domingo, 13 de septiembre de 2015

Migración y responsabilidad compartida

El origen del género humano se remonta al centro del continente africano, donde hace unos 5 a7 millones de años, aparecieron los primeros homínidos, separados de la rama de los chimpancés, los que evolucionaron durante millones de años, pasando por el Australopithecus, el Homo habilis, Homo erectus, hasta la única especie que sobreviviría hasta la actualidad, como es el Homo sapiens, al que pertenecemos todos los humanos de este planeta, sin importar nuestro color de piel y ciertos rasgos particulares de cada etnia o “raza”. El ser humano es por naturaleza, curioso y explorador, sujeto a múltiples fenómenos de migración a través de su historia, esto ha permitido poblar prácticamente todos los continentes del mundo,  garantizando también su supervivencia y desarrollo cultural.
Es deprimente ver en la actualidad el drama de los refugiados y migrantes en el mundo, desde los desplazados sirios que intentan llegar a Europa, pasando por los africanos embarcados hacia Italia, o los latinoamericanos que intentan llegar a Estados Unidos, hasta los colombianos expulsados en forma humillante de Venezuela. Se habla de la aldea global o de la ciudadanía universal, se fundan organismos internacionales de integración; pero más allá de estas románticas proclamas, solo se ha permitido priorizar la libre movilidad del capital transnacional, en desmedro del ser humano.

El mundo necesita un nuevo orden económico y social, basado en la libertad, la justicia y la solidaridad, donde el buen vivir se pueda construir en cualquier parte de nuestro mundo y las fronteras no sean más que un mero recuerdo. Curiosamente los migrantes intentan llegar hacia países donde prevalece la libertad y la cultura democrática; eso es lo que buscan, su modelo de vida. Para decepción de la camaradería militante, los migrantes no buscan llegar a Corea del Norte, Irak, Cuba o Venezuela. Aunque las potencias occidentales sean quienes legitiman de cierta forma la inequidad mundial, también es cierto que nuestros países no han sido capaces de construir estados sólidos, democráticos y soberanos.


viernes, 4 de septiembre de 2015

Fiesta en Imbabura

La deliciosa chicha, sea del Yamor o de la Jora; las doradas tortillas de papa, la sabrosa y tradicional fritada, el mote, el tostado y el picante “ají de piedra”, a esto se podría añadir los ricos helados de paila; todo esto realmente nos abre el apetito en esta temporada. Y es que una vez concluida la celebración kichwa del Inti Raymi, septiembre se configura como el mes del Kuya Raymi, es en este mes que la provincia de Imbabura, de manera particular las ciudades de Otavalo, Cotacachi e Ibarra, se visten de gala para sus tradicionales fiestas: el Yamor, la Jora y la de su Fundación, respectivamente; donde reluce su exquisita gastronomía.

La provincia de Imbabura, llamada también la provincia de Los Lagos, tiene todavía muchísimos atractivos, que la mantiene a pesar de su des fortunio, como un destino turístico preferencial a nivel del país. Su variada gastronomía, sus lagos, el espectacular paisaje imbabureño, la condescendencia de su gente, su reconocido pentagrama musical, su variada artesanía, junto a la riqueza étnica cultural, ha hecho que sea el punto de retorno de muchísimos visitantes nacionales y extranjeros. En su época de fiestas como ahora, Imbabura ofrece una variada programación para el disfrute de todos: competencias deportivas, presentaciones de artistas internacionales, bailes populares, eventos galantes, festivales de todo tipo, entre otros.

Más allá del radical dicho popular “chulla vida”, que no es más que un llamado al desenfreno y el disfrute como única filosofía de vida, las fiestas constituyen un punto de equilibrio social, dentro de los trajinares de la vida. El ser humano no está conminado solamente al trabajo, la responsabilidad y el estrés, sino que necesita de momentos de alegría y esparcimiento social, con el único requerimiento de que se lo haga sin excesos y sin daños a terceros, en otras palabras que lo disfruten sanamente. La invitación está hecha, Imbabura pluricultural y multiétnica los espera con el corazón abierto.

sábado, 29 de agosto de 2015

Desnaturalización

En la cordillera peruana, al descender hacia un extenso valle andino, el anaranjado tejado de sus casas se impregna rápidamente en las pupilas de nuestros ojos, dándonos una sensación de frescura, donde la naturaleza andina se fusiona armoniosamente con las construcciones de la ciudad, en este caso, la de Cusco. Ya dentro de la ciudad, la riqueza arquitectónica tradicional y la infraestructura turística, impresiona a cualquier visitante: construcciones de corte colonial que conservan la cimentación de la ciudad imperial de hace cinco siglos; iglesias, catedrales y edificios que convergen entonadamente con lo andino, entre otras maravillas.

Aunque la ciudad de Cusco tiene el privilegio histórico de haber sido la capital del Tahuantinsuyo y contar con el complejo arqueológico más importante de América, sin pretender ser arribistas debemos anotar algunas particularidades con la ciudad de Otavalo: las dos asentadas en una llanura andina, rodeada de mágicas montañas, provienen de la profundidad histórica precolombina; ambas caracterizadas por la gran riqueza cultural que poseen sus etnias originarias. A esto se añade su particularidad turística y la belleza paisajística de sus regiones. El siguiente dato nos debería llenar de asombro y una sana envidia: aproximadamente un millón y medio de turistas visitan la ciudad de Cusco y sus atractivos anualmente; no sé si a Otavalo llegarán por lo menos unos cien mil.


Haciendo una comparación con la ciudad de Otavalo, definitivamente aquí estamos remando hacia el despeñadero en términos de visión e inversión turística, desde hace más de treinta años. A pesar de que se arregló la presentación de las dos principales vías que atraviesan nuestra ciudad, con sus veredas y todo, nunca se pensó en mantener y fortalecer la identidad andina de nuestra ciudad, a la que ya me he referido en algunas ocasiones. Aquí se permitió desnaturalizar la identidad arquitectónica, al permitir la construcción de cajas de cemento como viviendas,  y tenemos entendido que lo siguen haciendo, con más ahínco; me refiero al nuevo edificio de la Cooperativa “Pilahuin Tio”

lunes, 24 de agosto de 2015

Abandono

No sé si me he aislado de la información local, pero me da la impresión de que la ciudad de Otavalo está abandonada a su suerte. Debo estar equivocado al pensar que el señor Alcalde, las señoras concejalas y los señores concejales, han tomado sus merecidas vacaciones al mismo tiempo. Esto a raíz de que, después de más de un año en funciones de la actual administración, prácticamente las obras emblemáticas por terminar y otras prioritarias, se han paralizado y otras no han comenzado. ¿Cómo es posible por ejemplo, que la ampliación de la vía de circunvalación de Otavalo, quede en las condiciones que se encuentra? Realmente no hay respeto por sus habitantes. Es triste ver como los moradores que viven al otro lado de esta vía, tienen que arrastrarse muchas veces, arriesgando sus vidas, para poder cruzar al otro lado; ni qué decir de los niños. Esta vía actualmente, es un monumento al irrespeto y la ineptitud: sin pasos peatonales, sin señalética, cruces vehiculares y peatonales insuficientes, sifones sobre el nivel de la calzada, montículos en medio de la autopista,  anchura irregular de las vías laterales, expropiaciones pendientes, vehículos que arremeten en contra vía, accidentes; son algunos de los ítems que conforman el caos. Entiendo que el gobierno central está a cargo de esta obra, pero también se debe entender que el dueño de casa, es también corresponsable del desenlace de este tipo de obras.

Por otro lado, la ciudadanía del norte del país se debe enterar, que el mega proyecto del nuevo mercado de Otavalo, que se encuentra ya en su fase final, prácticamente se encuentra en el “olvido” de las actuales autoridades del cantón. Recordemos nuevamente que son alrededor de 20 millones de dólares que serán invertidos en su totalidad; dinero y obra que se encuentra abandonada por el momento, en un rincón donde antes funcionaba el Estadio Municipal de Otavalo. Otros temas como el de la Plaza de los Ponchos o el de la terminal terrestre, seguramente seguirán dilatándose mientras los años pasan. Incluso problemas no tan complicados como la proliferación de perros callejeros, no han podido ser remediados; si son escépticos, atrévanse a cruzar el parque central a altas horas de la noche.

viernes, 14 de agosto de 2015

La propaganda

No me gustaría pensar que para el Gobierno Nacional, el pueblo sea una enorme bola de idiotas. A eso nos empuja la avalancha de la propaganda oficial, con motivo del levantamiento indígena y el paro nacional convocado por distintas organizaciones gremiales y sociales del país. La propaganda como se conoce, es un mecanismo comunicacional, manejada técnicamente para ejercer un cambio de comportamiento en las masas; ejemplo de ello, es la influencia que ejercen las grandes transnacionales, para mantener predispuesta a la gente hacia el consumismo. La idea de la propaganda muchas veces es, inducirnos hacia un estado de somnolencia, para vendernos piedras en vez de oro, o meternos gato por liebre.

La propaganda política es una artimaña que han utilizado muchos políticos, de manera especial los dictadores, con la pretensión de mantener engañada a la gente. Con la invención y el auge de los medios masivos de comunicación en la primera mitad del siglo XX, varios países y potencias involucradas en las dos guerras mundiales, no vacilaron en acudir a este recurso, para direccionar favorablemente la opinión de las masas. Los que manejaron con destreza la propaganda política en este periodo, fueron los alemanes nazis, quienes pretendieron instaurar un imperio de maldad por mil años.

Debo confesar que me incomoda enormemente, el descaro con el que se maneja la propaganda gubernamental, durante el horario estelar de la televisión nacional. Mientras esperamos ansiosos las novedades del noticiario de un canal independiente, arremete irrespetuosamente la propaganda oficial, y no por cinco o diez minutos, sino a veces por más de veinte. El Gobierno Nacional cuenta con una cantidad de medios de comunicación, de prensa, radio y televisión; además la presidencia dispone de la tristemente célebre “sabatina”; entonces ¿cuál es la necesidad de bombardearnos con tantas cadenas y enlaces, que poco o nada nos interesa? No somos una bola de idiotas, somos un pueblo digno con criterio formado, conocemos a cabalidad cuales son los logros y los tremendos desaciertos de la actual administración. Al igual que la mayoría de los ecuatorianos exigimos rectificaciones, y no permitiremos que moldeen ilegalmente la Constitución, a la medida de sus propios intereses.

domingo, 9 de agosto de 2015

Heredad territorial usurpada

La tesis indigenista de que América fue usurpada a los nativos de este continente, mediante un monstruoso genocidio que nunca se justificará, es el golpe del martillo en el yunque, por el que los encargados de escribir la historia y establecer a plenitud los estados nacionales criollos, en el marco de la virtud, no han podido conciliar su sueño durante los últimos siglos. Defensores de los “indios”, ante los abusos cometidos en contra de ellos, aparecieron desde el principio; como el mismísimo Fray Bartolomé de Las Casas, pasando por escritores y antropólogos, hasta el reconocimiento jurídico de los Derechos de los Pueblos Indígenas por parte de la ONU, la OIT, y los mismos estados nacionales de las Américas; sin olvidarnos también del acto de contrición de los últimos papas de la Iglesia Católica, con respecto a este tema.

La historia clásica nos enseñó que los habitantes de este continente, llegaron a través del Estrecho de Bering hace más o menos trece mil años, al término de la última glaciación. En 1997, esta teoría se desbarató, cuando varios de sus defensores reconocieron públicamente, que una excavación arqueológica realizada en el sur de Chile, había demostrado de manera inapelable, la presencia humana en esa región, hace más de aquella fecha migratoria; algunos arqueólogos han propuesto que los primeros pobladores de este continente se remontan a más de treinta mil años, incluso otros científicos plantean la hipótesis de que, antes de la llegada de Colón, hubo hasta cinco oleadas sucesivas de asentamientos, la primera hace cincuenta mil años.

Sea lo que sea, queda claro que la civilización humana, se desarrolló simétricamente en los diferentes continentes. Al igual que la heredad territorial de los europeos, los asiáticos, los africanos y otros pueblos, queda bien marcada por la historia; lo mismo correspondería a los nativo-americanos. Los pueblos y naciones originarias de América, tendrían todo el derecho de reclamar sus territorios y a preservar su cultura, sobre cualquier circunstancia. Esto a propósito de las expresiones de un funcionario gubernamental, en el sentido de que la marcha indígena que se realiza en estos días, no tendría permiso. ¡Qué ridiculez! 

viernes, 31 de julio de 2015

Emprendedores a la deriva

En nuestra casa en medio del verdor de los maizales, recuerdo que el sol brillaba radiante a la media mañana, mientras el bullicio de un pequeño receptor de radio, nos llevaba a la mano de nuestra imaginación, a escenarios insospechados de la radionovela de moda. En un recinto estrecho de nuestro hogar, enfilados con nuestros telares de madera, nos apurábamos alegres en la tejeduría, junto a nuestros padres, mis hermanos y un par de trabajadores contratados. Aseguro que esta escena era común, incluso como lo puede ser hasta la actualidad, en varias comunidades indígenas aledañas a la ciudad de Otavalo; los kichwas de esta región casi siempre han intercalado su actividad económica entre la agricultura, los emprendimientos artesanales y el comercio.

Ciertamente la actividad artesanal, cuando brinda los frutos deseados, es muy gratificante, más allá de que es un trabajo noble y reconocido. Brinda la libertad para la autosuficiencia económica y la innovación de productos. Está demostrado que el Ecuador tiene un alto porcentaje de pequeños emprendedores a nivel de la región. Esto demuestra una vocación destacada que tiene la población ecuatoriana, por el trabajo y la libertad económica; en otras palabras por el progreso y la independencia laboral. Prácticamente la totalidad de los emprendimientos son familiares y artesanales, donde la familia en su conjunto representa la fuerza laborar de los pequeños negocios, donde incluso los niños según la tradición cultural andina, participan del trabajo familiar, porque los chicos deben aprender a ser laboriosos desde muy pequeños y no tienen que dedicarse solamente al juego o peor al ocio.

Es lamentable e incomprensible también, según informes estadísticos, que la mayoría de estos pequeños emprendimientos en el Ecuador, no solamente los artesanales, no tienen la oportunidad de crecer y convertirse en empresas formales que proporcionen puestos de trabajo estables y dinamicen adecuadamente la economía nacional; lamentable más aún que se estigmatice a las empresas familiares que han tenido la oportunidad de crecer. Parece que nuestros políticos y tecnócratas, todavía no pueden descifrar, cuál es la manera de potenciar toda esta vocación de trabajo honrado, que tiene la gente de nuestro país. Deberían primero aprender a trabajar con sus manos, a emprender y luego gobernar.

sábado, 25 de julio de 2015

La balanza

Bien o mal en algunos aspectos, el presidente Correa ha dado pautas a la clase política tradicional, de cómo se debe ejercer la primera autoridad del país; obviamente sin tomar en cuenta muchos de los excesos y arbitrariedades, que por hoy no vienen al caso ser nombrados. Por ejemplo, el deseo suyo de cambiar el país para bien, proyectada desde su slogan “con infinito amor”,  me parece que es genuina y sincera. Merece también sorpresa y reconocimiento innegable, la enorme energía desbordante del Primer Mandatario, puesta al servicio de su función.

Vale reconocer que la época correísta marcó  estabilidad política en los últimos años; se entendió la gran importancia de la interrelación de las ciudades y se modernizó la vialidad del país; de la misma forma se modernizó la deprimente situación de la función judicial, más que todo con la dotación de infraestructura decente y adecuada; se visibilizó y se reconoció desde los estamentos oficiales, a los diferentes grupos étnicos del país, incluido sus lenguas; la incorporación de la juventud y las mujeres al quehacer político, es otro de los logros. La incorporación de personas de los diferentes pueblos y nacionalidades al Servicio Exterior, como el comienzo de una representación real del país, es un hecho digno de reconocimiento. Por otro lado, aunque existan serios cuestionamientos a la creación de la Ciudad del Conocimiento Yachay, personalmente nunca dudé de su valía y se debería apoyar sin condiciones, la apuesta de cualquier  gobierno nacional, por la ciencia, el conocimiento y el desarrollo.

Exigir a sus ministros y subordinados, la agilidad requerida en la culminación de la obra pública, o el control personal a las entidades del servicio público; son acciones del Presidente que la población reconoce sin dudarlo. Seguro que existirán otros logros de la “Revolución Ciudadana”, pero para ser sincero, no me vienen más a la cabeza. Los aciertos y logros de cualquier gobierno, no deberían sorprendernos, porque para eso el pueblo los ha nombrado; más aún si para ello han contado con el mayor boom petrolero de la historia. Qué pena que los desaciertos del actual gobierno pesen muchísimo más que los aciertos. 

viernes, 17 de julio de 2015

El petróleo

Cuando escuchamos la palabra petróleo, rápidamente lo relacionamos con un líquido oscuro y pastoso, sumamente contaminante según la tradición ambientalista. Además recordamos que es el factor que alimenta nuestras arcas fiscales, en otras palabras, la fuente de nuestros recursos económicos. No me imagino qué hubiera sido de nosotros, me refiero al país y sus gobernantes, sin este apetecido producto natural. ¿Pero realmente somos justos, cuando satanizamos de manera extrema, la producción petrolera en el mundo? Caer bajo el romanticismo del discurso ambientalista extremo, es fácil y hasta dignificante; ¿pero podemos ser consecuentes con ese discurso de eliminar el petróleo, o por lo menos de disminuir su uso? Para comenzar tendríamos que renunciar a viajar en un vehículo a motor de combustión, o a volar en un avión, o a utilizar la electricidad que en muchos de los casos son generados a diesel.

No solamente a eso, sino renunciar también al uso de las carreteras de asfalto, al aceite que lubrica nuestras máquinas, zapatillas, ropa y accesorios hechos a base de fibras sintéticas, detergentes, lentes de contacto, cepillo de dientes, paraguas, bolsas de basura, cascos de protección, computadoras, celulares, válvulas cardíacas; incluso la vaselina que lubrica nuestra piel, a esto añadimos la aspirina y drogas para combatir el cáncer; para nombrar solamente algunos ejemplos. ¿Pero qué tiene el petróleo para que sea considerado el oro negro? Tiene una mezcla de moléculas de hidrógeno y carbono que forman todo tipo de enlaces conocidos como los hidrocarburos, de los cuales se extrae mediante una compleja destilación, una serie de subproductos de múltiples usos.

La contaminación ambiental por combustión de productos derivados del petróleo, es un problema contemporáneo muy grave, por lo que urge buscar tecnologías que remedien esta situación a mediano plazo. El reto está planteado no solamente a los científicos de los países llamados desarrollados, sino también a la gente que hace ciencia en nuestros países; porque no está bien que solo se critique y se censure, sin la mínima capacidad de proponer alternativas para una convivencia sostenible con nuestra madre tierra.

viernes, 10 de julio de 2015

¿Cuándo se perdió nuestro presidente?

“El padre de familia que agrede a su mujer y maltrata a su familia, aunque lleve buena comida y ropa de lujo, siempre será un mal padre”. Esta frase bien podría ser una analogía con las relaciones de poder, entre el Presidente de la República y el pueblo ecuatoriano. Lejos de que muchos habremos tenido éxito o fracaso al pretender consolidar una familia íntegra; en las conclusiones sociológicas y las afirmaciones de los líderes religiosos, en el sentido de que la familia es el núcleo de la sociedad, existe el más alto grado de veracidad, y sería oportuno emular a todo nivel, los valores de esta célula social.

La política entendida en su integridad, tal como se refirió el papa Francisco, es un medio de servicio social. La mayoría de los ecuatorianos pensamos que ese fue el afán del actual Presidente de la República: poner su contingente al noble servicio de este país. ¿Pero en qué momento se perdió Rafael Correa? En el momento en que el poder le nubló la razón y la humildad; en el momento en que se formó la idea de que él era una especie de mesías o algo parecido, predestinado quizá por la divina providencia; en el momento en que pensó que su verdad era absoluta y empezó a decidir por todo y por todos. La serie de errores caracterizados por su propia personalidad y otros que más bien responden a errores ideológicos políticos, se podría seguir recitando; pero el punto de inflexión me parece que fue, cuando en una triste escena mediática se expulsó de una entrevista en Carondelet, a un conocido periodista del diario El Universo. Cómo no hubiésemos querido un Rafael Correa demócrata, respetuoso de los medios de comunicación, un presidente que llame a la unidad, para hacer frente a los únicos enemigos de la sociedad: la pobreza y la corrupción.

Se ha demostrado que nadie es imprescindible, más aún en el servicio público; incluso ni siquiera en el papado, recordemos el caso del papa Benedicto XVI. Las personas somos pasajeras, pero el país que dejaremos a nuestros hijos y nietos, se queda aquí. Es triste ver cómo un fanatismo político demencial, hable de tal o cual político, predestinado a gobernar por siempre o por cien años.

viernes, 3 de julio de 2015

Respeto y rectificación

En las conversaciones de la gente común, el tema político actual, acapara la mayoría de las voces. “Váyase con su Correa”, eso es lo que dijo un usuario de un taxi en Otavalo, al momento en que exigió detener el vehículo, para bajarse molesto, luego de que el chofer comentara a favor del gobierno. El secretario jurídico de la Presidencia de la República, Alexis Mera, según se conoce, fue expulsado del restaurante “Rincón de Francia” en Quito. Durante una sesión de la Asamblea de Médicos de Pichincha, profesionales de la salud expulsaron al viceministro de Salud, David Acurio. Estos hechos, que no son aislados por cierto, a pesar de la miopía del Gobierno Nacional, ponen en evidencia, lo caldeado que está la confrontación política en el país.

Me atrevería a decir que las últimas movilizaciones en contra del Gobierno, son más numerosas, que las que en su momento terminaron con el gobierno de Lucio Gutiérrez. Incluso en palabras de alguna asambleísta del oficialismo, tienen una carga más fuerte de resentimiento. A pesar de que el grito es “fuera Correa, fuera”, el pueblo no quiere una interrupción democrática, peor aún, tal como lo han afirmado voceros del Gobierno, está en una confabulación golpista; lo que el pueblo exige es respeto y rectificación, hasta el último minuto de su mandato, sin la mínima tentación de perpetuarse en el poder; de ahí sí, que se vaya tranquilo a su casa.

Cualquier conflicto social es lamentable y grave, nadie que sea medianamente responsable, podría vanagloriarse del mismo; pero la protesta callejera es una salida, es un recurso extremo valedero, ante el divorcio producido entre sociedad y gobernante. Cuando la imposición y el abuso se convierten en normas de gobierno, cuando las instancias democráticas no son funcionales para el diálogo de doble vía con los sectores organizados y pueblo en general, la  movilización se convierten en un recurso de contención, frente a la avalancha del poder.

viernes, 26 de junio de 2015

El maíz

El maíz se desarrolló dentro de la agricultura mesoamericana, hace más de seis mil años. Muchos investigadores creen que el maíz no fue domesticado, sino creado a partir del teocinte por los antepasados centroamericanos, prácticamente desde cero; realizando cruces, provocando mutaciones adecuadas, mediante un osado acto de manipulación biológica; según genetistas “posiblemente la primera y quizá la más grande hazaña de ingeniería genética lograda por el ser humano”, hasta obtener el maíz moderno. En el relato maya de la creación, el célebre Popol Vuh, los seres humanos fueron creados literalmente a partir del maíz. Fruto bendito también para las culturas andinas, hasta convertirse en el principal producto agrícola. Con la llegada de los europeos al continente americano, el maíz rápidamente se extendió por todo el mundo, hasta convertirse en el producto número uno de producción agrícola, hoy realizada en cantidades industriales.

El maíz es una de las pocas especies agrícolas que tiene una diversidad mayor que la mayoría de las plantas silvestres. En México se han identificado más de cincuenta cepas híbridas, genéticamente diferenciables, de las que al menos treinta son nativas de Oaxaca. Una cepa híbrida es una familia de variedades locales, cada una de las cuales puede tener montones de “cultivares”, o variedades cultivadas. De la misma forma en Los Andes, existen muchas variedades del maíz, como el negro, rojo, amarillo, el morocho, para nombrar unas pocas. 

A partir del solsticio de junio, las comunidades originarias de Los Andes, rinden tributo a las cosechas, en especial a la cosecha del maíz, con una serie de festejos y celebraciones como el Inti Raymi, donde la gastronomía se basa en torno a este producto. Es sorprendente notar que con los granos del maíz, se puede elaborar una cantidad increíble de alimentos, entre las que se destacan, el mote, el tostado, la colada y la chicha de jora.

viernes, 19 de junio de 2015

Así era mi Inti Raymi

El cálido verano de pronto se interrumpía, con unos atrevidos ventarrones provenientes del norte, que al cruzarse con las ramas de los árboles, producía una melodía muy propia de la época. La mayoría de los maizales se habían enflaquecido por la irrupción de la cosecha, y las hierbas de la chacra se retorcían a sucumbir ante el taita Inti, todo indicaba que estábamos en el mes mayor, el mes de junio, el mes de San Juan como se llamaba en aquel entonces. Para un pequeño de ocho años, era la época más importante y feliz de todo el año, pues era la ocasión en que recibía toda una mudada completa de ropa nueva; camisa, pantalón, alpargatas, también unas botas muy especiales, las de caucho, que de nuevas tenían ese olor extraño fuera de lugar, pero que al relacionarse con ese momento, el olor se convertía en un recuerdo agradable que se grabaría por siempre.

El tronar de los cohetes pirotécnicos, que anunciaban tácitamente la llegada de la fiesta mayor, intercalaba zigzagueante de una casa a otra, de una comunidad a otra, exaltando el ambiente festivo. Era el 23 de junio, día de compras, día de feria obligatoria anual en la ciudad de Otavalo. Entre ponchitos de colores, disfraces de moda, rondines y guitarras, la gente se ajetreaba apurada en las comunidades, era la tarde de reunirse en familia, de “armar” el castillo, el altar, la ofrenda a las divinidades, a las imágenes cristianas como San Juan o la Virgen María, pero más que todo a la celebración, al Inti Raymi. El olor a pólvora de los “voladores”, se mezclaba con el exquisito aroma del cuy asado, de la colada de maíz, del mote, de la deliciosa chicha de jora. Después la inconfundible música de esta fiesta, al son de bandolines y guitarras, de rondines y flautas, entrelazados con los griteríos gratificantes propios del Inti Raymi.

Parece que fue ayer nomás, cuando con mi poncho rojo de Natabuela, bailábamos cantando en círculo; y al alzar la mirada, ahí estaban: mi abuelo Segundo con su guitarra, mi tío Virgilio con su requinto, mi padre con su rondín, tocando con lo más profundo de sus sentimientos; cuanta algarabía, cuánta felicidad, grabada en mi mente para siempre. ¡Así era mi Inti Raymi!

viernes, 12 de junio de 2015

¿Es pecado progresar?

La idea de establecer una sociedad totalmente igualitaria, es una utopía descarada que todavía podría marcar paso en ciertas ideologías. Se ha visto hasta la saciedad, que incluso los regímenes comunistas, que pregonaban tal igualdad, solo consiguieron limitar las verdaderas potencialidades de sus ciudadanos y forjar una élite política privilegiada con un poder absoluto y opresor. En tal sentido su fracaso, el de los regímenes totalitarios de tendencia socialista, fue incluso peor que de ciertos regímenes capitalistas. Ahora bien, obviamente la brecha entre pobres y ricos en el mundo debe acortarse, pero eso más bien respondería a un cambio global en el modelo económico internacional, patrocinada por los países más poderosos. Concluyo que una sociedad será exitosa en la medida, en que pueda ofrecer igualdad de oportunidades a todos sus miembros, para una vida digna, pero con la añadidura de que nadie, absolutamente nadie, deba pasar una necesidad extrema como en alimentación, salud, vestido y un lugar para vivir.

Por otro lado, lo que sucede en el Ecuador es algo sui géneris, como dicho en otras ocasiones, es una clara muestra de folclorismo político criollo; me refiero a esa idea de quitar a los “ricos”, para que todos seamos pobres; repito, es una idea del socialismo arcaico que no ha funcionado en otras partes de mundo. El ser humano necesita motivación para trabajar, para luchar, para progresar, para ofrecer un futuro mejor para sus hijos; si esa motivación se revierte en impuestos confiscatorios, en descrédito y persecución, temo decir que en términos sicológicos, el impacto en la sociedad será grave, y esa es la razón para que en estos días muchos ecuatorianos se hayan volcado a las calles, como la única manera de hacer escuchar sus voces. Seguramente a muchos de nosotros no nos afecte el impuesto a la herencia y la plusvalía, pero no me parece justo que a alguien le quiten la mitad de sus bienes. La arrogancia y la ebriedad del poder, ante un clamor generalizado, desconcierta a muchos. 

jueves, 4 de junio de 2015

Aya Uma en Chicago

El Inti Raymi ha trascendido las fronteras andinas, para establecerse en latitudes distantes. Esto particularmente, teniendo como anfitriones a los mindalaes kichwas otavalos, que se encuentran en distintos países del mundo entero. Ya desde hace varios años, por ejemplo, se ha institucionalizado la celebración de la fiesta mayor de Los Andes, en Barcelona, Nueva York y Chicago, donde nuestros coterráneos, hacen el mejor esfuerzo posible, por no desligarse de las prácticas festivas y comunitarias, como un bien cultural digno de transmitir y mantenerse en las generaciones venideras.

Aunque entendemos que las culturas no son estáticas, sino que más bien están en constante evolución, debemos resaltar que la base y la matriz de nuestra festividad, debe tener la tendencia a mantenerse en su forma original; y esto es, de que el Inti Raymi debe ser entendido como una celebración ancestral en agradecimiento por las cosechas, dedicadas en rendir gratitud y culto al taita Inti, pachamama y otras divinidades que incluso responden al sincretismo religioso de los pueblos andinos; donde la música tradicional interpretada con instrumentos propios, el baile o danza con indumentaria propia, la crema de maíz, el mote, el cuy y la sagrada chicha de jora, deben ser terminantemente irrenunciables. Más allá de esto, los discos móviles, las orquestas, los llamados bailes populares e incluso los conciertos, solo contribuyen a distorsionar, como dije, la esencia de esta celebración.

La comunidad kichwa Otavalo de Chicago, Estados Unidos, tiene una agenda cultural muy importante para los días 15, 16 y 17 de junio del presente año; el programa nombrado como: “Andean Sun Festival Inti Raymi Chicago 2015”, incluso tendrán la visita de uno de los grupos más míticos de Los Andes, como lo es “Trencito de Los Andes”, conocido también como “El Laboratorio de los Huevos Cuadrados”. Así la agenda de esta época de alegría y regocijo, comienza a marcar ritmo, no solamente en nuestras comunidades locales. Es hora de desempolvar nuestras flautas y rondines, época de afinar nuestras guitarras y bandolinas. ¡Que viva el Inti Raymi!