viernes, 16 de mayo de 2014

Un nuevo periodo

Efectivamente, con el alcalde Gustavo Pareja, hoy comienza una nueva administración municipal en Otavalo, que tendrá la duración de un lustro. Como ciudadanos y ciudadanas responsables, no nos queda más que desearle el mejor de los éxitos a la gestión de las nuevas autoridades, que se posesionaron el día de ayer. El reto sería como en cualquier relevo, superar positivamente a la administración anterior, puliendo las falencias que pudieron haber existido e implementando nuevas propuestas, propuestas viables y coherentes, que nos permita  marcar una hoja de ruta a largo plazo, para la ciudad de Otavalo y sus comunidades.

El quehacer político demanda mucha responsabilidad y es un tanto complicado, al estar involucrado la voluntad y el destino de todo un pueblo. Es necesario que las nuevas autoridades involucren en su gobierno, no solamente a gente capacitada, sino gente con aptitudes y actitudes probas, en el ámbito del trabajo y la administración pública. Por otro lado, también es necesario ya olvidarse de las viejas rencillas con sus rivales políticos, para centrarse en el trabajo orientado al beneficio del cantón. Se debe notar que ahora, la estructura física, económica y sociocultural de Otavalo, tiene una realidad diferente a la de 10 o 20 años atrás, y cualquier política pública, se debe encasillarse dentro de esa realidad.

En el cantón quedan pendientes muchos temas; pero básicamente el tema productivo y turístico, deberán ser tratados con prioridad y mucha responsabilidad, con un asesoramiento adecuado y una efectiva participación ciudadana. Recordemos también que el tema turístico se sustenta básicamente en la cultura y la ecología; bueno, en fin, el trabajo comienza ahora, esperamos que sea un trabajo participativo, propositivo; la buenas voluntades de manera desinteresada, las ofrecemos hoy en función de nuestro cantón. Estaremos atentos como siempre, divergentes a cualquier señal de retroceso. 

En la misma piedra

La Alemania nazi de 1939, con Adolfo Hitler a la cabeza, se había rearmado rápidamente  y además de la sed de venganza que tenía, por lo ocurrido durante la Primera Guerra Mundial, tenía intenciones más oscuras, como la de emerger a su nación, en un imperio absoluto en términos globales, que duraría mil años. La Segunda Guerra Mundial que finalizó nuevamente con la capitulación de Alemania en 1945, fue el conflicto militar más sanguinario que se haya registrado en la historia de la humanidad;  se involucró la mayor parte de las naciones del mundo, en especial las grandes potencias que tomaron partida en uno de los dos bandos: los Aliados con Inglaterra, Francia, URSS y Estados Unidos a la cabeza; y las Potencias del Eje con Alemania, Japón e Italia.

Se movilizó una cantidad increíble de recursos, sean estos bélicos, humanos, científicos y económicos, con más de 100 millones de militares puestos en acción. Se utilizó por primera y única vez, armas nucleares en un conflicto militar. El resultado fue macabro, un saldo de 50 a 70 millones de víctimas, destacándose en ello, los mártires judíos del holocausto nazi. Otro hubiese sido el destino de la humanidad, si la Alemania nazi y el imperio japonés, hubiesen logrado su cometido. Nadie sabe lo que hubiera ocurrido.

Cuando los Aliados llegaron victoriosos a Berlín a principios de mayo de 1945, los alemanes tuvieron que rendirse incondicionalmente ante americanos como también ante el ejército rojo. Rusia que pagó un alto precio en esta guerra, guarda en su memoria el 9 de mayo, como el Día de la Victoria. Ahora, parece que aquel conflicto de hace 70 años, toma vigencia nuevamente con el conflicto de Crimea en Ucrania; Rusia anuncia un desfile militar en la zona para este día, y la canciller alemana Angela Merkel, lamentó que el gobierno ruso tenga intenciones de instrumentalizar esta fecha, reviviendo viejas heridas entre estas dos naciones. Parece que no hemos sido capaces de aprender las grandes lecciones de la historia; bien dice el dicho, que el hombre es el único animal que se tropieza dos veces en la misma piedra. 

domingo, 4 de mayo de 2014

40 años

El 1 de mayo de 1974, se constituyó la Federación Indígena y campesina de Imbabura - FICI, como un espacio que recoge las necesidades de lucha y las voces reivindicativas de los pueblos y comunidades kichwas de la provincia de Imbabura; excluidas e invisibilizadas por el Estado Nacional, al igual que otros pueblos originarios de Ecuador y el Continente. El objetivo que se plantearon los líderes indígenas de esa época, era ni más ni menos que suprimir toda forma de explotación, opresión y discriminación racial, arrastrado por cinco siglos de colonialismo,  pregonando la construcción de una sociedad solidaria, comunitaria y humanista; así también la búsqueda del reconocimiento y el respeto a las diferencias culturales de los pueblos.

Fueron estas acciones y sumadas a otras que se realizaron paralelamente en otras provincias de país, que a mediados de la década de los ochenta del siglo pasado, posibilitaron la consolidación de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador CONAIE; que emerge como la voz principal de los pueblos indígenas del país, para consolidarse como uno de los actores más representativos en la vida política nacional. Cabe mencionar que la consolidación organizativa de los pueblos y nacionalidades originarias del Ecuador, no fue fácil ni sencilla, sino más bien respondió al cúmulo de luchas iniciadas por el mismo Rumiñahui, posteriormente por Fernando Daquilema y más que todo al trabajo organizativo realizado por lideresas como Dolores Cacuango y Tránsito Amaguaña. Papel protagónico digno de resaltar, fue la del imbabureño Monseñor Leónidas Proaño, conocido en la época como el “Obispo de los Indios”.

La Chijallta-FICI, hoy Federación de los Pueblos Kichwas de la Sierra Norte del Ecuador, a pesar de las desavenencias políticas y organizativas, después de 40 años, sigue vigente y es digno reconocer el trabajo realizado por sus sucesivos dirigentes, hombres y mujeres de lucha, que han marcado un  aporte histórico, en la búsqueda y construcción de una sociedad más justa y el verdadero Estado plurinacional.  

lunes, 28 de abril de 2014

Entre excrementos y orines

Al igual que todos los sábados, desde que tengo uso de razón, la Plaza de los Ponchos ha sido la vitrina de las manufacturas que realizamos en mi familia, desde tiempos inmemoriales. Es habitual que en ocasiones encontremos nuestros puestos de trabajo, lleno de botellas vacías, coletas de cigarrillos, sangre, vómitos y orines, por lo que siempre es oportuno llevar nuestros propios implementos de aseo. El último sábado, día mayor de feria, no era la excepción para esta inmundicia; por más limpieza que se hizo, tuvimos que soportar aquel olor nauseabundo por todo el día.

Es lamentable que aquel lugar tan turístico y afamado, considerado por algunos como patrimonio cultural, se haya convertido más que todo en la noche, en guarida de malandrines y bebedero de fin de semana. Para el colmo hace ya como un año, unos dos “dirigentuchos” de la plaza, con la venia de las autoridades ambientales y municipales, decidieron acabar con todos los árboles del sector, aduciendo que eran viejos y que representaban un peligro para propios y visitantes del lugar. La Plaza de los Ponchos lamentablemente está en decadencia, ni el auge revolucionario, ni los paquetes verde de la bonanza petrolera, han hecho caso de su agonía, profundizando su inexplicable mala racha. Para completar y evidenciar mis palabras, Otavalo no ha sido tomado en cuenta ni en una fracción de segundo, en el famoso y costoso video publicitario turístico mundial, llamado “All you need is Ecuador”.

En tiempos no muy lejanos Otavalo era una de los tres destinos turísticos más importantes del Ecuador, hoy ni siquiera aparecemos dentro de los diez primeros lugares de preferencia. Como comentaba una turista, aquí “están matando a la gallina de los huevos de oro”, a vista y paciencia de todos y todas. Ni las ocasionales visitas del presidente Correa a la Plaza, ni el ostentar tener una lugareña en la jefatura legislativa, ni haber tenido un “alcalde indígena”, bastaron para que alguien se sensibilice de esta penosa situación; porque ahí no se ha invertido ni una sola piedra, ni un solo centavo desde hace más de 40 años.  

Justicia o justicia

Hace poco en la provincia de Pastaza, en el Bloque 66 de la Amazonía ecuatoriana, dos contratistas de origen humilde que laboraban en un proyecto de agua potable, como parte de la empresa pública Ecuador Estratégico, fueron lanceados y asesinados por una familia waorani, que según parece sufrieron la muerte de un menor, por causas todavía no muy conocidas. El hecho indudablemente deja una estela de dolor en los deudos y familiares de estos dos trabajadores, que solo buscaban el pan para sus hijos.
Según la prensa el grupo waorani reaccionó de tal forma, luego de que un médico confirmara que su hijo llegó muerto, cuando lo llevaron a un centro de salud. Según voceros del gobierno, este grupo agresor no pertenece a poblaciones no contactadas, sino “son waos contactados y que han estado vinculados a los proyectos” de esta empresa.
Ahora el dilema es: ¿cómo se hace justicia en estos casos? Porque de hecho, sea cual fuere la situación o el lugar, la justicia debe primar en un Estado de derecho. Según la Constitución ecuatoriana, se reconoce a la justicia indígena como alternativa a la justicia ordinaria, sin especificar sus alcances, y de ahí surge el debate y la discusión, que la Asamblea Nacional debió hace tiempo haber discernido. La autonomía jurídica de los pueblos, nacionalidades y comunidades indígenas, es un logro importante; sin embargo es vulnerable a subjetividades en su aplicación y puede facilitar una impunidad desvergonzada. Recordemos el caso de una “violación” en Cayambe, donde el culpable solo fue bañado, según parece con flores.

Lejos de una fobia abierta hacia el derecho positivo, el derecho propio o llámese consuetudinario,  debe ser normado de alguna manera. En el caso de los waoranis involucrados en la pérdida de estas dos vidas, no sé si la cárcel o el azote sería lo más justo, pero si fuera un familiar de cualquiera de nosotros, no dudaríamos en pedir la más severa de las condenas, al final un asesinato es un asesinato.

lunes, 14 de abril de 2014

Electrizante

USD 660, es lo que costó un tablero eléctrico para seis medidores de una vivienda de un pariente en la ciudad de Otavalo. Al escuchar el precio del artefacto, al principio fui incrédulo y supuse que seguramente contenía medidores de “luz” de altísima tecnología. Electrizante fue después constatar, que en realidad ese era el precio del tablero –una caja metálica con alambres y breakers- y que además no contenía medidor alguno. Posteriormente, don Germán, el electricista de la familia, nos comentaba que la fabricación de estos tableros, obedecía a un “monopolio”, pues alguien tenía la exclusividad y la autorización de la empresa eléctrica para proveerla. Si realmente eso es verdad, consideraría que es un asunto poco ético y que tiene que ser remediado. Más allá de esta situación, parece que la empresa eléctrica Emelnorte, no camina acorde a los nuevos tiempos de “modernización” empresarial –me refiero a las empresas públicas- en la que la prioridad es la atención al cliente. Es fácil notar que dentro de la empresa, existen personas muy educadas que se esmeran por una buena atención, pero otros en cambio son pocos efectivos y parecería que sufren de alguna dolencia, no sé, tal vez algún tipo de aburrimiento por estreñimiento, pues se los ve malhumorados, de ceño fruncido, no responden cuando se les habla y les resulta imposible dibujar en sus rostros aunque sea una sonrisa fingida.

Anecdótico resultó notar, que en una ocasión, una empleada de esta ya madura empresa, oprimía un botoncito para autocalificarse de excelente, la atención que ella brindaba a los usuarios. Viveza criolla, falta de honestidad, en realidad no sabría cómo calificar esta situación. Es necesario notar también que son muy efectivos a la hora de “cortarnos la luz”, pues no esperan ni un día, pero a la hora de la reconexión, el trámite puede complicarse demasiado. No sé si sea, solo una percepción mía, pero podría asegurar que algo pasa, o no pasa; en la empresa eléctrica regional Emelnorte.

La alternativa al gas

No sé si por hacernos despechar del gas licuado de petróleo, o por alguna otra razón desconocida, que por estos meses ha sido un suplicio encontrar una bombona de gas de cocina. Algunos incluso  han viajado de pueblo en pueblo por conseguir el bendito tanque de gas, que nos permita cocinar y calentar la helada agua de nuestras duchas. Sea cual fuere la razón, hacemos un llamado a la sensibilidad de las autoridades gubernamentales, para que mientras no se haga efectiva la migración de las cocinas a gas, a las cocinas eléctricas, se tomen medidas correctivas urgentes, en cuanto a  la distribución del gas.

Refiriéndonos a la iniciativa del gobierno nacional, de cambiar el uso del gas, al de la electricidad en cuanto al tema de la cocción, debemos reconocer que ya era hora y que es una medida acertada. El tema del gas se había convertido en un tema político, a raíz de que la destitución del expresidente Bucarán, se embulló justamente por querer revisar este cuestionado subsidio. Para los gobiernos de turnos posteriores, el tema se había convertido en un tema tabú, que nadie se atrevía a tocar, incluyendo el gobierno actual. Notemos que prácticamente la bombona de gas, es entregada casi de forma gratuita a la población, situación que es aprovechada por algunos “vivarachos”, que sacan provechos poco éticos del asunto. Otro de los inconvenientes es el traslado de estos pesados artefactos arcaicos, que ponen en riesgo la seguridad y la salud de los usuarios, en especial de las amas de casa.

Entonces bienvenida la iniciativa gubernamental de cambiar esta matriz energética, que en los primeros meses de aplicación obviamente causarán algunas molestias a la población, pero que el futuro representará un cambio sustancial en la calidad de vida de los ecuatorianos. El tema de un subsidio inicial a los sectores populares y necesitados, en la adquisición de estos artefactos eléctricos y en los costos que representaría este cambio en los hogares, me parece muy importante, pues no todos estaremos en las condiciones económicas óptimas, para enfrentar este proceso.

De flacos a gordos

Recuerdo cuando pequeño, teníamos una dieta completamente diferente a la que tenemos en la actualidad. Alimentos propios cosechados con nuestras propias manos, como las diferentes clases de maíz, papa, melloco, fréjol, arveja, trigo, quinua, cebada, col, zampu –una variedad de calabaza-, chocho, entre otros; constituían nuestra seguridad alimentaria. A pesar de ser una dieta escasa en proteínas, podemos afirmar que era una dieta sana y natural. Hoy con la presencia de productos alimenticios industrializados, nuestra dieta ha cambiado peligrosamente, en desmedro de nuestra salud.

Sorprende los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, publicados el mes de diciembre pasado, porque aparentemente el problema de la desnutrición de antaño, se ha transformado en un problema de la gordura. Según este estudio, seis de cada diez ecuatorianos y ecuatorianas entre 19 y 60 años, presenta sobrepeso u obesidad. Este problema tiene mayor incidencia en las mujeres, donde el porcentaje aumenta a 65,5 puntos, mientras en los hombres es de 6%. Parecería según estos resultados, que en el Ecuador ya no se padece de hambre.

Últimamente se ha escuchado y han sucedido hechos muy curiosos en nuestro país. Se habla del cambio de la matriz productiva, la matriz energética, de transformación, de revolución, hasta de un patético “milagro ecuatoriano”, incluso del “sueño ecuatoriano”, en remplazo del sueño americano. Para completar, últimamente se ha visto un desfile de artistas y grupos musicales de “ranking” mundial, como por ejemplo la banda Metálica. ¿Será que como país ya hemos abandonado esa denigrante categoría, de país en vías de desarrollo? ¡Para nada! Aunque sí vemos cambios importantes, como siempre debería ser; el tema de la obesidad en el Ecuador, es la mejor radiografía social. A pesar de que nos hemos engordado, no hemos mejorado nuestra calidad de vida; tal como indica el mencionado estudio, el 2.8% de niños entre 5 y 11 años que tienen obesidad o sobrepeso, presentan desnutrición. Una clara muestra de que las apariencias engañan.

martes, 25 de marzo de 2014

Los celtas y los kichwas

Situaciones similares en el mundo, se pueden encontrar a diestro y siniestro, pero el caso de los celtas con los kichwas, es algo excepcional. Los celtas dominaron durante mucho tiempo gran parte de Europa, desde el mar Negro hasta el Atlántico. Las lenguas celtas que se originaron a finales de la Edad de Bronce –1200-800 a.C.– en una civilización de tribus aristocráticas y guerreras, se expandió por gran parte del viejo continente; una forma temprana del galés –idioma celta– se hablaba en Gran Bretaña, 1500 años antes que el inglés antiguo ganara terreno. La palabra celta marca su distancia y diferencia cultural de la romana y la griega; el término en sí, viene del griego keltoi, y apareció en el siglo VI a.C. para referirse a las tribus bárbaras que vivían al interior de la región del Mediterráneo.

Grandes monumentos y sitios históricos ubicados en las riveras del extremo oeste de Europa, corroboran los gloriosos días del pasado celta, como los monolitos de Stonehenge, ubicado en Inglaterra, y patrimonio arqueológico de la humanidad. A raíz de la expansión de los romanos, quienes sometieron a los ejércitos celtas por el siglo II a.C., al que le siguieron los anglosajones, vikingos, normandos, y finalmente los ejércitos coloniales ingleses y franceses, que incluso prohibieron sus lenguas, sus nombres, su derecho a poseer propiedades y en el caso de los clanes escoceses hasta su vestimenta (el famoso kilt); comienza su destino, el de los pueblos vencidos, recluidos en las tierras más inhóspitas del continente, arrinconados en el extremo norte de Escocia, en Irlanda, Inglaterra, Francia, España y Portugal; situación que para bien, ayuda como un mecanismo de supervivencia cultural.
En Escocia la fuerza por la vigencia milenaria y cultural es evidente, las lenguas celtas al igual que otras lenguas maternas del mundo tienden a desaparecer ante la globalización; menos del 1% de la población de Escocia, es decir tan solo 30 mil personas, hablan esta lengua con fluidez, mayores principalmente; pero es que hablar gaélico al igual que hablar el kichwa andino, suena a rebeldía, a insurrección; suena a una voz que a pesar de miles de años de confinamiento, de persecución, se niega a desaparecer.
Actualmente a excepción de algunas regiones en Irlanda, los galeses se destacan por preservar los nombres propios de los lugares, sin la denominación anglófona, en especial en las regiones del norte y del oeste, donde se encuentra el baluarte más sólido de las lenguas celtas: cerca de 600 mil personas, aproximadamente, una quinta parte de la población, pueden hablar galés, y son las beneficiarias de un movimiento nacionalista que ha utilizado el idioma como un grito unificador desde la década de los 60, ahora la lengua antigua se escucha en las escuelas, los bares, las tiendas y en la televisión.
A pesar del ostracismo, la cultura celta sigue vigente y ahora en uno de esos giros que suceden en la historia, los celtas y su cultura parecen ser una de las identidades más seductoras del nuevo siglo, más que todo en Europa: libres de espíritu, rebeldes, poéticos, adoradores de la naturaleza, mágicos y autosuficientes; al igual que los kichwas andinos.

Derechos extras

Ciertamente hemos exigido en la alcaldía, una mayor atención a los sectores indígenas de Otavalo. La respuesta de la primera autoridad municipal, se sintetizaba en la idea de que “soy el alcalde de todos”, tal vez con mucha razón. Pero repasemos una vez más la realidad de Otavalo y sus comunidades indígenas. El desarrollo económico de Otavalo se sustenta en el turismo y la producción artesanal básicamente; y el turismo se sustenta en la riqueza cultural o étnica de sus comunidades originarias. Entonces a nuestro entender resultaba obvio priorizar el fortalecimiento y continuidad de esos sectores económicos y culturales.

Por otro lado las poblaciones indígenas, por su condición histórica de marginalidad y vulnerabilidad, han sido favorecidas con una serie de leyes, acuerdos y convenios, tendientes a revitalizar sus culturas y modos de vida. En tal virtud la idea de que todos tenemos las mismas obligaciones y derechos, cae en la equivocación, por la sencilla razón de que las poblaciones indígenas, tienen algunas exenciones, preferencias y derechos extras, como los derechos colectivos. Cabe citar algunos de ellos: “Los pueblos indígenas tienen derecho a la libre determinación. En virtud de ese derecho determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural.” “Los pueblos indígenas tienen derecho a mantener y desarrollar sus sistemas o instituciones políticas, económicas y sociales, a que se les asegure el disfrute de sus propios medios de subsistencia y desarrollo, y a dedicarse libremente a todas sus actividades económicas tradicionales y de otro tipo.” Artículo 3 y 20 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas.

En otro ejemplo, el Código Orgánico de la Función Judicial, en su artículo 344, literal c y d, dice lo siguiente: “Lo actuado por las autoridades de la Justicia Indígena, no podrá ser juzgado ni revisado por los jueces y juezas de la Función Judicial, ni por autoridad administrativa alguna…” “Pro jurisdicción indígena.- En caso de duda entre la jurisdicción ordinaria y la jurisdicción indígena, se preferirá esta última…” Más que un trato igualitario, lo que exigimos es un trato justo y basado a la legalidad proclamada.

viernes, 14 de marzo de 2014

Serás viejo también

No hace mucho, en una de las redes sociales, se notó la publicación de una fotografía que seguro llegó profundo a muchos: una anciana maltratada al borde de la calle, y una leyenda que más o menos decía así: “Cuidé y crié a seis hijos, ahora nadie me puede cuidar”. ¡Tremendo! Un mensaje impactante que no se aleja de la realidad. El sacrificio que realizan los padres, en especial la madre de familia, en cuanto al cuidado de su crío, es invalorable y se extiende más allá de la edad adulta. El embarazo, los dolores, el parto, el amor, el cariño, la salud, la alimentación, vestimenta, entre muchos otros regalos que nos han proporcionado como hijos e hijas, muchas veces no son lo suficientemente reconocidos. La gratitud como uno de los valores y legados de nuestros padres, por hoy se pierde en el ajetreo  del mundo moderno, el trabajo, la diversión y el quemeimportismo hacia nuestros viejos.

La cultura occidental caracterizada por el institucionalismo, han creado guarderías y escuelas para nuestros niños; asilo de ancianos para nuestros viejos, sitios destinados a recluir a los adultos mayores, lugar donde alguien los cuida, pero que en realidad son hospicios donde nuestros mayores, literalmente se alojan para esperar la muerte, lejos de sus seres queridos; a razón de que sus hijos están muy ocupados y no pueden hacerse cargo de ellos. Los que tienen menos suerte incluso pueden terminar absolutamente solos o en la calle.

La tradición andina en estos casos demanda o demandaba otro tipo de responsabilidades para con nuestros viejos; más humana, más respetuosa y más justa, en la que los ancianos seguirán al cuidado afectuoso de su familia, por el resto de sus días. Estos son los valores que se anteponen a una vida contemporánea, en la que el dinero prima en la supervivencia familiar; tiempos en que el tiempo para compartir la sabiduría de nuestros viejos, la dulzura y la inocencia de nuestros hijos, se limita cada vez más. Seamos más agradecidos con nuestros mayores, no nos olvidemos de ellos. Recordemos que ese será nuestro retrato y nuestro destino también. 

viernes, 7 de marzo de 2014

Revés democrático

Una reforma constitucional para instaurar la reelección indefinida, no calaría profundo en nuestro país y sería un error garrafal en el proyecto político de la revolución ciudadana. La reelección indefinida es una aberración en sociedades que de alguna forma se han alineado dentro de la democracia occidental, acogiendo valores como la libertad, la alterabilidad y la pluralidad. Si nos sinceramos y vamos con la posibilidad de nombrar gobernantes vitalicios, mejor nombremos un rey, una monarquía absoluta; o para ser más justos nombremos un inca o un shiri, que sería lo más acorde con la realidad y la historia ecuatoriana.

Las masas populares son susceptibles al engaño y a la manipulación, tal como ocurrió en la Alemania nazi, o en otros tantos gobiernos incluso llamados democráticos; sin embargo hay que reconocer que actualmente la comunicación fluye vertiginosamente por las redes de la información, configurando gracias a la tecnología y a la internet, ciudadanos con mayores posibilidades de conocimiento, participación política y discernimiento. En Ecuador, seguro que aquella época en donde el populismo campeaba a sus anchas, solo es un patético recuerdo histórico; y hoy es evidente que a pesar del rechazo a la política, los ecuatorianos y ecuatorianas tienen una conciencia democrática y política más clara; o por lo menos esa es la lectura que podemos concluir en relación a los resultados de las últimas elecciones.

Las democracias latinoamericanas tuvieron un pasado turbulento, con la presencia de dictaduras, golpes de estado y caudillismos; sin embargo hubo esperanzas alentadoras para la consolidación democrática en la región. La presencia de gobiernos “progresistas” de aparente simpatía con regímenes totalitarios, pone en entredicho tal esperanza, pero suponemos que son gajes de la vida política de un país. Si realmente los actuales gobernantes del país, quieren dar luz verde a la reelección indefinida, no nos quedaría más remedio pedir cierta sensatez  y solicitar que permitan un real, debido y justo debate al interior de la sociedad ecuatoriana.

domingo, 2 de marzo de 2014

El fin del mundo

El milagro de la vida en el planeta Tierra, sería simplemente un rápido parpadeo en relación a los cánones universales y el ciclo de vida del sol y nuestro sistema solar. A pesar de que nuestra vecindad planetaria tiene un pronóstico de existencia de 7 500 millones de años todavía, no podemos decir lo mismo de la vida, tal cual como lo conocemos ahora. Con la cantidad de asteroides y cometas que orbitan nuestra galaxia, es probable que dentro de un tiempo muy corto o millones de años, la tierra sea testigo de otra hecatombe igual o mayor a lo que aconteció hace 65 millones de años, cuando un asteroide de 9.6 kilómetros de diámetros, impactó la Tierra, exterminando a los dinosaurios que habían dominado el planeta por 160 millones de años. Según los fenómenos cíclicos del planeta, también es sabido que estamos cerca de una glaciación que igual sería una amenaza mortal para la vida. Otros acontecimientos catastróficos están predestinados a nuestro planeta, como las variaciones orbitales y el desplazamiento de las placas tectónicas, que dentro de unos 250 millones de años, unirán nuevamente los continentes, provocando un calentamiento global sin precedentes. Pero las amenazas pueden aparecer de rincones más recónditos de nuestra galaxia, la Vía Láctea; una estrella de neutrones que desintegraría nuestro planeta, o un agujero negro que se tragaría a todo nuestro sistema solar.


El misterio y la creación más grande del universo conocido, es el cerebro y la conciencia humana. El reto mayor de nuestra especie, sin pretender ser arrogante, sería la de trascender a través  del tiempo y el espacio, hasta alcanzar niveles insospechados de existencia, y esto es una ambición innata de nuestra condición humana, que no debería causarnos vergüenza. La propia evolución humana, el desarrollo de la tecnología y las ciencias, permitirán nuestra propia supervivencia, quizá fuera de este mundo, en otras estrellas, en otros planetas. Mientras el flash galáctico se difumina, seguiremos enredados en pasiones triviales, propias de nuestra existencia actual.

sábado, 22 de febrero de 2014

Política y naturaleza humana

Hablando de política se ha tratado de relacionar a la derecha con el mal y a la izquierda con el bien; nada más alejada de la realidad, si tomamos en cuenta a través de la historia, a los principales actores de la geopolítica mundial. Los hay claro está, los bien malos tanto en regímenes comunistas, nacionalistas, o regímenes liberales o capitalistas. El modelo de gobierno socialista o de izquierda, puede ser un modelo exitoso, siempre y cuando sea democrático, respetuoso de sus instituciones y de las libertades fundamentales del ser humano; si no es así, está predestinado al fracaso.

Debemos entender que la libertad es algo inherente al espíritu humano, que es la razón de su ser, y su privación sería una negación a esa condición  humana. La búsqueda de la libertad y el libre pensamiento, ha permitido el desarrollo y la evolución de la inteligencia humana, la cultura, la tecnología y las ciencias. El ser humano siempre buscará más, es su destino natural. El capitalismo y el afán de acumular riqueza, es un vicio de esa libertad que tiene que ser controlada por su propio beneficio, más no reprimida o totalmente negada.

Hablando de Venezuela, es evidente que el modelo socialista bolivariano, está predestinado al fracaso por su condición autoritaria, irreverente, torpe e improvisada. Si no cómo podríamos entender, que un país con las reservas de crudo más grandes del mundo, se sumerja en una de sus peores crisis económicas, con una devaluación monetaria estrepitosa. Ni qué decir de la inseguridad, en el 2013 se estima que hubo más de 24 mil victimas de muerte violenta. La corrupción generalizada en sus diferentes estratos sociales y políticos. Al igual que Chile después de la dictadura, la Venezuela de estos días se encuentra fraccionada gravemente. Ha quedado claro que los visionarios construyen desde las cenizas y los revolucionarios a veces, destruyen hasta las cenizas. Son pues estos trajinares políticos, los que dejarán grandes lecciones a la humanidad.