los responsables de la masacre nunca fueron sancionados, quedando así en la más absoluta impunidad. Es justo y se debe notar también que dentro de los manifestantes había como siempre infiltrados anarquistas violentos, que alimentaron de alguna forma la consumación de este penoso suceso histórico. Paz en la tumba de los caídos en la lucha social.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Análisis político local

Para empezar y para evitar cualquier malentendido, quiero reconocer el trabajo del actual alcalde de Otavalo, el señor Mario Conejo Maldonado. En términos electorales todo parece indicar que en las próximas elecciones de febrero, en lo concerniente a la alcaldía de Otavalo, el enfrentamiento político electoralista se dará nuevamente entre los candidatos Conejo y Pareja. A pesar de que la oposición está un tanto fragmentada como siempre, el alcalde actual de Otavalo, corre un serio riesgo de perder su nueva reelección, por la sencilla razón de que un amplio sector de la ciudadanía otavaleña, sin desconocer los logros de su administración, aspiran ya, a un recambio y oxigenación completa en el Municipio de Otavalo.

Es lamentable que dentro de Alianza País no se haya configurado otro perfil a la alcaldía de este cantón. Decir o pensar que: “Solo yo estoy en condiciones de ganar y gobernar” es una forma evidente de despreciar a los y las camaradas de un movimiento o partido político, pues suponemos que dentro de las organizaciones políticas, existen personas inteligentes y preparadas para desempeñar ese rol político. Seguramente se sentirán tentados por las voces al oído o las famosas encuestas que por parcializadas pueden ser engañosas.


Recordemos por otro lado, que el candidato Pareja en las últimas elecciones perdió por margen muy estrecho de votos y pese a que hizo una pausa política de cuatro años, tendría una tendencia a subir en las preferencias electorales, a esto hay que añadir el hecho de que algunas de las figuras más representativas del Movimiento Pachakutik y otros sectores, como José Manuel Quimbo, van sumando fuerzas alrededor de Gustavo Pareja. Los otros candidatos se remiten a ser unos ilustres desconocidos que más allá de un manejo profesional de la campaña electoral, necesitarían algo de milagro para poder lograr su cometido. Considero que un o una “offsider” que surja al interior del movimiento verde, patearía el tablero político local, más aún si es mujer, kichwa, profesional y lideresa. El reto está planteado.

jueves, 31 de octubre de 2013

Ciencia e indigenismo

A pesar de que la ciencia tiene su origen en la filosofía occidental, podemos enfatizar que éste, es un baluarte universal. Discrepo totalmente a las visiones de ciertos líderes indigenistas, que tratan de despreciar la ciencia por relacionarla con el modo de vida y la civilización vigente en el mundo. La ciencia es conocimiento y el estilo de vida es más bien un asunto político, por lo que es injusto vincularla íntimamente. Los conocimientos deberían complementarse en base a la hermandad y el progreso de la humanidad, desterrando las contrariedades, los prejuicios y los celos culturales.

Un ilustre visitante que anduvo hace poco por tierras ecuatorianas, el científico israelí y Nobel de Química Dan Shechtam, ante la pregunta sobre el éxito de Israel en el área científica, explicaba que en dicho país se presta mucha atención a la cuestión educativa, donde las universidades no solo son centros educativos, sino centros de investigación de alto nivel. Recordaba este hombre de ciencia, que en Israel existen apenas siete universidades a diferencia de las 56 que existen en el Ecuador, haciendo notar que el éxito no está en cantidad, sino en la calidad de la educación. Consideremos que Israel es un país más joven que el nuestro, territorialmente más pequeño, con un número de habitantes inferior al nuestro, que vive en zozobra y  en medio de un conflicto armado permanente, en un medio ambiente poco favorable; sin embargo ha logrado construir un liderazgo en términos globales.

Cuando aquí en el país, desde las élites intelectuales prejuiciadas, se cuestiona proyectos tan importantes como la Ciudad del Conocimiento Yachay o las escuelas del milenio, simplemente nos remitimos al asombro y la incredulidad. El sentido común nos dice, que sólo el conocimiento nos hará verdaderamente libres, y no podemos taparnos los ojos o pretender tener orejas de pescado, en pro de un discurso indigenista, naturalista o como quiera que se lo llamemos, que nos mantenga en bruto o sea en un estado natural totalmente inactivo.