viernes, 29 de noviembre de 2013

El pelo largo

Resulta preocupante cómo nuestros hijos kichwas de pelo largo, deciden arbitrariamente de un momento a otro cortarse su trenza. Una vez más la moda impuesta por los medios masivos de comunicación, imponen su subcultura. Los padres talvez erróneamente nos consolamos al afirmar que sólo se debe a una burda moda pasajera. En términos generales nuestra sociedad lleva a la gente a creer que el estilo de pelo que llevan, es una cuestión de preferencia personal; un asunto de moda o conveniencia, o sencillamente un asunto de estética; pero dentro de la cultura kichwa no es así, el pelo largo representa algo más.

Durante la guerra de Vietnam, Estados Unidos desarrolló un programa militar, en la que reclutaba guerreros indios capaces de extraordinarias proezas en el campo de batalla; pero de forma inexplicable, cualquiera que fueran sus talentos y capacidades en la reservación india, parecía que misteriosamente desaparecían en la milicia. Este fenómeno inexplicable llevó al gobierno norteamericano a realizar un estudio, donde se demostró que este fenómeno se debía al corte de pelo militar que se les hacía a los nativo americanos, quienes decían que no podían “sentir” al enemigo, ni acceder a su “sexto sentido”, su “intuición” y que por eso sus sentidos no podían ser fiables, ni ellos podían “leer” las señales más sutiles, ni acceder a información extrasensorial. De esta forma el documento final del estudio recomendaba que todos los rastreadores indios estuvieran exentos de los cortes militares, de hecho se requería que los rastreadores tuvieran el pelo largo.


Dice la sabiduría ancestral que cada parte del cuerpo tiene sus funciones específicas, que la madre naturaleza mediante la evolución ha dotado a cada ser vivo, y esto ha permitido la supervivencia del ser humano y otros mamíferos; en tal virtud nuestro pelo largo es una extensión del sistema nervioso, un conducto energético, como un tipo de hilos sensitivos altamente evolucionados o “antenas” que transmiten información al cerebro. Mucho cuidado con el corte de nuestra sagrada trenza.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Monstruosidades

Hace ya más de cuatro meses que aconteció en Otavalo, una monstruosa noticia. Una mujer kichwa fue agredida salvajemente por su pareja, con un pico de botella, con el cual le propinó cortes muy graves en los ojos y estos le ocasionaron la pérdida total de la vista. Increíble constatar tanta irracionalidad sostenida por el alcohol y los celos, a la vuelta de nuestras casas, y más aún parte nuestros corazones, saber que sus hijos pequeños presenciaron este macabro hecho. En este caso no sé que sería lo justo a la hora de juzgar al infeliz que la agredió. Se podría equiparar a un asesinato, o más que eso, pues el muerto descansaría en paz; pero pensemos en la pobre señora que tiene que vivir toda su vida en la oscuridad y encima velar por sus hijos. Terrible dilema para los jueces.


Por estos días, otra noticia horripilante sacude una vez más la conciencia ciudadana del norte ecuatoriano. Cerca de Otavalo otra mujer kichwa, docente, fue atacada salvajemente y violada por tres descerebrados que ventajosamente han sido detenidos. En los dos casos se genera un terrible dolor en sus familiares, que difícilmente podrán recuperarse del shock psicológico al que han sido expuestos. Todos nos preguntamos ¿qué nos está pasando? ¿Dónde están los valores como el respeto al prójimo, que nos inculcaron nuestros padres y nuestros guías espirituales? No cabe duda que la crisis generada en la familia, la escuela y la sociedad, son los responsables de esta degeneración social. En tal virtud podemos señalar que nosotros como padres, maestros y gobernantes; más que asumir una mea culpa, debemos obligarnos a reflexionar en la remediación de una sociedad que va en retroceso, en cuanto a los valores humanos que nos diferencian de las bestias. Y la remediación puede estar en el ejemplo, en el respeto a la humanidad, a la persona, a sus diferencias, a sus preferencias. Cuando se pierde el respeto que todas y todos nos merecemos, la bestialidad oculta en lo humano puede salir de parte a parte. Un mensaje para padres, maestros y gobernantes.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Fecha memorable

“Espero que mañana a las seis de la tarde me informará que ha vuelto la tranquilidad a Guayaquil, cueste lo que cueste, para lo cual usted queda autorizado” Estos fueron los términos del telegrama con las que el Presidente de la República José Luis Tamayo, ordenó al Comandante de la Zona de Guayaquil, aplacar la huelga general de los trabajadores producida a mediados del mes de noviembre de 1922. En esa época la economía mundial entró en una etapa muy difícil a causa de la I Guerra Mundial, y nuestro país no quedó al margen de tales efectos.

Una serie de movimientos obreros y de trabajadores se habían sumado a las protestas, como los ferroviarios, trabajadores de los carros urbanos, los de la empresa eléctrica, cacahueteros, carpinteros, panaderos, albañiles, peluqueros, lavanderos; todos ellos se unieron a la marcha del 14 de noviembre, donde se estima que desfilaron alrededor de unas treinta mil personas hacia la gobernación, para entregar un manifiesto en la que reclamaban la rectificación de las medidas económicas del gobierno, el cumplimiento de las 8 horas de trabajo, mejora salarial,  libertad de los líderes detenidos, entre otras demandas.


El 15 de noviembre de 1922, fecha memorable para todos los ecuatorianos y ecuatorianas, en especial para la clase obrera y trabajadora; se produjo una de las matanzas más infames que se haya acontecido en contra de la población civil de nuestro país. Los militares apostados en calles, portales y casas guayaquileñas, disparaban sin cesar a la multitud. Según estimaciones unas mil quinientas personas fueron asesinadas, sus cuerpos fueron a parar en fosas comunes o al torrente del Río Guayas. El Estado ecuatoriano nunca reconoció este crimen y los responsables de la masacre nunca fueron sancionados, quedando así en la más absoluta impunidad. Es justo y se debe notar también que dentro de los manifestantes había como siempre infiltrados anarquistas violentos, que alimentaron de alguna forma la consumación de este penoso suceso histórico. Paz en la tumba de los caídos en la lucha social.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Análisis político local

Para empezar y para evitar cualquier malentendido, quiero reconocer el trabajo del actual alcalde de Otavalo, el señor Mario Conejo Maldonado. En términos electorales todo parece indicar que en las próximas elecciones de febrero, en lo concerniente a la alcaldía de Otavalo, el enfrentamiento político electoralista se dará nuevamente entre los candidatos Conejo y Pareja. A pesar de que la oposición está un tanto fragmentada como siempre, el alcalde actual de Otavalo, corre un serio riesgo de perder su nueva reelección, por la sencilla razón de que un amplio sector de la ciudadanía otavaleña, sin desconocer los logros de su administración, aspiran ya, a un recambio y oxigenación completa en el Municipio de Otavalo.

Es lamentable que dentro de Alianza País no se haya configurado otro perfil a la alcaldía de este cantón. Decir o pensar que: “Solo yo estoy en condiciones de ganar y gobernar” es una forma evidente de despreciar a los y las camaradas de un movimiento o partido político, pues suponemos que dentro de las organizaciones políticas, existen personas inteligentes y preparadas para desempeñar ese rol político. Seguramente se sentirán tentados por las voces al oído o las famosas encuestas que por parcializadas pueden ser engañosas.


Recordemos por otro lado, que el candidato Pareja en las últimas elecciones perdió por margen muy estrecho de votos y pese a que hizo una pausa política de cuatro años, tendría una tendencia a subir en las preferencias electorales, a esto hay que añadir el hecho de que algunas de las figuras más representativas del Movimiento Pachakutik y otros sectores, como José Manuel Quimbo, van sumando fuerzas alrededor de Gustavo Pareja. Los otros candidatos se remiten a ser unos ilustres desconocidos que más allá de un manejo profesional de la campaña electoral, necesitarían algo de milagro para poder lograr su cometido. Considero que un o una “offsider” que surja al interior del movimiento verde, patearía el tablero político local, más aún si es mujer, kichwa, profesional y lideresa. El reto está planteado.

jueves, 31 de octubre de 2013

Ciencia e indigenismo

A pesar de que la ciencia tiene su origen en la filosofía occidental, podemos enfatizar que éste, es un baluarte universal. Discrepo totalmente a las visiones de ciertos líderes indigenistas, que tratan de despreciar la ciencia por relacionarla con el modo de vida y la civilización vigente en el mundo. La ciencia es conocimiento y el estilo de vida es más bien un asunto político, por lo que es injusto vincularla íntimamente. Los conocimientos deberían complementarse en base a la hermandad y el progreso de la humanidad, desterrando las contrariedades, los prejuicios y los celos culturales.

Un ilustre visitante que anduvo hace poco por tierras ecuatorianas, el científico israelí y Nobel de Química Dan Shechtam, ante la pregunta sobre el éxito de Israel en el área científica, explicaba que en dicho país se presta mucha atención a la cuestión educativa, donde las universidades no solo son centros educativos, sino centros de investigación de alto nivel. Recordaba este hombre de ciencia, que en Israel existen apenas siete universidades a diferencia de las 56 que existen en el Ecuador, haciendo notar que el éxito no está en cantidad, sino en la calidad de la educación. Consideremos que Israel es un país más joven que el nuestro, territorialmente más pequeño, con un número de habitantes inferior al nuestro, que vive en zozobra y  en medio de un conflicto armado permanente, en un medio ambiente poco favorable; sin embargo ha logrado construir un liderazgo en términos globales.

Cuando aquí en el país, desde las élites intelectuales prejuiciadas, se cuestiona proyectos tan importantes como la Ciudad del Conocimiento Yachay o las escuelas del milenio, simplemente nos remitimos al asombro y la incredulidad. El sentido común nos dice, que sólo el conocimiento nos hará verdaderamente libres, y no podemos taparnos los ojos o pretender tener orejas de pescado, en pro de un discurso indigenista, naturalista o como quiera que se lo llamemos, que nos mantenga en bruto o sea en un estado natural totalmente inactivo.

Destino turístico

Para emerger como un destino turístico predilecto, primero hay que renovar la red vial y dotar de un buen sistema de señalización. Capacitar continuamente a los servidores turísticos, entre hoteles, restaurantes y afines, en busca de un óptimo servicio y amabilidad. Proyectarse con una visión ecológica y limpia. Fomento e incentivo a la cultura y tradiciones autóctonas. Organizar e institucionalizar eventos artísticos originales y de categoría internacional. Crear íconos monumentales de proyección internacional. Fomento e incentivo a la verdadera artesanía. Redireccionar el concepto arquitectónico acorde a la filosofía y tradición de su gente. Se puede buscar consultorías sobre el tema turístico, especialmente en otros países y ciudades que se ubican en el ranking más alto, como receptores turísticos reconocidos a nivel mundial. Una evaluación conjunta, realizada entre autoridades e involucrados, debe ser sistemática y permanente.

El cantón Otavalo tiene potencialidad para renovarse nuevamente como uno de los destinos turísticos más importantes del Ecuador. El mítico taita Imbabura con sus 4.630 msnm, ofrece una condición propicia para iniciarse en el andinismo. El Lago San Pablo, uno de los más grandes del país, puede ser aprovechado para cimentar un proyecto turístico de gran envergadura. Las lagunas de Mojanda que yacen abandonadas, pueden ser optimizadas para la pesca deportiva, el camping, el remo, entre otras distracciones. La frontera del sector de la Cascada de Peguche, puede ser ampliada con una reforestación adecuada. Crear un circuito ciclístico pavimentado, para incentivar el uso de la bicicleta y la práctica deportiva, puede ser otro de los atractivos turístico. En fin tantas otras iniciativas que merecen ser discutidas y analizadas en el trazo de una hoja de ruta, que permita alcanzar nuestros sueños.


Se acerca la época de campaña electoral y debemos estar atentos a las iniciativas y ofrecimientos de los candidatos y candidatas. Estas ofertas de campaña política, deben ser ejecutables y no fantasiosas. Como ciudadanos urbanos y rurales, estamos a la expectativa, ya es hora de que Otavalo se direccione al turismo y a la productividad.

lunes, 21 de octubre de 2013

Sistema judicial tribal

Al igual que en muchos pueblos indígenas o nativos de Alaska, como  los Inupiaq, los Yupik, o los Eyak, donde está vigente el sistema judicial tribal, incluso donde tienen su propia policía; aquí en Ecuador tenemos la Justicia Indígena, que se allana también al llamado derecho consuetudinario. Es importante resaltar que la Administración de Justicia Indígena, goza del mismo estatus jurídico que la Administración de Justicia Ordinaria, compuesta a diferencia de la otra, por un aparataje inmenso como miles de empleados, infraestructura y un millonario presupuesto.

El artículo 171 de la Constitución de la República del Ecuador es claro: “Las autoridades de las comunidades, pueblos y nacionalidades indígenas ejercerán funciones jurisdiccionales, con base en sus tradiciones ancestrales y su derecho propio, dentro de su ámbito territorial, con garantía de participación y decisión de las mujeres”. “El Estado garantizará que las decisiones de la jurisdicción indígena sean respetadas por las instituciones y autoridades públicas.” 

El Código Orgánico de la Función Judicial, en el artículo 344 anota que “La actuación y decisiones de los jueces y juezas, fiscales, defensores y otros servidores judiciales, policías y demás funcionarios públicos, observarán principios como el de la diversidad…Lo actuado por las autoridades de la justicia indígena no podrá ser juzgado ni revisado por los jueces y juezas de la Función Judicial ni por autoridad administrativa alguna…En caso de duda entre la jurisdicción ordinaria y la jurisdicción indígena, se preferirá esta última…”

El artículo 345 del mismo código orgánico dice también: “Los jueces y juezas que conozcan de la existencia de un proceso sometido al conocimiento de las autoridades indígenas, declinarán su competencia…Aceptada la alegación la Jueza o el  Juez ordenará el archivo de la causa y remitirá el proceso a la jurisdicción indígena.” Recalcamos que en la ciudad de Otavalo se ha reivindicado territorialidad con sus respectivas autoridades indígenas.

viernes, 11 de octubre de 2013

Crisis existencial y la felicidad

Ciertamente muchos habremos padecido una crisis existencial en alguna etapa de nuestras vidas. Enhorabuena haber trascendido un poco más allá de la trivialidad conceptual de lo que representa nuestra vida, nuestra existencia y haber divagado en aquel vasto universo de preguntas y respuestas. Pero salir airoso de esta etapa confusa de nuestra existencia es difícil, si no tenemos los suficientes insumos intelectuales para hacerlo, dentro de una intelectualidad entendida como sabiduría recabada no solamente en los bancos del conocimiento humano, sino también en la capacidad de poder percibir adecuadamente nuestro universo inmediato.

Sin haber alcanzado el nivel conceptual de la vida y de la felicidad de aquel monje que vendió su Ferrari, he osado en descubrir cuál es la razón de nuestra existencia, ¿Para qué estamos aquí en este mundo? ¿Cuál es nuestro propósito? Me he encontrado con varios amigos que buscan respuestas a estas preguntas y yo he sido enfático en responder para calmar sus aflicciones: El propósito de nuestra existencia es ser felices y hacer felices a los que nos rodean. Es la regla básica que construye y retroalimenta la felicidad de cada uno de nosotros.


En un mundo que sinonimia  el poder, el dinero y la fama con la felicidad; en un mundo lleno de egoísmos, es difícil centrarnos en la luz de este precepto, pero ahí está el reto y la respuesta, si queremos verdaderamente descubrir la genuina felicidad, en el círculo virtuoso de que para ser felices hay que repartir felicidad, que por cierto es una amalgama de sensaciones difícil de explicar. ¿Pero cómo hacer felices a los que nos rodean? La respuesta está en compartir. Por más pobres que seamos, tenemos mucho que compartir con los demás: una sonrisa, un saludo, brindar nuestra confianza, nuestra ayuda, nuestro cariño, nuestro amor sincero, nuestra comprensión. Bien decía San Francisco de Asís, que “Es feliz quien nada retiene para sí”

viernes, 4 de octubre de 2013

A propósito de la CAN

A finales de la década de los ochenta, Luis y María, artesanos comerciantes de una comunidad cercana a Otavalo, decidieron viajar- por tierra lógicamente-, a una ciudad fronteriza del Perú, con la idea de comprar algo de mercadería para variar y poder comerciar en la ciudad de Otavalo. A pesar de que muchos kichwas otavalos en ese tiempo ya habían llegado al otro lado del “charco”, en aquella época uno de estos viajes siempre era riesgoso; por muchos factores como por ejemplo: lejanía, desconocimiento, delincuencia y corrupción. Al llegar a su destino, Luis y María, al escuchar que en Lima existía una buena oferta, decidieron avanzar hasta la capital, cerca de llegar a Lima comenzó un calvario que nunca olvidarían en sus vidas. La pareja de otavaleños que apenas hablaban el español, fueron detenidos por documentación. María llevó la peor parte, porque solamente tenía la cédula de identidad y no el pasaporte; le enviaron a una cárcel con los delincuentes más contumaces en Lima. Sin dominio del español, sin contacto alguno que le pudiera ayudar, en un clima casi infernal, tuvo que sufrir terriblemente hasta que Luis, su esposo por medio de un abogado, pudiera sacarle en libertad, al cabo de una semana.

Cuento esta historia que es verídica para acusar que el Pacto Andino o la Comunidad Andina de Naciones o el Parlamento Andino, casi nada han hecho por una real integración de sus pueblos. En la actualidad se cava una zanja enorme en la frontera norte con Colombia, para separar estos pueblos hermanos. ¿Entonces de qué Comunidad Andina hablamos?, ¿de qué integración hablamos?, ¿dónde está la libre circulación de bienes y personas?

“La semana pasada, la canciller colombiana María Ángela Holguín informó que los gobiernos de la CAN decidieron en Lima la supresión del Parlamento Andino que tiene sede en Bogotá, porque se está creando a nivel de la Unasur una instancia similar.” Cuando escuchamos a los imbabureños Pedro de la Cruz y Silvia Salgado, quienes son parlamentarios andinos ecuatorianos, defender a este órgano meramente burocrático, pensamos no sé si equivocadamente, que solo defienden sus puestos de trabajo.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Tributos y arbitrariedades

En la segunda mitad del siglo XIX, las relaciones entre las comunidades indígenas más rebeldes que no se sometieron nunca al yugo de la sociedad blanco-mestiza y el Estado ecuatoriano, eran muy tensas. Tal como había contado el taita José Manuel Amaguaña, mi bisabuelo; posiblemente a finales del periodo presidencial de García Moreno, Agato era una comarca pequeña, asentada en las faldas del cerro Imbabura, que albergaba a los indios más bravos de la región. En aquella época el Estado ecuatoriano trataba de imponer por las buenas o por las malas el pago de tributos; sean estos en dinero, animales, productos agrícolas o la mano de obra, en la que se producían humillantes arbitrariedades y abusos, que hasta entonces solamente Fernando Daquilema en la provincia de Chimborazo, se había rebelado.

Pues llegaron en ese tiempo a esta comunidad, las autoridades tributarias y su grupo de guardia civil, a imponer su ley y la ley del Estado. Indignados de tanto atropello los comuneros reaccionaron y cercaron temerariamente a la comitiva, para luego someterlos y castigarlos al puro estilo de la ya conocida justicia indígena. Fueron azotados, bañados, y expulsados desnudos de la comunidad; fue tanta la indignación y humillación de las autoridades oficiales, que en represalia, como estaban acostumbrados en aquella época, no vacilaron en utilizar a la milicia nacional, con miras a realizar una incursión militar que exterminaría a los rebeldes de esta comunidad.

El ejército con una bandera roja en señal de guerra, avanzó hasta acampar en la comunidad vecina de Peguche, todo indicaba que se produciría un enfrentamiento, quizá una masacre de impredecibles proporciones. Ante la presencia del ejército empezaron a sonar los churos en la comunidad y todos armados con palos, piedras y garrotes, se apresuraron a tomar posición al filo y el trayecto de la acequia que cruza por el sector de Chimbaloma, dispuestos a no rehuir a la batalla. Afortunadamente el ejército se retiró y nunca fue fácil someter a los indios de Agato.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Muerte es muerte

Lamentablemente muchas veces la lucha política se torna violenta; santificada por unos y maldecida por otros, siempre ha sido así; muerte, destrucción y barbarie a nombre de la libertad. El pasado 11 de septiembre se conmemoró los 40 años del golpe de Estado y el asesinato del Presidente socialista Salvador Allende, por parte de los militares chilenos encabezados por el General Augusto Pinochet; hecho traumático y violento que giró radicalmente el destino de un país latinoamericano que había recreado el inédito caso de un socialismo eleccionario. Paralelamente se recuerda los terribles atentados terroristas ocurridos en Nueva York y otros sitios de Estados Unidos en el 2001.

Las naciones y sus dirigentes no han subestimado la pérdida de vidas humana a la hora de imponer sus ideales, que paradójicamente se rotulan a nombre de todos. Millones de muertos y desaparecidos a manos del régimen estalinista en la antigua Unión Soviética, millones de victimas en la llamada Revolución Cultural de la China de la segunda mitad del siglo XX, otros millones de muertos en la guerra de Vietnam; al igual que en otros gobiernos dictatoriales, miles de muertos y desaparecidos en el régimen militar chileno. La sociedad chilena quedó fraccionada gravemente, como un trauma nacional difícil de curar incluso después de más de 20 años de haber regresado al régimen democrático, y tardará varios años más para que esta herida social comience a cicatrizarse.

En una carnicería humana no podemos justificar a nadie, masacre es masacre; más peor aún si es que se involucra civiles inocentes; no importa que sean patriotas, revolucionarios o terroristas; es irrelevante que sean sirios, chinos o norteamericanos, a la final muerte es muerte. Es importante elevar el poder vinculante de la ONU para que empiece a legislar seriamente en temas tan trascendentales como: derechos civiles y colectivos, restricción a la producción y comercio de armas, cambio de la matriz energética, nuevo orden económico mundial, movilidad humana, entre otros.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Para el próximo alcalde

Hace ya algunos días reflexionaba sobre el decaimiento del turismo, particularmente en lo que concierne al cantón Otavalo. Hoy me ratifico nuevamente que el principal sustento de la provincia de Imbabura está en pleno declive. Más que hacer reflexiones realistas que pueden parecer pesimistas, es necesario también gestar algunas propuestas tendientes a revertir este malhadado proceso, con la esperanza de que alguna autoridad la tome en cuenta.

La rehabilitación del ferrocarril en la ruta Otavalo- Ibarra, indudablemente re potenciará el turismo en esta zona, pero paralelo a esto se debe gestar zonas de parada atractivas y óptimas para el turismo. El visitante llega a Otavalo por tres razones fundamentales: Plaza de los Ponchos, etnia y paisajes; por lo que es importante rehabilitar mediante una reingeniería integral la zona de influencia de este centenario mercado artesanal; en el tema cultural hace falta diversificar la producción artística a nivel industrial, como también motivar y apoyar la vivencia cultural de los kichwas; paralelamente se debe crear una ordenanza municipal para dar una identidad arquitectónica a la ciudad, en donde se exija el uso de materiales nobles como la teja, la madera y la piedra en la remodelación y construcción de viviendas, tanto en la urbe como en la zona rural. La limpieza es algo imprescindible a la hora de gestar proyectos turísticos, por eso es importante descontaminar urgente los ríos y erradicar el desaseo en la ciudad, por medio de una campaña efectiva y sanción para los infractores. El control a los restaurantes debe ser estricto y permanente. Cómo olvidar también el trato a los turistas, que es otro de los temas donde se debe trabajar permanentemente; debemos ir pensando en el etiquetado correcto de los productos a comercializarse, con su respectivo precio, para evitar el asedio a los turistas y el abuso en los precios.
Si los potenciales candidatos o candidatas a la Alcaldía de Otavalo, no han tomado en cuenta estos importantes temas en su agenda de gestión, les recomendaría que por favor se queden tranquilos en sus respectivos domicilios y dejen trabajar a otros que sí pueden tener visión.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Siria y la violencia doméstica

La violencia doméstica por lo general perfila a un padre de familia, que en uso de la superioridad basada en la fuerza bruta, golpea y maltrata a su esposa e hijos, a título de ser el jefe de familia. En estas circunstancias el padre de familia puede alegar, que es un conflicto interno y que nadie debe meterse en sus problemas familiares; a pesar de esto es indiscutible y urgente la intervención de una autoridad competente. Esta analogía pudiera parecer muy simplista a la hora de analizar los problemas internos de un país, la de Siria específicamente; pero es muy ilustrativa. Indudablemente la geopolítica demanda de otro tipo de análisis relacionados con aspectos históricos y culturales más complejos y profundos, pero a la final el asunto es el mismo.

El derecho y el cumplimiento de acuerdos internacionales de convivencia deben ser cumplidos, no cabe una anarquía mundial a razón del altivo y patriótico discurso del no intervencionismo, que como discurso suena bonito. La ONU debe desempeñar un papel preponderante en este conflicto y en otros, a razón de que es un organismo multilateral creado con estos fines, y la autoridad debe prevalecer por encima de las potencias mundiales, que en este y en otros casos asedian como buitres hambrientos. Es obvio que estas potencias tienen sus intereses puestos en el Medio Oriente y en Siria particularmente. ¿Y quien no tiene intereses en este mundo petrolero?, un caso patético, es el caso Yasuní, para ilustrarlo de la mejor forma.

Pero lo que debe prevalecer sobre cualquier tipo de intereses, es el interés por la vida y la dignidad humana. Jamás se puede tratar de justificar de ninguna forma, una carnicería humana como la que sucede en Siria, eso es inadmisible. No importan las posturas de nadie. No importa quien haya utilizado armas químicas, si el gobierno o los rebeldes, lo que importa es parar este conflicto ¡ahora! Lejos de abogar por un dictador que heredó su poder presidencial; o por los rebeldes sirios que cuenta con la bendición imperial, simplemente clamo por una paz efectiva.

sábado, 31 de agosto de 2013

El Yamor y sus particularidades

Hace más de un cuarto de siglo, la fiesta del Yamor en Otavalo, era más renombrada que ahora. Recuerdo que la noche del pregón bajábamos caminando desde la comunidad de Agato, un buen número de jóvenes y niños, compuesto principalmente por familiares, con la idea de curiosear y entrar a uno de los dos cines que había en la época, el Teatro Bolívar y el Teatro Apolo. Como muchos contemporáneos recordarán, en aquella época comprar un boleto a la función nocturna era toda una locura, marea de personas que pugnaban como dé lugar llegar a la boletería, muchos “nadaban” literalmente por encima de aquel gentío para conseguir sus entradas; deduzco que todavía no se inventaban las civilizadas filas o “colas” de hoy en día. Después de la función de cine, que era una distracción muy cotizada en aquellos tiempos, rodeábamos varios de los afamados bailes populares de la época; pero eso si con mucho cuidado, porque siempre habían grupos de “chiquillos” o “mishus” vándalos, que buscaban cualquier pretexto para agredir a los indígenas.

La fiesta mayor de Otavalo debía de ser el 31 de octubre, a razón de la erección de villa a categoría de ciudad, refrendada por el mismísimo Libertador Simón Bolívar; pero paradójicamente se celebra en septiembre, con un conato aborigen y andino; un tanto difícil de entender si tomamos en cuenta que el Yamor de Otavalo, fue creado por un grupo de jóvenes otavaleños mestizos o “blancos” como se llamaban en aquella época, con el ánimo de institucionalizar una celebración de corte elitista, que recree a la alta sociedad otavaleña. Años después esta celebración tuvo su punto crítico, cuando un grupo de otavaleños kichwas quisieron inscribir una candidata indígena al reinado del Yamor, ante lo cual aquel mojigato folclorismo no vaciló en escupir un tedioso racismo, que puso a Otavalo en el ojo de la noticia nacional. Por hoy desconocemos los motivos por los cuales una participación indígena en el reinado del Yamor es nula, pero seguro que no es el racismo de antaño. Se gasta o se invierte grandes cantidades de dinero en esta fiesta, recursos que son de todas y todos los otavaleños, y eso está bien con una sola observación: que sean justos y equitativos a la hora de destinar dineros públicos a las diferentes festividades que por hoy tiene Otavalo.