viernes, 20 de septiembre de 2013

Muerte es muerte

Lamentablemente muchas veces la lucha política se torna violenta; santificada por unos y maldecida por otros, siempre ha sido así; muerte, destrucción y barbarie a nombre de la libertad. El pasado 11 de septiembre se conmemoró los 40 años del golpe de Estado y el asesinato del Presidente socialista Salvador Allende, por parte de los militares chilenos encabezados por el General Augusto Pinochet; hecho traumático y violento que giró radicalmente el destino de un país latinoamericano que había recreado el inédito caso de un socialismo eleccionario. Paralelamente se recuerda los terribles atentados terroristas ocurridos en Nueva York y otros sitios de Estados Unidos en el 2001.

Las naciones y sus dirigentes no han subestimado la pérdida de vidas humana a la hora de imponer sus ideales, que paradójicamente se rotulan a nombre de todos. Millones de muertos y desaparecidos a manos del régimen estalinista en la antigua Unión Soviética, millones de victimas en la llamada Revolución Cultural de la China de la segunda mitad del siglo XX, otros millones de muertos en la guerra de Vietnam; al igual que en otros gobiernos dictatoriales, miles de muertos y desaparecidos en el régimen militar chileno. La sociedad chilena quedó fraccionada gravemente, como un trauma nacional difícil de curar incluso después de más de 20 años de haber regresado al régimen democrático, y tardará varios años más para que esta herida social comience a cicatrizarse.

En una carnicería humana no podemos justificar a nadie, masacre es masacre; más peor aún si es que se involucra civiles inocentes; no importa que sean patriotas, revolucionarios o terroristas; es irrelevante que sean sirios, chinos o norteamericanos, a la final muerte es muerte. Es importante elevar el poder vinculante de la ONU para que empiece a legislar seriamente en temas tan trascendentales como: derechos civiles y colectivos, restricción a la producción y comercio de armas, cambio de la matriz energética, nuevo orden económico mundial, movilidad humana, entre otros.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Para el próximo alcalde

Hace ya algunos días reflexionaba sobre el decaimiento del turismo, particularmente en lo que concierne al cantón Otavalo. Hoy me ratifico nuevamente que el principal sustento de la provincia de Imbabura está en pleno declive. Más que hacer reflexiones realistas que pueden parecer pesimistas, es necesario también gestar algunas propuestas tendientes a revertir este malhadado proceso, con la esperanza de que alguna autoridad la tome en cuenta.

La rehabilitación del ferrocarril en la ruta Otavalo- Ibarra, indudablemente re potenciará el turismo en esta zona, pero paralelo a esto se debe gestar zonas de parada atractivas y óptimas para el turismo. El visitante llega a Otavalo por tres razones fundamentales: Plaza de los Ponchos, etnia y paisajes; por lo que es importante rehabilitar mediante una reingeniería integral la zona de influencia de este centenario mercado artesanal; en el tema cultural hace falta diversificar la producción artística a nivel industrial, como también motivar y apoyar la vivencia cultural de los kichwas; paralelamente se debe crear una ordenanza municipal para dar una identidad arquitectónica a la ciudad, en donde se exija el uso de materiales nobles como la teja, la madera y la piedra en la remodelación y construcción de viviendas, tanto en la urbe como en la zona rural. La limpieza es algo imprescindible a la hora de gestar proyectos turísticos, por eso es importante descontaminar urgente los ríos y erradicar el desaseo en la ciudad, por medio de una campaña efectiva y sanción para los infractores. El control a los restaurantes debe ser estricto y permanente. Cómo olvidar también el trato a los turistas, que es otro de los temas donde se debe trabajar permanentemente; debemos ir pensando en el etiquetado correcto de los productos a comercializarse, con su respectivo precio, para evitar el asedio a los turistas y el abuso en los precios.
Si los potenciales candidatos o candidatas a la Alcaldía de Otavalo, no han tomado en cuenta estos importantes temas en su agenda de gestión, les recomendaría que por favor se queden tranquilos en sus respectivos domicilios y dejen trabajar a otros que sí pueden tener visión.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Siria y la violencia doméstica

La violencia doméstica por lo general perfila a un padre de familia, que en uso de la superioridad basada en la fuerza bruta, golpea y maltrata a su esposa e hijos, a título de ser el jefe de familia. En estas circunstancias el padre de familia puede alegar, que es un conflicto interno y que nadie debe meterse en sus problemas familiares; a pesar de esto es indiscutible y urgente la intervención de una autoridad competente. Esta analogía pudiera parecer muy simplista a la hora de analizar los problemas internos de un país, la de Siria específicamente; pero es muy ilustrativa. Indudablemente la geopolítica demanda de otro tipo de análisis relacionados con aspectos históricos y culturales más complejos y profundos, pero a la final el asunto es el mismo.

El derecho y el cumplimiento de acuerdos internacionales de convivencia deben ser cumplidos, no cabe una anarquía mundial a razón del altivo y patriótico discurso del no intervencionismo, que como discurso suena bonito. La ONU debe desempeñar un papel preponderante en este conflicto y en otros, a razón de que es un organismo multilateral creado con estos fines, y la autoridad debe prevalecer por encima de las potencias mundiales, que en este y en otros casos asedian como buitres hambrientos. Es obvio que estas potencias tienen sus intereses puestos en el Medio Oriente y en Siria particularmente. ¿Y quien no tiene intereses en este mundo petrolero?, un caso patético, es el caso Yasuní, para ilustrarlo de la mejor forma.

Pero lo que debe prevalecer sobre cualquier tipo de intereses, es el interés por la vida y la dignidad humana. Jamás se puede tratar de justificar de ninguna forma, una carnicería humana como la que sucede en Siria, eso es inadmisible. No importan las posturas de nadie. No importa quien haya utilizado armas químicas, si el gobierno o los rebeldes, lo que importa es parar este conflicto ¡ahora! Lejos de abogar por un dictador que heredó su poder presidencial; o por los rebeldes sirios que cuenta con la bendición imperial, simplemente clamo por una paz efectiva.

sábado, 31 de agosto de 2013

El Yamor y sus particularidades

Hace más de un cuarto de siglo, la fiesta del Yamor en Otavalo, era más renombrada que ahora. Recuerdo que la noche del pregón bajábamos caminando desde la comunidad de Agato, un buen número de jóvenes y niños, compuesto principalmente por familiares, con la idea de curiosear y entrar a uno de los dos cines que había en la época, el Teatro Bolívar y el Teatro Apolo. Como muchos contemporáneos recordarán, en aquella época comprar un boleto a la función nocturna era toda una locura, marea de personas que pugnaban como dé lugar llegar a la boletería, muchos “nadaban” literalmente por encima de aquel gentío para conseguir sus entradas; deduzco que todavía no se inventaban las civilizadas filas o “colas” de hoy en día. Después de la función de cine, que era una distracción muy cotizada en aquellos tiempos, rodeábamos varios de los afamados bailes populares de la época; pero eso si con mucho cuidado, porque siempre habían grupos de “chiquillos” o “mishus” vándalos, que buscaban cualquier pretexto para agredir a los indígenas.

La fiesta mayor de Otavalo debía de ser el 31 de octubre, a razón de la erección de villa a categoría de ciudad, refrendada por el mismísimo Libertador Simón Bolívar; pero paradójicamente se celebra en septiembre, con un conato aborigen y andino; un tanto difícil de entender si tomamos en cuenta que el Yamor de Otavalo, fue creado por un grupo de jóvenes otavaleños mestizos o “blancos” como se llamaban en aquella época, con el ánimo de institucionalizar una celebración de corte elitista, que recree a la alta sociedad otavaleña. Años después esta celebración tuvo su punto crítico, cuando un grupo de otavaleños kichwas quisieron inscribir una candidata indígena al reinado del Yamor, ante lo cual aquel mojigato folclorismo no vaciló en escupir un tedioso racismo, que puso a Otavalo en el ojo de la noticia nacional. Por hoy desconocemos los motivos por los cuales una participación indígena en el reinado del Yamor es nula, pero seguro que no es el racismo de antaño. Se gasta o se invierte grandes cantidades de dinero en esta fiesta, recursos que son de todas y todos los otavaleños, y eso está bien con una sola observación: que sean justos y equitativos a la hora de destinar dineros públicos a las diferentes festividades que por hoy tiene Otavalo.

sábado, 24 de agosto de 2013

Ecuador pluricultural

¿Desyasunízate?

Curioso. Parecería ser que hoy el lema ambiental del gobierno fuera: desyasunízate. Cómo es posible que los gestores de la iniciativa Yasuní ITT, para dejar el petróleo bajo suelo, sin importar quienes hayan sido, no pudieran haber medido el real alcance que tendría esta inédita iniciativa en el contexto global. Más que los “ambientalistas infantiles”, los que se quedaron cortos en esta historia son los políticos infantiles; imagínense, haber pensado que el mundo les regalaría 3.600 millones de dólares por una noble causa ambiental. Ilusos, como diría el Presidente de la República.

En todo caso las cosas se han dado de esta forma y el gobierno está empeñado en revertir la idea de no tocar este santuario natural de incalculable valor llamado Parque Nacional Yasuní. Esto indudablemente tendrá un costo político para el gobierno, sin importar si se explota o no; a menos que el Presidente Correa revea la decisión y renuncie inmediatamente a tal intención, en términos de supremo interés nacional y dedicarse a buscar alternativas para conseguir sus 600 millones de dólares anuales para el país. Esto incluso le permitiría un repunte nacional en términos electorales. Un escenario poco probable.

Las petroleras han causado tanto daño en la Amazonía ecuatoriana y es imperiosa la necesidad de cuidar y proteger este último reducto de la naturaleza pura, expuesta a la voracidad humana. Conscientes de la necesidad de recursos económicos, conscientes también de la necesidad de hidrocarburos en el mundo, pero más conscientes de la necesidad de proteger nuestra madre tierra que en el caso de Yasuní es única y el legado más preciado para las futuras generaciones, unimos nuestras voces para decir: No toquen el Yasuní. La naturaleza no necesita del hombre para seguir existiendo, pero el hombre sí necesita de la naturaleza para seguir existiendo.

viernes, 16 de agosto de 2013

Espejismo y plurinacionalidad

A pesar de que la actual Constitución del Ecuador acoge puntos importantes de reivindicación indígena, y muchos nos hayamos identificado con la última carta magna del 2008, para tratar de acoger a la República del Ecuador como también algo propio de los pueblos autóctonos; la realidad actual de marginalidad, no dista mucho de lo que pasaba hace apenas una generación. Aunque un importante sector indígena haya logrado acceder a puestos burocráticos en el gobierno; las grandes mayorías siguen en condiciones casi parecidas a los de antaño, la pobreza no se ha erradicado del campo y los más afectados son indígenas. Que algún dirigente ocupe un puesto relativamente importante en el gobierno, no quiere decir que el Ecuador sea un país plurinacional e intercultural. Lo indígena más bien se ha tornado en una especie de adorno para congraciarse con las masas populares. Entregar cargos a sus dirigentes, un método quizá para acallarlos.

Un Estado Plurinacional, para ser tal, debe ser estructurado en su conjunto y así lograr la inmersión real de los pueblos culturalmente diferentes; en la vida política, económica y cultural de un país. Fuimos un tanto ilusos al considerar que la incrustación de una sola palabra, la “plurinacionalidad” en la Constitución, bastaba para corregir un error histórico de más de 500 años. Obviamente cambiar esta realidad a corto plazo es imposible, se debe generar nuevas discusiones, sobre cual es la dimensión y la visión de un Estado auténticamente plurinacional e intercultural. Se debe sentar las bases de una nueva reingeniería estatal, y para esto es imprescindible el liderazgo y la participación del sector indígena, llámese movimiento indígena o sectores intelectuales. Es necesario poner atención a un recambio ideológico político, al interior de las organizaciones indígenas; antes que seguir con aquel discursillo desactualizado, sintetizado en la noble defensa de la pachamama.

El ocaso del turismo

Cuando en una noche fría veo a un grupo de turistas extranjeros, deambular por las calles de la ciudad de Otavalo, siento mucha pena y al mismo tiempo reflexiono. Otavalo y quizá la provincia de Imbabura, parece vivir por hoy un triste ocaso del turismo, que en otros tiempos fue famoso. De hecho como ciudad y como cantón, Otavalo ha bajado considerablemente en el ranking de los destinos turísticos más reconocidos del Ecuador.

Entiendo que el turista llega a Otavalo con el entusiasmo de conocer su gente, su cultura, sus artesanías, su arquitectura, gastronomía, paisajes, entre otros atractivos. ¿Pero qué es lo que encuentra al llegar a la ciudad? Muy poco o casi nada. Para empezar se encuentra con una ciudad que no tiene una identidad arquitectónica; la famosa Plaza de los Ponchos, abarrotada, casi sin camineras y lleno de productos foráneos. La cultura tiende a desaparecer; sin teatros, sin óperas autóctonas, sin eventos culturales regulares, y sin la motivación necesaria para que nuestros jóvenes mantengan su indumentaria o por lo menos su sagrada trenza kichwa otavaleña. La situación es seria. Niños y niñas indígenas que van adoptando prácticas culturales totalmente occidentales, al igual que nuestros hermanos los mestizos. La situación en las comunidades kichwas rurales no difiere mucho de la ciudad, basta constatar algunas alrededor del lago San Pablo, con sus armatostes de cemento y bloque, con jóvenes que han adoptado una extraña subcultura o la vida tribal “emo”. A esto se suma el déficit de hoteles, restaurantes y centros de diversión de categoría pero con identidad. Diríamos, una total decepción para el turista, quien no se reservará sus comentarios en su país de origen.

No olvidemos que el turismo y la agricultura, serán nuestra carta de salvación a nivel de país, en una economía pos petrolera. Es momento también de preocuparnos seriamente del tema turístico, sino estaríamos matando a la “gallina de los huevos de oro”, y eso sería una tremenda irresponsabilidad de todas y todos los otavaleños. ¡Salvemos el turismo!

viernes, 2 de agosto de 2013

¿Reelección indefinida?

De chiste a chiste, últimamente se ha empezado a hablar en serio sobre la reelección presidencial indefinida. La mayoría de los ecuatorianos aprobamos la Constitución de 2008, por considerarla de avanzada, democrática y garantista; si hubiese proclamado la reelección indefinida, seguro que la hubiésemos desechado. Democracia es alternabilidad, en tal sentido quienes propician el poder perpetuo, como dictadores, jefes supremos, e incluso alcaldes que quieren perennizarse en sus puestos, como el de Guayaquil; podrían ser considerados como antidemocráticos, y como tales, enemigos del pueblo.

Con los últimos sucesos eleccionarios, incluso la reelección inmediata por una sola vez, en países como el nuestro, da mucho que pensar y debatir; sin embargo pensamos que puede ser saludable para propiciar cambios estructurales importantes dentro de un país. Pero aferrarse al mando por siempre al puro estilo de las dictaduras del siglo pasado, nunca será justificado por más sentimientos altruistas que se tenga, además que yo sepa ningún dictador o caudillo que se petrifica en el sillón del poder, ha salido con la “bendición de Dios”.

La tentación para el oficialismo en las actuales circunstancias políticas, puede ser muy grande. Queda oportuno hacer un llamado al raciocinio democrático de los entes políticos activos y hegemónicos, a dejar de lado la arrogancia triunfalista y las ambiciones personales en función de construir un Ecuador moderno y de instituciones sólidas e independientes. Por el bien del país se sugiere a los señores y señoras asambleístas, disipar de una vez por todas, ideas tan osadas como el de reformar nuestra Constitución, en pro de una reelección indefinida. Cambios constitucionales como estos, generarían situaciones políticas y sociales que pondrían en serio riesgo, la unidad y el progreso de nuestra República.

Seguridad y delincuencia

La seguridad es un requisito fundamental para lograr el progreso, desarrollo, sumak kawsay o como quiera llamarlo. Si bien es cierto que la delincuencia no terminará nunca, también es cierto que se puede reducir a porcentajes ínfimos; todo esto dependerá claramente de la política estatal o del gobierno de turno. Por eso el clamor ciudadano de poder vivir seguros y tranquilos, con una legislación -seguridad jurídica- clara y justa, tendiente a una convivencia más o menos armónica entre los ciudadanos y ciudadanas.

En contraposición a las estadísticas, a los indicadores económicos; la delincuencia ha crecido abultadamente en los últimos años, y no nos queda más que fortificar nuestras casas y comercios a modo de castillos medievales, caminar con la psicosis de algún momento ser abordados por un delincuente y esperar medidas efectivas de parte de las autoridades competentes, que no llegan. Últimamente Otavalo ha sido un sitio predilecto de la delincuencia, a razón de una actividad económica importante en la provincia y paso predilecto del turismo nacional e internacional. Si no nos hemos dado cuenta, la ciudad ha crecido significativamente y demanda de necesidades acorde a su tamaño, como la implementación de la central 911, “Ojos de Águila”, aumento de patrulleros y efectivos policiales, entre otras bondades de la tecnología contemporánea.

Aunque el asunto de seguridad ciudadana compete exclusivamente al Gobierno Nacional, entiendo que todos estamos dispuestos a contribuir en revertir el flagelo de la delincuencia. Es oportuno hacer una invitación cordial a todas las autoridades, sectores sociales, ciudadanía en general, a unir nuestras manos y nuestras mentes, para buscar e implementar mecanismos efectivos que contrarresten la delincuencia, que por hoy, viene ganando esta guerra.

sábado, 13 de julio de 2013

Apología a la muerte

Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte, decía Leonardo Da Vinci. Todos tenemos que morir tarde o temprano, ese es nuestro destino, heredado gracias a la desobediencia de Adán y Eva a su Creador, según la tradición cristiana. Será el fin de nuestro universo personal, reservado para el día en que nos ausentarnos de este mundo. Todo se acabará y poco a poco la oscuridad envolverá nuestra carne y nuestro espíritu; espíritu que según mi apreciación, es una prolongación de nuestra energía corporal o material, del bosón de Higgs, de la partícula subatómica conocida también como la “partícula de Dios”

El temor a la muerte y la necesidad de buscar una explicación a lo desconocido, es lo que ha germinado en cientos de religiones que se disputan a sangre y fuego su verdad absoluta. Paraísos y lagos de fuego, dicha y sufrimiento eternos, muerte espiritual y la vida eterna, incluso la opción de convertirnos en dioses, son opciones que nos ofrecen a la carta, muchas de las religiones. Tanta fantasía por despreciar el racionalismo; en todo caso démosle al hombre la posibilidad de soñar, que eso alimentará su esperanza y la sacra fe, a la final lo que importa es su felicidad, sin importar que sea una dulce fantasía. ¿Pero y la verdad? La verdad os hará libres, como decía hace dos mil años, aquel espléndido hombre llamado Jesús. ¿Será posible que seamos felices y esclavos, o buscar la verdad por más dolorosa que sea, para poder verdaderamente ser libres?

Nuestra vida, esa es la verdad; nuestra respiración, nuestro mundo, nuestra capacidad de amar, de crear y recrear, de sentir la verdadera felicidad, de saber que existimos, de aceptar que somos criaturas imperfectas en constante evolución. La muerte será nuestra graduación, en ese momento nos acercaremos a la verdad desconocida, al reencuentro con nuestro cosmos; porque eso somos, polvo cósmico, materia y energía que mueve el universo, o talvez multiversos. Personalmente no tendré miedo a morir; pero sí temeré, temblaré frente al sufrimiento.

jueves, 4 de julio de 2013

¿Y la plaza de ponchos?

Es positivo que las autoridades municipales del Cantón Otavalo, inauguren y se proyecten con las grandes obras que necesitan la urbe y los sectores rurales. Pero como artesanos y dirigentes no llegamos a entender la suerte de abandono que ha sufrido la “Plaza de los Ponchos”. Siendo la plaza y los sectores artesanales el motor de la economía otavaleña, ahí no se ha invertido ni una sola piedra. ¿Cómo puede ser tan descuidada y despreciada por las autoridades competentes? Puede ser válido o hasta cierto punto cómodo, argumentar que no se ha podido trabajar en el lugar, a razón de desacuerdos internos entre los artesanos y comerciantes; pero recordemos que dentro de un colectivo, siempre habrá discrepancias o hasta conflictos, que por demás pueden ser superados de una manera democrática e inteligente. Comprendo que las responsabilidades son compartidas; obvio, que todos tenemos un cierto grado de responsabilidad.

Nuestro mercado artesanal prácticamente estaba abandonado durante los últimos años, tanto por las autoridades competentes, como por la dirigencia y sus organizaciones. Ante los últimos movimientos e inquietudes, generados alrededor de la Plaza de los Ponchos, considero que es un triunfo del Cabildo Kichwa de Otavalo, haber logrado sacudir la conciencia local; es digno de reconocer por hoy una nutrida presencia de la Policía Nacional y la policía municipal en los alrededores de la plaza, por el tema de la seguridad; el tema de una transformación integral de nuestro mercado, comienza a generar esperanzas entre sus usuarios; los artesanos y comerciantes han optado nuevamente por organizarse y activar condiciones para buscar el progreso; las autoridades municipales han regresado su mirada al desdichado mercado artesanal de Otavalo.

Es momento de sincerarnos; artesanos, comerciantes y dirigentes estamos dispuestos a empeñar un trabajo desinteresado y conjunto, a favor de este sector comercial y económico. ¡Ahora bien!, estamos a la expectativa. Esperamos una respuesta clara y oportuna de las autoridades municipales.

Entre el odio y el perdón

El odio es uno de los peores enemigos de la humanidad. Por el odio y los complejos se han cometido los crímenes más atroces en la historia, y se lo sigue cometiendo. Los conflictos y las guerras fratricidas en el Oriente Medio, son un claro ejemplo de ello. Por esa razón se debe tener mucho cuidado con los conflictos políticos a nivel de nuestros países. En una sociedad polarizada ideológicamente, el odio podría encontrar muy peligrosamente su caldo de cultivo, y no queda por demás, hacer un llamado a los gobiernos y gobernados, a fijar su mirada hacia el respeto, la reconciliación, el diálogo y los acuerdos mínimos en pro de una sociedad pacífica.

Magnífico, impresionante, conocer la historia y la transformación militante de uno de los hombres más grandes del siglo XX; sí, hablo justamente de Nelson Mandela, hombre que encarna los valores del perdón y de la reconciliación, por haber sido víctima del irracional sistema político sudafricano del Apartheid, y después de pasar 27 años en prisión, regresar, triunfar en las elecciones presidenciales de 1994, y de lleno renunciar a la venganza contra la minoría blanca sudafricana. “El perdón libera el alma, hace desaparecer el miedo. Por eso el perdón es un arma tan potente” dijo Mandela con sabia razón. Luchador eterno por su pueblo, curiosamente permaneció fichado en Estados Unidos como terrorista hasta 2008.

Pero lo más destacable de Mandela fue o es, su condición de ser humano y no la de un santo como mucha gente creía al principio; humanidad reflejada en su afán de evolucionar como hombre, de transformar sus ideales, de reconocer que en política los dogmas no tienen cabida, de optar por construir en vez de destruir, de perdonar. Recordemos que una de las rupturas en la vida política de Mandela se produjo tras su liberación en 1990, cuando después de haber orientado y creído que la lucha armada sería la única vía para doblegar al poder blanco, abandonó los marcos y las referencias marxistas o socialistas profundas de pensamiento y acogió un marco casi liberal.

Los solsticios y los antiguos

Los solsticios y los equinoccios han marcado prácticamente la vida religiosa de muchos pueblos alrededor del mundo. Astronómicamente, los solsticios son los momentos en los que el sol alcanza la máxima declinación, en el caso de un día como hoy, 21 de junio; una declinación norte de (+23º 27’) y en diciembre (-23º 27’) con respecto a la línea ecuatorial terrestre. En el solsticio de diciembre por ejemplo, en las culturas romana y celta, se festejaba el regreso del sol; a partir de esta fecha para estos pueblos ubicados en latitud norte, los días empezaban a alargarse. Esto se atribuía según sus creencias al triunfo del sol sobre las tinieblas o la oscuridad, posteriormente con el dominio del cristianismo, se decidió situar en una fecha cercana, el 25 de diciembre, el nacimiento de Jesucristo; otorgándole el mismo simbolismo de renacimiento, esperanza y luz del mundo. Algo parecido sucedió en los Andes, pues el Inti Raymi, con la dominación española, pasó a llamarse la fiesta de San Juan.

La vida de las culturas auténticamente andinas, se ha ligado siempre a la traslación anual del astro rey o “Tayta Inti”. Por eso la importancia cultural de la celebración mayor de los pueblos originarios, que es el Inti Raymi, algo así como la navidad para occidente. Las culturas originarias de lo que hoy es Ecuador, según estudios realizados por distinguidos antropólogos e historiadores ecuatorianos, tenían un conocimiento muy elevado de astronomía; así lo demuestran los diferentes puntos de observación descubiertos y localizados en la región norte de nuestro país. Conocimientos y sentido místico, que por hoy tratamos de recuperar y valorizar, dando un sentido a estas celebraciones que están bajo un pleno proceso de extinción o distorsión. Debemos muy responsablemente tener un claro discernimiento de lo que representa un valor cultural, del simple y llano carácter folclórico, como se lo ha tratado de concebir a nuestra herencia cultural. Las celebraciones de nuestros ancestros, por hoy siguen siendo nuestras.

sábado, 15 de junio de 2013

Redes sociales

Con el nacimiento del internet se ha hecho posible la creación de un mundo virtual, donde todos podemos estar conectados y comunicados entre sí. Mucho se ha debatido sobre el tema de las redes sociales y los propósitos de sus creadores, como también del impacto positivo y negativo que ha tenido en la sociedad mundial.

Facebook, una de las redes sociales más conocidas en el mundo, se creó en el año 2004, como un hobby de Mark Zuckerberg, en aquél momento estudiante de la Universidad de Harvard; como un servicio para los estudiantes de su universidad, una versión en la línea de los "facebooks" de las universidades americanas, que eran publicaciones hechas al comienzo del año académico, mismas que contenían fotografías y nombres de todos los estudiantes con el objetivo de ayudar a conocerse mutuamente. Facebook llevó esta idea al Internet, primero para los estudiantes estadounidenses y posteriormente abrió sus puertas a cualquier persona que tenga una cuenta de correo electrónico; convirtiéndose así en un fenómeno mundial, de miles de millones de dólares, pues se estima que tiene más de 1.000 millones de usuarios repartidos por el mundo.

Otra de las redes sociales como Twitter o el mismo Youtube, también se han popularizado en el mundo entero. Estos fenómenos sociales han marcado una nueva era en lo referente a la comunicación global. La posibilidad de poder comunicarse con muchísimas personas del mundo entero, se perfila como un hecho positivo; ahora cualquier acontecimiento importante se divulga rápidamente por las redes sociales, con un alcance mundial e instantáneo. La libertad de expresión se ha fortalecido, pues con estos medios todos tenemos la posibilidad de decir lo que pensamos, sin las guardabarreras de los medios masivos de comunicación tradicionales. Pero también se perfila aspectos negativos, como el manejo de información inexacta. ¿Cabe un control a esta nueva forma de comunicación? Esa sería la gran pregunta.